jueves, 11 de marzo de 2021

Tres

Mishani, Dror (2021)

Tres

Anagrama Editorial, Barcelona, 272 pp.

ISBN      978-84-339-8075-5

 


Un elegante e inteligente thriller en la estela de Hitchcock y Highsmith. La mejor novela del autor de Expediente de desaparición.

Escrito por uno de los maestros de la novela negra actual, Tres es un sorprendente thriller sobre tres mujeres cuyas vidas aparentemente normales se entrecruzan en un engañoso rompecabezas emocional. Orna, maestra en Tel Aviv y madre divorciada, se ha decidido a olvidar su fracasado matrimonio y empezar una vida nueva; Emilia, una cuidadora recién llegada a Israel desde Letonia, necesita a partes iguales un trabajo y un amparo espiritual que la mantengan a flote; Ella, por su parte, acude cada mañana a un café para terminar su tesis doctoral, pero, sobre todo, para huir de su monótona vida familiar. El destino de estas tres mujeres dará un giro trágico el día que aparezca en sus vidas Guil, un hombre que pronto dejará claro que no es quien dice ser. Aunque quizá ellas tampoco...

Dror Mishani irrumpió en escena con Expediente de desaparición, la primera de una serie de novelas protagonizadas por el inspector Abraham Abraham. En Tres, el autor abandona a su detective para construir, en la estela de grandes maestros del suspense como Alfred Hitchcock y Patricia Highsmith, una delicada intriga psicológica protagonizada por mujeres que pocas veces tienen la oportunidad de hacerse oír. Mishani nos conduce hasta los márgenes olvidados de Tel Aviv para hablarnos de la responsabilidad de observar la vida de aquellos que nos rodean y de nuestro posicionamiento ante los vivos y ante los muertos, que, de un modo u otro, permanecen siempre entre nosotros.

  

“De vuelta a casa, en el coche, ella pensó que lo que le había gustado de esa cita no era realmente él, sino el haber retomado la relación inicia de la vez anterior.”

 

Esta es la primera vez que me acerco a Mishani, en realidad es la primera vez que acerco a un escritor israelí. Cuando leí la sinopsis me pareció que sería un libro que podría gustarme y me pareció un regalazo poder optar a él y conseguirlo a través de la #MasaCritica de Babelio.

Estamos ante una novela no especialmente extensa, pero que es capaz de condensar en sus menos de 300 páginas todos los aspectos vitales de una grandísima novela negra.

Estamos ante una novela breve y con escasos personajes, poco más allá de los que aparecen en la sinopsis:

-              Orna es una mujer divorciada, más bien diría que “mal divorciada”, una mujer que se siente sola, vulnerable, enfadada y decepcionada. Una mujer que busca el amor, o la compañía, o la evasión del fracaso de su matrimonio a través de los escasos medios que su trabajo y su faceta de madre ponen a su alcance.

 “El psicólogo de Eran le asegura que, por debajo de la superficie, donde ella experimenta generalmente que su vida se desmorona, el tiempo está tejiendo nuevo orden, una nueva vida. Sin embargo,  Orna, no es capaz de sentir siquiera por unos minutos que eso sea así.”

 

-              Emilia es una mujer extranjera en una tierra en la que ni siquiera es capaz de controlar el idioma, una mujer, como Orna, sola y vulnerable. Una mujer que no busca, pero que encuentra, sin pretenderlo siquiera, a alguien que le haga sentir mejor, valorada, querida… persona.

 

“Y si él no llama, Emilia ni siquiera espera.”

 

-              Ella es una mujer casada que solo busca un poco de libertad en su vida familiar, en un matrimonio con un marido ausente y “liberada” de esas tres niñas que son su vida, pero que también se la consumen.

 

Una mañana él le propondrá ir a comer y ella le dirá que no. Él le preguntara porque y ella le dirá:

-              Porque sabes que no conviene. Resulta agradable vernos así, ¿para qué estropearlo? Creo que hay límites que no se deben traspasar, ¿no te parece?

 

 -              Guill, será el nexo común de las historias que nos cuentan estas tres protagonistas, un personaje que, hasta bien entrada la novela me ha tenido más que engañada.

 

- Yo no lo necesito para nada. Es algo que simplemente pasa y, desde luego,  no es lógico pensar que va a dejar de ocurrir porqué nos casemos o nos hagamos un poco más mayores, ¿no crees?

- ¿Qué es lo que no va a dejar de ocurrir?

- Qué queramos conocer a gente nueva, acercarnos a ella. Lo que me atrae mucho no es el sexo, sino el mero hecho de acercarse,  de tener de repente una intimidad verdadera con alguien que no conocías y que ahora poco a poco se descubre ante ti. Eso es lo que excita, ¿no te parece?.

