domingo, 24 de junio de 2018

"La Fuerza de un destino".- Martí Gironell


El pasado día 1 de Junio asistimos a la presentación de la última novela de Martí Gironell “La fuerza de un Destino” uno de los libros más vendidos en Sant Jordi en su versión catalana.

La cita tuvo lugar en el Arzábal Museo Reina Sofía, un espacio encantador que esta presentación me dio la oportunidad de descubrir.

Comenzó la editora introduciendo esta novela, basada en una vida real, en un personaje real como es el cántabro Ceferino Carrión. 

La presentación corrió a cargo del autor, que acompañado por el  también escritor Javier Sierra, mantuvo una interesante conversación que nos llevó a conocer la obra y mucho de lo que hay detrás de ella.

Define Javier la novela como una novela  de vida, en una época en la que cada vez tenemos más necesidad de realidad  pero también de modelos sociales y el protagonista de esta historia Ceferino Carrión, Jean León se ha convertido a través de la pluma de Martí en uno de esos modelos.

Es ésta una historia que se inicia al finalizar la guerra civil, en una  situación política complicada, en el momento en que comienza la persecución de los vencidos, bando al que Ceferino pertenece por haber nacido en una zona determinada y en el que no cabe más que huir, para intentar sobrevivir.
Ceferino tiene un punto temerario que necesita todo emprendedor, todo visionario,  un punto que se necesita para huir y dejar todo atrás, y presenta una característica única que le hace único y es que Ceferino cambia de identidad en cada uno de sus puertos de huida y esos cambios de identidad son como empezar de cero.

Martí lo define como el eterno insatisfecho, aquel, que como tantos, busca una vida mejor, que en su caso pasa por llegar a los Estados Unidos.

Nos hablaba Martí de sus fuentes,  de las fotos, de las conversaciones con esas personas que conocieron a Jean León, última de sus identidades, nos hablaba de lo que ellos sabían, que no fue ni más ni menos que lo Jean quiso, ya que muchos de sus secretos se los llevó con él. A través de esas fuentes y para llenar estas lagunas y cumplir los sueños que, en vida,  le quedaron por cumplir,  el autor ficciona  la vida de Jean hasta convertirlo en lo que es una vida de  novela.   


Nos hablaron sobre la vida de Ceferino en Los Ángeles, sobre como ejerce de  camarero y taxista conociendo  a los mejores  actores de  la época dorada del Hollywood, de los años 50 y 60,  sobre todo de su relación con Frank Sinatra, James Dean, con quien abre su restaurante La Escala, Ronald Reagan, no solo en su faceta de actor sino también como presidente, ya que en su  toma de posesión también Jean estuvo presente en forma de vino;  de Marilyn Monroe y esa ultima cena que salió de sus manos… un puñado de historias maravillosas que conocemos también a través de las biografías de estos personajes reales, pero  cuyos inicios y muchos detalles,  Ceferino guardó para sí, porque una de sus características, según el autor, es que era muy  bueno guardando secretos.

En su aventura americana, y en ese restaurante donde los platos tenían nombres de actores, Jean Leon sueña con un vino que maride perfectamente con sus creaciones y así se fragua su vuelta, “sui generis” a España, a ese Penedés, en el que hará, también el sueño de crear sus propios caldos realidad.

Y cuando su final se acerca, Jean Leon, vende los viñedos y toda su producción a las bodegas Torres, con la condición de que a sus vinos no se les añada ninguna referencia de ésta, sino que siga manteniendo su esencia y su nombre, Jean Leon 3055, siendo estas cifras el numero de su licencia de taxi en Nueva York. Y de ese vino nace  el germen de la novela, cuando en una comida organizada hace tres años por El Mundo que se celebró en la Vinoteca Torres y a la que Martí fue invitado  junto a otros autores (Cristina Fernández Cubas, Víctor del Árbol, Carmen Riera y Albert Espinosa), en las que tomaron sus vinos, la persona de las bodegas que les acompañaba  les habló del personaje que había detrás de la botella incidiendo en el hecho de que de su vida bien podría hacerse una adaptación al cine, al teatro, a la televisión o incluso a la literatura, guante que Martí recogió con entusiasmo.