 

No voy a contaros mucho más de la trama, porque de verdad es una novela que deberíais leer, una

novela, que, a pesar de no contar con escenas tétricas, consigue arrastrarte a una atmosfera oscura de la que no sabes el origen y mucho menos el desenlace.

El autor se centra, fundamentalmente en la personalidad de las protagonistas femeninas, en sus miedos, en sus dudas, en sus inquietudes, en sus sentimientos… y muy poco en el personaje masculino. Las dos primeras partes de la novela están narrados por un narrador omnisciente en tiempo presente, pero la tercera parte nos la narra este mismo narrado pero en tiempo futuro, lo que consiguió tenerme despistada una buena parte de la trama.  

Estamos ante mujeres normales, que de no ser por las descripciones maravillosas que el autor hace del Tel Aviv y por ciertos aspectos que aun me parecen sorprendentes como el servicio militar de la mujeres, podrían haber vivido en cualquier ciudad, incluso en la nuestra, porque al final, no existen muchas diferencias entre mujeres de las mismas edades y similares circunstancias en cualquier ciudad del mundo.

La novela, que transcurre a una velocidad endiablada se cierra en el último capítulo, con un final que queriendo o sin querer une a las tres protagonistas, un final que es amargo y dulce a la vez, un final que, probablemente sea el mejor de los finales.

Estamos ante una novela que nos habla de la soledad y del miedo, que nos habla de los momentos que la vida nos obliga a vivir, que nos habla de lo que vemos y sobretodo de lo que no vemos de la vida de los demás. Una novela que nos habla del engaño, el que ejercemos frente a los demás y, peor aún, el que a veces somos capaces de ejercer frente a nosotros mismos. Una novela que nos obliga a pensar como nos enfrentamos a quienes nos rodean cuando nuestra vida no pasa por su mejor momento… una novela que me ha dejado totalmente tocada.

Si queréis adentraros en una novela en la que lo importante no es la sangre ni los despojos humanos, no los físicos, al menos, no podéis perderos esta novela. Yo he descubierto a este autor y os aseguro que, después de lo leído estoy deseando volver a acercarme a sus letras.

 

“Y esta vez sí consiguió dormirse porque vosotras os quedasteis con ella toda la noche y velasteis su sueño.”


Esta novela participa en la #YincanaCriminal 2021 en la sección Sucedió en Asia, África y Oceanía, dentro del apartado “La acción transcurre en Asia o el autor/a de la novela es asiático.”



miércoles, 10 de marzo de 2021

La hora de las gaviotas

Martin, Ibon  (2021)

La hora de las gaviotas

IBON MARTIN

Plaza & Janes Editores, Barcelona, 464 pp.

ISBN:  9788401025655

 

El odio es el enemigo más peligroso.

Las gaviotas sobrevuelan inquietas la ciudad marinera de Hondarribia, que se ha vestido con sus mejores galas para celebrar un día especial. Sus graznidos compiten con los alegres sonidos que inundan las calles, donde los vecinos se preparan para disfrutar de la fiesta ajenos a la terrible amenaza que se cierne sobre ellos.

En mitad del desfile se desata el horror. Una puñalada salvaje y certera riega con sangre el frío suelo de piedra. Una mujer ha muerto asesinada. Y no será la última. La suboficial Ane Cestero y su unidad especial tendrán que dar caza a un asesino feroz e implacable, capaz de ocultarse a la vista de todo un pueblo.

La hora de las gaviotas es un thriller sinuoso, magnético e impecable que nos enfrenta al peor de los enemigos: el odio visceral que late escondido en todos nosotros.

 

 

“Cuando alguien es policía por vocación disfruta con los casos complicados.”


En septiembre del pasado año compartí en el blog la reseña de La danza de los tulipanes, una novela que me sorprendió y me impacto a partes iguales.

Hoy os traigo mi opinión sobre la segunda aventura que leo de la suboficial  Cestero y su Unidad Especial de Homicidios de Impacto, gracias a @babelio.es.

Si el inicio de la danza de los tulipanes a punto estuvo de pararme el corazón, no ha sido menos el inicio de esta novela que, sin ser tan escabroso, ha conseguido trasladarme a las calles de Hondarribia y al desarrollo de ese Alarde en el que no todo es la fiesta que se espera.


“Un embrollo en el que la tradición juega un papel importante,  y cuándo es así la razón acostumbra a salir malparada.”


He encontrado a una Ane mucho más madura y también un poco más sola, ya que Madrazo, el responsable de que ella fuera designada para liderar este grupo tiene una misión personal que cumplir y la deja sola frente a un “jefe” al que solo le preocupa quedar bien ante los medios y con un “compañero” pelota en todos los sentidos, con ella, por supuesto, pero cubierto por el paraguas del jefe de turno. El resto de los componentes del grupo, Julia y Aitor, son viejos conocidos, así como las amigas de Ane que, en esta entrega tienen mucha más relevancia.

La novela que se presenta en inicio como una reacción de los intolerantes ante los cambios que las tradiciones requieren en los tiempos que corren deriva, como buena novela negra, a temas mucho más oscuros. El autor no deja de lado los malos tratos y la violencia machista, pero se sumerge en temas mucho más lóbregos, de los que no quiero hablaros para no destriparos la novela.

Las diversas tramas que el autor desmadeja a partir de este crimen inicial van avanzando y retrocediendo y se mezclan con tramas personales que dan a la novela una tremenda profundidad en los personajes.

 

“El piercing de la lengua asoma entre sus labios, algo habitual cuando está cavilando. No es el único con el que cuenta. Solo en el rostro luce otros dos: en la letra de la nariz, y en una de las ceja. Sumados a algunos tatuajes conforman la coraza con la que lleva armandose desde la adolescencia, leves distracciones para que la atención no se fije en lo esencial, en todo lo que no le gusta mostrar a los demás.”

 

Y si hay una profundidad en los personajes no la hay menos en los paisajes, en los bosques, en los

edificios abandonados, en las vides de txacolí, en el puerto, en esas algas rojas que fueron y son fuente de riqueza  y, sobretodo, en esas gaviotas. Gaviotas que no son solo parte del título de la novela, sino que se convierten con sus costumbres y su presencia en un personaje más que determinante de la trama.

 

“Sabe que sí una de ellas se anima a volar hacia el pescador las demás iran detrás. Y no es por un comportamiento gregario. Al contrario, es la envidia, el miedo a perderse algo interesante.”

 

“Las gaviotas llevan días inquietas. Tienen hambre. El mar debe de estar enfadado, el cielo también. De lo contrario se ausentarían para pescar. Cuando pasan tanto tiempo tierra adentro es sinónimo de temporal.”

 

El autor se mueve por los paisajes de Hondarribia, pero lo hace también por ese paisaje que, estando tan cerca a veces parece estar tan lejos, esa Hendaya que a mí solo me suena de algunos libros de historia.

 

“La raya que alguien trazó en el mapa cientos de años atrás instauró dos modos de vida casi opuestos entre vecinos que alcanzan a verse desde la ventana de sus casas.”

 

Estamos ante una novela adictiva, una novela que entreteje la parte profesional de los protagonistas con la vida personal porque, al final, esa es la vida, ¿no?. No existen partes estancas en nuestra existencia sino que una parte de ella determina o no lo que sucede en la otra.  Una novela que habla del odio que es capaz de movernos hacia lo peor de nosotros mismos y del rencor, el que vamos acumulando dentro de nosotros a lo largo de nuestra vida, el que, en un momento determinado nos obliga a actuar de una manera que ni nosotros mismos seriamos capaces de imaginar.

 

“Cuándo el rencor anida en una persona puede pudrirlo todo.  Y no hay motor más potente.”

 

Estamos ante una novela que, una vez comenzada, no podremos soltar, porque cada paso del grupo de investigación tiene un porqué y un para qué. Porque, a pesar de las zancadillas que se encuentren en el camino, incluso de su propios “amigos” serán capaces de demostrarnos que lo único importante es la búsqueda de la verdad, que no es tan importante decir “hemos cerrado el caso” que poder decir “hemos resuelto el caso”.

No quiero contaros mucho más de lo que ocurre a lo largo de estas casi quinientas páginas, lo que sí puedo deciros es que no dejéis de leerla, que os arrepentiréis si no lo hacéis. Por mi parte solo puedo deciros que espero que esta no sea la última aventura de Ane Cesteros y que estoy deseando que la siguiente llegue más pronto que tarde.

 

“Tal vez para apreciar la belleza sea mejor no conocer la historia que se esconde detrás.”

 

Esta novela participa en la #YincanaCriminal 2021 en la sección Made in Spain, dentro del apartado “La acción transcurre en cualquier ciudad española, excepto Barcelona o Madrid”




jueves, 4 de marzo de 2021

El libro de los crímenes

Castellanos, Santiago (2021)

El libro de los crímenes

Ediciones B, Barcelona, 464 p.p.

ISBN: 9788466668873


En el siglo V, una serie de violentos asesinatos y un libro perdido harán tambalearse los cimientos del Imperio romano.

Año 447 d. C. "Me quieren matar" es el inquietante mensaje que recibe el joven Festo desde Asturica, Hispania. Hace unos años que su amigo Eugenio tuvo que huir de Roma tras ser acusado de apoyar doctrinas diferentes al catolicismo, la religión oficial de un imperio que se acerca a su fin, pero que hará cualquier cosa por mantener su poder.

Al llegar a Asturica para ayudar a Eugenio, la carrera por encontrar un manuscrito prohibido que recoge las enseñanzas secretas de Jesús une a Festo con un grupo de herejes llamados los Perfecti, con quienes se verá envuelto en una trama de intriga, traiciones y violentos crímenes.