La fuerza de un destino es una novela histórica e inspiradora, motivacional, la historia de una vida llena de objetivos alcanzados, el éxito de un hombre, pero en la que no ha querido el autor pasar por alto el precio que hay que pagar por cumplir esos sueños, o mejor dicho, el precio que tuvieron que pagar los que vivieron estos sueños junto a él. Se centra Martí en Kate, esa esposa con la que Jean compartió 22 años de su vida, un personaje casi gris entre todos esos astros que rodearon la vida del protagonista.

Tras esta maravillosa charla y con las ganas de comenzar la lectura de esta historia lo antes posible, Martí nos dedicó los ejemplares, posó para todas las fotos que quisimos hacer, con él y con Javier, y nos invitó a degustar los vinos de los que nos habló durante la presentación, vinos que recomiendo encarecidamente, sobretodo el blanco frio que tan agradable resultó degustar en la terraza del local aquella tarde noche de primavera.

Fue una presentación magnifica en un magnifico entorno y estoy segura de que esta será una gran lectura, una historia cuyo mensaje podría resumirse según  palabras del autor como:

“Nunca es tarde para soñar, nunca es tarde para hacer realidad esos sueños”

viernes, 22 de junio de 2018

Toda la verdad


CLEVELAND, Karen (2018)
Toda la verdad
Ed. Planeta, Barcelona, 448 pp
ISBN: 9788408182412




Vivian Miller es una brillante analista de contrainteligencia de la CIA, donde se encarga de destapar células de espías rusos encubiertos en Estados Unidos. Tras acceder al ordenador de un posible agente, Vivian descubre un archivo con cinco fotografías. Un clic más tarde, su vida se detiene: quien le sonríe desde una de las imágenes es su marido. Marido perfecto. Padre perfecto. ¿Perfecto mentiroso?


“Te está manipulando”, me advierte una voz dentro de mí.
Sin embrago, no da la impresión de estar manipulándome. Parece tan sincero, tan desesperado…”

No es esta una historia que describa los paisajes en que discurre pues las descripciones son escasas cuando no inexistentes, no es una historia de personajes corales que acompañen a los protagonistas pues la lista de secundarios es reducida, no es una novela negra sin  más.

Es éste un thriller psicológico centrado en la protagonista principal, una analista de la CIA a la que se le presupone, por esta razón, cierta capacidad de análisis y frialdad, una capacidad analítica que se viene abajo cuando toca de cerca su propia vida, pero, que mentiras no está uno dispuesto a creer, que actos, por mas reprobables que puedan parecer no está uno dispuesto a realizar cuando la seguridad de los suyos está en juego, cuando su supervivencia depende de las decisiones que se toman.
Es una novela centrada en la duda en los procesos psicológicos que suponen descubrir que has vivido una mentira, que la persona en la que confiabas ciegamente no es quien tu creías que era.

Me he sentido indignada a cada línea con las acciones de Vivian,  desconcertada con las decisiones que va tomando, molesta por esa fe ciega y  esa ingenuidad que su trabajo debería haber cortado de cuajo.

La novela se centra en  ella, protagonista absoluta, en sus motivaciones, en sus pensamientos, en sus recuerdos… Hace la autora una disección completa de este personaje que centra toda la historia de manera inequívoca.

“Es como si el suelo desapareciera bajo mis pies. Como si estuviera cayendo, flotando, suspendida en un espacio en el que me veo a mí misma, veo como se desarrolla esto, pero no formo parte de ello, porque no es real”

Y a esta protagonista contrapone el protagonista masculino, el antihéroe, Matt, un personaje oscuro, frío, del que solo conocemos los actos, pero cuyas motivaciones se esconden, vislumbradas parcialmente, mas a través de Vivian que a través de él mismo.
Y es  un personaje que se nos pinta pusilánime, acobardado, inútil… un personaje que con su propia desidia en algunos pasajes y su continua manipulación en todos ellos me he resultado repulsivo y ha conseguido que mi indignación hacia la situación de Vivian creciera aun más, si era posible.