Basándose en la existencia real del libro Memoria Apostolorum, Santiago Castellanos vuelve a recrear magistralmente en este thriller histórico el ocaso del Imperio romano, pero esta vez desde un prisma diferente: el de aquellos primeros herejes que nos demostraron que, tanto entonces como en la actualidad, el arma más peligrosa que puede empuñar un hombre contra un imperio son sus ideas.

 

“Todo habían sido sacrificios. Lo que los demás ven ahora cómo crímenes, egoísmo y odio, el lo interpreta cómo precisamente eso, sacrificios.”

 

Cuando comencé a leer este libro no tenía muy claro que me iba encontrar. A ver, obviamente una novela histórica, pero lo del libro de los crímenes, ahí en el título, me tenia despistadilla.

El caso es que en el primer capítulo del libro, ya tenemos claro por dónde va a ir la historia, esas escuetas líneas:

“Me quieren matar”

Ven. Te lo ruego, Festo. Ven.

Son toda una declaración de intenciones y, me vais a perdonar, tal vez parezca que divago, pero leer esta novela ha sido como leer una de esas tramas de Agatha Christie,  ambientadas eso si, en una de las tantas etapas convulsas de nuestra historia, una época llena de luchas y transformaciones y los cambios,  ya se sabe, fáciles no son.

Y es que esta novela es un cuarto y mitad.

Una gran mitad de historia que el autor domina como nadie y que nos lleva hasta la decadencia del Imperio Romano en España, a las invasiones de los suevos, los vándalos y los alanos, cuyas historias aun tengo frescas en la memoria después de leer  “Las cenizas de Hispania” de otro gran escritor de novela histórica, José Zoilo Hernández, y a ese inicio de “conversión” a la religión católica que se olía en los suevos que, en el fondo eran el poder fáctico en una Hispania que se alejaba sin remedio de la sombra de Roma, una Hispania en la que éstos  necesitaban el poder de los obispos tanto como estos necesitaban el poder de las armas “barbaras” para mantener el orden. Fue una época convulsa, por supuesto, pero sobrevivieron,  como sobreviven siempre aquellos que  negocian o manipulan para conseguir sus objetivos, unos objetivos que, en principio son irreconciliables, pero cuyo fin a ambos les satisface.

Si además, en este momento histórico, se produce la primera persecución de los herejes (yo estaba convencida de que eso era cosa del Medievo, craso error) y  para rematar en la propia novela se habla de libros, pues pocos ingredientes más le faltan para tornarse para mí en una novela  más que notable.

 

“El libro Memoria Apostolorum, era como un mito entre los círculos disidentes de la autoridad

episcopal e imperial, tanto dentro cómo fuera del cristianismo. Para algunos de los grupos herejes dentro del cristianismo, era algo así como lo esperanza de encontrar fundamentos  en los que basar sus libres interpretaciones del  mensaje de Jesús. Una especie de espada  religiosa e intelectual con la que enfrentarse  a la Iglesia y al Imperio.  Para otros,  desde fuera del cristianismo,  podía suponer una posible via de escape de la religión oficial,  y una ilusión de un eventual regreso a los dioses tradicionales de Roma.”

 

Si a esa mitad le añadimos ese cuarto, gran cuarto, de la investigación de los crímenes en el que Festo trabaja como un detective profesional, recabando datos, sobre todo a través de las  conversaciones y la deducción y atando cabos como lo haría el mismísimo  Hercules Poirot, pues ya no puedo pedirle más.

 

“Las cuevas de su mente están por fin plenamente iluminadas. Solamente se le escapa un detalle, que espera despejar cuanto antes. Y su cuerpo reacciona con un sudor frío.  Es el sudor qué a veces nos inunda cuando sabemos que algo espantoso va a ocurrir. Aunque no sea un acto, un episodio, un hecho, sino la confirmación de un presentimiento.”

 

La época histórica puede ser más o menos conocida, puede estar más o menos manida, pero el “misterio” de quien intenta acabar con la vida de Eugenio es una verdadera incógnita que me ha mantenido en vilo a lo largo de toda la trama, que me ha hecho dudar de unos y de otros y que me ha llevado a un final que me ha dejado totalmente desubicada.

He disfrutado una barbaridad de esta lectura y, a pesar de que el principio puede resultar un poco lento, pues se dedica, fundamentalmente a presentarnos a los personajes y sus circunstancias, en el segundo toma velocidad de crucero y lo único que deseas es descubrir quién está detrás de todo lo “malo” que ocurre en el libro. Si el enemigo es el enemigo declarado, en este caso los obispos y sus secuaces encargados de perseguir a los “descarriados” o si la amenaza viene de dentro del propio grupo protagonista.

He adorado el ansia de libertad de Maura, he adorado la sensibilidad de Avita y la discreción de Floro. He odiado la altivez de Prócula, el silencio de Zoilo, la maldad y la ambición desmedida de  Gargilio y el juego político de Toribio. Pero sobretodo, por encima de todo he adorado la bondad y la intuición de  Festo.

El libro de los crímenes es una novela que habla de la ambición, de la intolerancia, del amor y del odio, del deseo, de búsqueda de la Verdad, de la defensa de las propias ideas…  Pero es, ante todo, una novela que trata sobre el poder, ese poder que todos desean conseguir en su parcela y, a ser posible, en las parcelas que ocupan los demás.

 

“Es curioso cómo la política une a antiguos enemigos.”

 

Una novela que estoy segura vais a disfrutar.

Esta reseña participa en la Yincana Criminal 2021, en la sección Made in Spain, dentro del apartado " El protagonista es un detective".


martes, 16 de febrero de 2021

El umbral de la mentira

Griffiths, Elly (2021)

El umbral de la mentira

Maeva Noir, Madrid, 328 pp.

ISBN:     9788417708917


En Norfolk, un hallazgo arqueológico se convierte en la clave para resolver un crimen del pasado.

La arqueóloga forense Ruth Galloway regresa con un caso en el que los ritos paganos de la época celta y romana serán la clave para resolver un asesinato.

Cuando los obreros que están llevando a cabo las tareas de demolición de una vieja casa en Norwich descubren el esqueleto incompleto  de  un  niño,  la  arqueóloga  forense  Ruth  Galloway intenta esclarecer su procedencia. ¿Se trata de un sacrificio ritual llevado a cabo por nuestros ancestros o de la víctima de un asesinato? Ruth intentará averiguarlo junto al detective Harry Nelson. La casa fue un orfanato en la década de 1970, y el sacerdote que lo dirigía aporta nuevas pistas al recordar la desaparición de dos hermanos, un niño y una niña, a los que nunca encontraron. La curiosidad de Ruth aumenta y ni siquiera las molestias de su embarazo impedirán que se implique en el caso. Sin embargo, pronto se dará cuenta de que alguien está dispuesto a darle un susto de muerte.

 

“Tambien los sitios huelen.

[…]

Quizá no fuese un olor como tal, pero si algo en el aire: una pesadez, un clima de secreto, de cosas que se habían dejado supurar, pudrir.”

 

Cuando comencé a leer esta novela supuse que, al ser una segunda entrega, habría partes en las que me sentiría perdida… nada más lejos de la realidad. Si algo tiene esta novela es la fantástica contextualización de la relación que, viniendo del pasado, une a los protagonistas. La autora es capaz, aun con pequeñas pinceladas de esclarecer esos vínculos sin ninguna necesidad de explicitar nada del caso anterior, lo cual, por otra parte, ha avivado mis ganas de conocer a  Ruth Galloway en sus inicios.

La verdad es que ha resultado ser una lectura muy estimulante y no solo por lo que tiene de novela negra que ya sabéis que me apasiona, sino por todo lo que he aprendido sobre las excavaciones arqueológicas, sobre las mitologías nórdica y celta, y sobre las creencias y ritos de las civilización romana.

 

“Ruth sabe que tanto la mitología nórdica como la celta le otorgan gran importancia al roble, hasta el punto de que la palabra “druida” procede de derw, “roble” en celta.”

 

“-            En los primeros tiempos de la civilización romana era corriente enterrar a un miembro muerto de la familia dentro de la casa- contesta Max-. En esas tumbas encontramos a menudo las letras DM, Dii Manes: los espíritus de los muertos, o los Buenos.”

 

Y por encima de todas ellas, la “elevación” y la confrontación de las creencias católicas de nuestro presente y nuestro pasado, no podía ser de otro modo, ya que en la propia sinopsis leeréis que el cuerpo en cuestión, aparece bajo una casa que, en los años 70, era un orfanato dirigido por el padre Hennessey. Y claro, esto le da a la autora la oportunidad de profundizar en las opiniones a favor y en contra del cristianismo, llevándole incluso a “meter el dedo en la llaga” de lo que durante muchos años ocurrió en aquellos “malditos” orfanatos católicos.

 

“-            Venga, jefe, que con las monjas y los curas ya se sabe. Una vez leí un libro cuya historia


transcurría en Irlanda, y les hacían de todo a los pobres críos.

[…]

Para ser católico no hace falta ser religioso.”

 

Hasta aquí el contexto, que como se puede comprobar es más que variado.

En cuanto al paisaje, he disfrutado con las descripciones físicas de las excavaciones y de las marismas, y de esa casa en soledad que tanto me ha atraído y me ha parecido magistral la forma que tiene la autora de describir ciertos fenómenos meteorológicos.