No veo nada. A su rostro no asoma ninguna emoción. No cambia. Y eso hace que el miedo me asalte.
Me mira sin alterarse. Tarda un poco en responder, demasiado”

Pocos personajes más allá de estos dos polos, solo aquellos, necesarios para entender la trama, solo aquellos que forman el reducido núcleo de la vida de Vivian, sus padres, sus hijos y contados compañeros de trabajo y aquellos que acompañan la vida secreta de Matt que la protagonista descubre casi en la primera pagina.

Es una historia que entretiene, con un lenguaje fácil,  con una trama bien hilada,  en la que la autora no deja de jugar con tus certezas, volteándolas a cada página, haciendo que el malo, de repente, vuelva a ser bueno, el bueno se convierta en malo y tu, como la protagonista, acabes sin saber cuál es el bando correcto.. Pero nada de todo lo anterior ha conseguido que fuera capaz de  empatizar con ninguno de los personajes y eso, tal vez, ha hecho que no viviera esta historia de forma tan profunda como lo hago con otros libros.

Es una novela con un ritmo ágil que facilita la lectura y con final  que, como en cualquier novela negra que se precie,  no es el esperado, un final sorprendente, tal vez demasiado sorprendente, que continua con la tesis que la autora mantiene a lo largo de toda la historia, que nadie es lo que parece, que la vida y las personas no dejan nunca de sorprendernos.

“Do svidania”



jueves, 21 de junio de 2018

"Esto te va a doler".- Adam Kay


El teatro del barrio es un espacio recuperado en pleno centro de Madrid, en la ubicación de la antigua Sala Triángulo en el corazón de Lavapiés.

En  este espacio, cooperativa de consumo cultural; José Miguel Monzón Navarro, El Gran Wyoming, ejerció el pasado 4 de Junio como maestro de ceremonias en la presentación a los medios de la novela de Adam Kay, “Esto te va a doler”.

Un libro que Ángeles Aguilera,  editora del libro,  nos presentó como apuesta de la editorial no solo por haberse convertido en uno de los libros más vendidos de Reino Unido,  sino por venir, además, avalado por una serie de premios que, en palabras de la editora, gustan tanto a autores como a editores, pues son premio limpios, sin trampa ni cartón.  “Esto te va a doler” obtuvo el premio de los libreros de Reino Unido y fue elegido por los lectores como  Mejor libro del año, señaló además la editora que, tras  su apariencia humorística,  es éste  un libro serio en el que subyace una crítica al Sistema de Salud Publica en el Reino Unido y que es fácil extrapolar a nuestro propio Sistema.

El presentador del acto apadrina y ejerce de maestro de ceremonias en la puesta de largo de la obra, pues tiene en común con el  autor haber comenzado el ejercicio de la medicina y haber decidido en uno u otro momento  “colgar la bata” o como dice Wyoming ser abandonado por la medicina, que a ambos los expulsó del sistema.
Con su característica forma de hacer las cosas y su lenguaje humorístico, Wyoming  entró de lleno en el análisis de esta obra que aterriza en España después de revolucionar la sociedad y el mercado literario del Reino Unido.

Define el presentador el libro, como una historia universal que describe una realidad que él también ha vivido y en la que define al médico de la Sanidad Pública como el punch de boxeo al que golpean por arriba y por abajo. Por una parte los pacientes que no siempre entran en la consulta con la mejor predisposición tras largos periodos de espera y por otro lado dando la cara ante el paciente por una administración que aprieta desde arriba, exigiéndoles mas y mas sin poner a su disposición los medios necesarios. Y este maltrato al que se somete a los profesionales no solo afectan su labor diaria, sino que influyen directa y negativamente en su vida personal.

La vía de escape de Kay fue escribir un diario, en el que plasmó sus vivencias diarias para no ser, como dice el presentador, “fagocitado” por el drama.