 

“Dejando al mundo sólido a sus espaldas, han penetrado en un estado único y se desplazan en silencio entre nubes blancas en perpetuo movimiento. No hay puntos de referencia, sonidos, tierra, cielo ni nada que los ancle al entorno. Solo existe el lento avance por un blanco sin fin, el ruido que hacen ellos mismos respirando y el susurro del agua contra el casco.”

 

Y ha llegado el momento de hablar de los personajes.

Ruth es una mujer profesional e independiente que se encuentra en un momento extraño de su vida, enfrentándose a solas con un embarazo que no todos aceptaran de la misma manera. Y  enfrentándose a un caso en el que sus propias molestias y la aparición de un bebe bajo las paredes de la casa la hacen sentir más que vulnerable.

Nelson es un inspector vocacional y entregado. Un gran profesional pero también un hombre de familia que, aunque no quiera se deja arrastrar por su mujer y sus hijas  a lugares en los que no siempre le gustaría estar. Y a pesar de parecer un hombre de su tiempo, no deja de sorprendernos con ciertas “salidas” que se alejan de “lo culto” o de lo que entendemos como “igualdad”.

 

“- Estuvieron aquí 400 años, que son más de 15 generaciones. Y cuando se fueron, se nos olvido todo lo que nos habían enseñado: construir con piedra, hacer obras de ingeniería, cristal, cerámica... Nos hundimos en la Edad Oscura.

A Nelson no deja de enorgullecerle un poco. "Aunque se quedarán 400 años - piensa-, para nosotros seguían siendo extranjeros, ocupantes, por muchos aires que se dieran con sus cristalitos. “

 

“De él no se esperaba que fuese buena persona, como de sus hermanas, sino duro, deportista, poco diestro con las emociones y apasionado por el fútbol.”

 

Shona es esa amiga que por mucho que la vida se empeñe en alejarnos de ella, por mas que, a veces, parte de la confianza se pierda siempre sigue ahí.

Cathbad es un personaje que me ha encantado, porque refleja todas las tradiciones de las que la autora nos quiere hacer saber en esta novela, porque concentra en su vestimenta y sobretodo en sus actos todas las creencias “paganas”, y porque nos deja reflexiones mágnificas.

 

“No hay que dar tregua a los malvados”. Cathbad diría que los sitios guardan el recuerdo de lo malo que ha pasado en ellos.”

 

El criminal; al que conocemos por las anotaciones que nos va dejando la autora en cursiva a lo largo de la novela y que a medida que avanza la novela se acercan más y más al abismo mental del personajes.

 

“Me equivoqué de época al nacer. Mi tiempo es el de la disciplina y la autonomía personal, el del sacrificio y la pureza de las libaciones de sangre. El de los antiguos dioses.”

 

Por supuesto hay muchos más personajes, algunos insoportables, otros incomprensibles y la mayoría de ellos sospechosos. Porque la autora no nos deja ver el final hasta casi el mismo final y eso en una novela negra es fundamental, no ser capaces de anticipar que ocurrirá.

La novela se lee muy rápido debido a los capítulos cortos y a una prosa que carece de artificios y va donde quiere ir.

Una novela con la que he disfrutado de una protagonista distinta y sobretodo con la que he aprendido

mucho más de lo que pensaba que haría al comenzarla.

 

¿La intención de matar a alguien no equivale a un asesinato?



Esta reseña participa en la Yincana Criminal 2021, en la sección Ocurrió en Europa, dentro del apartado "Una novela de un escritor/a británico o que transcurra en Gran Bretaña".





jueves, 4 de febrero de 2021

La memoria eres tú

Bertran Bas, Albert (4/02/2021)

La memoria eres tú

Roca Editorial, Barcelona, 480 pp.

ISBN: 9788418249549

 

Mi nombre es Homero y perdí a mi familia durante la guerra. He cruzado los Pirineos a pie con quince años camino del exilio. He crecido huérfano en las calles de Barcelona y he rozado la muerte en las cárceles del Uruguay. He bebido con Hemingway, he saludado a Hitler y he hecho el amor en el coche de Franco. Me han disparado por la espalda y me han disparado al corazón. He silenciado El Molino y me ha besado la Bella Dorita. He empuñado el cuchillo de Toro Sentado. He estado donde muere el viento y he dormido entre tesoros perdidos. Me han fusilado. He inspirado a genios y conocido a otros. He bebido hasta caer, he reído hasta llorar, he soñado, he robado y he matado. Y me he enamorado. Tres veces. Las tres de la misma mujer.

Esta es mi historia. Esta es mi odisea.

Homero es un adolescente de quince años, hijo único de una familia acomodada de Barcelona, que se queda solo durante la Guerra Civil española. Su vida se transforma en una lucha –tan interna como externa– por la supervivencia, la soledad y el autodescubrimiento. Mientras hace lo imposible por seguir la pista de su padre, en su mente siempre está presente la indómita Cloe, una granjera que le salvó la vida y que se la marcará para siempre. Aunque ambos pertenecen a mundos distintos, sus vidas se irán entrelazando en diferentes momentos y situaciones a lo largo de toda una década.

La memoria eres tú es un viaje único a través de los ojos de un chico que, mientras intenta descubrir quién es, avanza por la
historia de España cruzándose con personajes como Robert Capa, Hemingway, Hitler, Machado o la Bella Dorita; presenciando inventos como el futbolín, lugares míticos como El Molino o momentos históricos como el hundimiento del Uruguay, la entrada de los nacionales en Barcelona o la reunión en Hendaya entre Franco y Hitler.

Porque no es lo mismo conocer nuestra historia, que andar por ella.

 

-              Entonces, ya no estabas eligiendo en función de las posibilidades que tienes de ganar o de perder. ¿Por qué luchas entonces?- Siempre me hacia eso. Nunca me daba las respuestas,  sino que me empujaba a que yo las encontrara.

-              Para…,  para… ¿proteger lo que me importa?

-              ¿Me lo estas preguntando?

-              Lucho para proteger lo qué me importa- dije convencido. Sabía que había acertado por qué mi padre asintió satisfecho.

Mi madre llegó con la comida pero mi padre necesitaba cerrar el asunto.

-              Debes saber que la vida no es todo blanco o negro, buenos o malos, indios o  vaqueros. El mundo está lleno de matices. Y saber verlos y  entenderlos es lo que nos enriquece y lo que nos distingue.

-              ¿Y nos ayude a elegir?

-              Sí. Aunque lo ideal sería que no tuviéramos que hacerlo.

 

No sé si seré capaz de transmitiros en unas líneas todo lo que está lectura ha supuesto para mí.

Cuando comencé su lectura me recordé a mi misma con 15 años, en medio de mi adolescencia, sin más preocupaciones que mis amigas, mis "novietes" y  un ansia infinita por beberme a tragos largos esa vida que se abría ante mis ojos.

Con mis recuerdos de entonces me di cuenta de lo fácil que había sido mi adolescencia, sin más preocupación que la propia adolescencia y me imaginé viviendo la época y la situación que le toca vivir a Homero, nuestro protagonista, una aventura que no imagino haber podido superar.

 

La guerra…  Al principio la gente aseguraba que no durarían ni dos semanas pero ya llevamos de más de año y medio y no tenía indicios de evaporarse. A ese tipo de personas mi madre los llamaba “fontaneros”: “Te dicen dos semanas y varios meses después sigues con el agua al cuello”.

 

Homero es un adolescente, al que no dejaron vivir su adolescencia despreocupada, un hijo amado y protegido, un niño, al fin y al cabo, al que la guerra le arrebató todo, al que la guerra le abofeteó en la cara para convertirle en adulto, al que su realidad no le dejó otra alternativa que vivir, o más bien sobrevivir, en un mundo que, sí ya de por sí, era hostil para los adultos enfrentados con sus armas y sus odios, lo era aún más para un muchacho cargado únicamente con su miedo, su soledad y sus dudas.

 

Hay momentos en los que uno sabe que se hace mayor. Momentos que quedan grabados para
recordarte que el niño que fuiste una vez ya no volverá. De hecho, no quieres que vuelva porque sabes que solo sufrirá. Te conviertes en el hermano mayor de una antigua versión de ti mismo; necesitas superar ese dolor tanto cómo aprender a vivir con él. Pronunciar esa palabra tan rotunda y tan cruel me convirtió un poco más en un hombre y un poco menos en un niño.

 

Un niño, porque no es más que eso al inicio de esta historia, que tuvo que “buscarse la vida”  de las mejores y las peores formas posibles y que en medio de su dolor descubrió el amor eterno de Cloe y la amistad sincera de Hipólito, dos personas que en un mundo "normal" hubieran podido ser sus iguales, pero que en el tiempo que les tocó vivir fueron antes "rivales" que amigos. Porque en el mundo hostil de las guerras no hay vida que valga más que la propia y hasta los sentimientos más excelsos pueden, en un momento determinado, transmutar a los mas ruines si nuestra seguridad está en juego.

 

Fue como contemplar otra vida que no tenía nada que ver conmigo y entender que no somos más que almas proyectadas y sometidas el antojo del viento. De alguna manera acepté que nada dependía de mí.  Acepté que en los aciertos pueden estar los fracasos y en los fracasos los aciertos. Era una cuestión de perspectiva que, por desgracia, solo el tiempo me dejaría ver. Probablemente en unos años. O en una vida. Lo que tuviera que pasar pasaría de todas formas con o sin mi ayuda. Pero eso no era lo que me habían enseñado. Y me molestaba que mis experiencias contradijeran a mis padres. No hay nada escrito. El destino se lo forja uno. Y es cierto. Pero solo cuando el destino está en tus manos. Y en aquellos tiempos,  todos colgábamos de un hilo muy fino.

 

Esta lectura ha sido una montaña rusa de sentimientos, de la mano de Homero y esos recuerdos, que nos cuenta en primera persona. He subido a lo más alto con sus " buenas rachas", con la bondad y la solidaridad de quienes se cruzan en su camino para hacerle el trayecto un poco menos difícil….  Con Mateu, con el Capitán Amat,  con Juancho, con Montoya... Pero claro, cuanto más alto se sube, mas grande es la caída y en este caso, la caída es a las profundidades más profundas de la maldad, porque aquí, como en toda buena historia los hay buenos, pero los hay también muy malos y Emmet y el General Frontera han cubierto mi cupo de malos perversos y los he odiado hasta el infinito y más allá, o hasta que he comprendido que, a pesar de los pesares, en su maldad, como en todo lo que sucede en la vida, había alguna razón.

 

Todo el mundo quería tener al general Miranda de su lado, pero nadie lo quería cerca.

 

He paseado de su mano por el Majestic y por el Molino, por las calles y las callejuelas de esa Barcelonadevastada, por los cementerios y sus secretos, pero también he respirado con el el aire de los Pirineos y he entrado en esa cueva “Donde muere el viento”, esa gruta que se convierte en un lugar donde sanar las heridas, pero también en un lugar donde descubrir otra realidad, otra vida tan alejada de la suya.

Junto a él he conocido a Capa, a Hemingway, a Machado, a la Bella Dorita, al inventor del futbolín e incluso a un Serrat niño.

Porque esta es una novela en la que la realidad y la ficción se enlazan como se trenzan los hilos de los grandes tapices para ofrecernos una imagen de lo que fueron la guerra y la posguerra. De lo que algunos ganaron y de lo que muchos otros, la mayoría, perdieron. De lo difícil que es mantener los ideales y lo fácil que es perderlos cuando nos va en ello la vida o la de aquellos que queremos. De lo fácil que es vivir toda la vida con una idea equivocada, porque en los conflictos lo difícil es encontrar la verdad. De lo difícil que es abandonar nuestras raíces aunque ya no tengamos nada a lo que agarrarnos y de lo increíblemente difícil que es no volver a nuestra tierra aunque esta nos lo haya quitado todo.

 

La guerra nos ha ganado a todos. Ahora toca reconstruir y no destruir.

 

Ha sido una lectura dura y a la vez deliciosa, una lectura en la que la música en forma de rasgueo de guitarra ha puesto la banda sonora. Una lectura en la que Julio Verne y Pablo Neruda acompañan a los protagonistas de principio a fin y no es de extrañar porque “La memoria eres tú” es una novela de aventuras al más puro estilo Verne, pero es también una inevitable historia de amor que dura toda una vida y no hay nadie que canté mejor al amor (es mi opinión subjetiva, obviamente) que Neruda en esa magnífica  “Veinte poemas de amor y una canción desesperada”.

 

Después de tocar sentía que me vaciada y necesitaba llenarme de nuevo. No era agradable, por qué mi música casi nunca lo era.  Era sincera,  era dolorosa,  era profunda y muy muy mía. Tanto que siempre alcanzaba a todos. No era mi intención. Yo solo quería sentir alivio, gritar al  mundo y expresarme de la única forma que había aprendido. La única forma que de verdad me funcionaba. Las veces que sido más sincero ha sido con una guitarra en la mano.

 

¿Que si os aconsejo leer esta historia? Por si no os ha quedado claro con lo leído hasta ahora, os lo resumo: ¡Sin duda hay que leerla!.

Porque la vais a disfrutar, seguro, porque vais a disfrutar con lo que cuenta el autor, y con la sensibilidad con la que lo cuenta, porque vais a disfrutar con su forma de escribir y porque  y porque os va a sorprender esa magnífica conjunción de realidad y ficción que imprime a la novela de una profundidad aun mayor, si cabe.

Esta es la primera novela del autor, pero os aseguro que estoy deseando saber que más historias saldrán de sus manos.

 

¿Quién sabrá quién fui y lo que hice? Las personas podemos existir más allá de la muerte solo si vivimos en  los recuerdos de aquellos que no nos olvidan. Podemos vivir eternamente en las historias que se cuentan. Pero ¿y si no hay nadie a quien contársela? ¿Y si no hay nadie escuchando?

He callado toda mi vida por miedo a recordar y ahora sufro, porque el día  que me vaya, me lo llevaré todo y a todos conmigo. Y eso me angustia más que la propia muerte. ¿Qué significado tiene vivir si no queda constancia, si no dejas nada, aunque sea una pequeña y única huella de tu paso por este mundo?.