Wyoming realizó una crítica feroz del funcionamiento actual de la Sanidad; incidió en el negocio de la sanidad privada, en Madrid y en el resto de España. Habló sobre las bondades de nuestro Sistema Público de Salud y la diferencia con otros países en las que esta no existe, claro ejemplo del mismo, Estados Unidos. Pero habló, sobre todo de cómo este magnífico sistema del que disfrutamos se está derrumbando, por la descapitalización que los políticos están realizando, derivando a Clínicas Privadas los datos de las listas de espera de la Sanidad Pública para demostrar que el sistema no es viable y, por otra parte, descabezando el sistema, privándole de las grandes figuras de la medicina que ejercen en el sector público, que son los que conocen el oficio y que fueron obligados de un día para otro a  jubilarse con 65 años,  privando a los ciudadanos y al propio sistema de su experiencia, básica para el funcionamiento optimo de nuestro sistema.

El libro lo define el presentador como una forma de respirar, de tomar aire fuera de ese sistema opresivo en el que se encuentran los profesionales de la medicina y en general, todos nosotros, que estamos, “abrasados” en muchas situaciones de nuestra propia vida; este libro, que es un anecdotario, es un libro con el que no parar de reír párrafo tras párrafo.
El autor habla de su libro como transmisor de in mensaje universal que a veces olvidamos, que los médicos son humanos; que los pacientes queremos que sean inequívocos y certeros, pero que  son seres humanos que cometen errores, que enferman, que están tristes, que a veces… fallan. Con la idea de servir de terapia y no de ser publicados, el autor escribió estos diarios en los que refleja anécdotas de su vida como médico recién licenciado, en sus primeras experiencias en el ejercicio de la medicina.

Los diarios, que eran privados inicialmente, fueron rescatados de su encierro cuando el Gobierno Británico intentaba variar, empeorando aun más, las condiciones de trabajo de aquellos que se incorporaban, aun como estudiantes a la vida laboral, lo que provocó protestas y movilizaciones que el  gobierno justificaba provocadas por la avaricia de estos nuevos médicos, que solo querían ganar más dinero. Este era el mensaje que los medios de comunicación reproducían una y otra vez, mientras las personas a las que se aludía no podían defenderse por sus propias condiciones laborales.  El autor quería demostrar con estas páginas que la medicina no es una cuestión de dinero, si fuera así se dedicarían a otras cosas, sino una cuestión de vocación de servicio.

En la ronda de preguntas, propias de una rueda de prensa, se suscitaron varias cuestiones dirigidas no solo al autor, sino también al presentador.

Al autor se le preguntó sobre el carácter terapéutico de estos diarios, si nacieron con ese propósito. Nos contaba Adam que en principio era solo una forma de contar o que pasaba en su día a día, porque los médicos no hablan de las cosas malas que pasan en el trabajo, pero que fue consciente que, a medida que aumentaba el estrés, escribía más.

Le preguntaron cómo habían tomado sus compañeros estas anécdotas, si tras leerlo le habían indicado que se había quedado corto contándole miles de anécdotas más. Y si, alguien después de leer su libro podría hacerse medico.

Respondió Kay que había cambiado los nombres para que los compañeros no se sintieran identificados por lo que no había recibido muchos comentarios al respecto y  que no, que  alguien que leyera el libro no sería médico. Nos comentaba que de haber leído su libro el mismo habría tomado la decisión de ser medico de una forma distinta, más consciente, pues incluso él, hijo de médicos y aficionado a la serie House tardo 5 años de duro trabajo en ser realmente consciente de lo que significaba ejercer la medicina y por ello anima a los futiros médicos a acercarse a estas páginas.

A Wyoming se le preguntó si desde su época de ejercicio ha cambiado el estatus de los médicos, a lo que respondió de forma afirmativa y arremetiendo contra las políticas sanitarias de la comunidad de Madrid de los últimos años, contra las puertas giratorias, y contra el funcionamiento y financiación de los hospitales  de gestión privada, puntualizaba Kay en este momento que las puertas giratorias no son un patrimonio solo nuestro, pies funcionan exactamente igual en su país.

Para finalizar Adam Kay nos habló de la obra de teatro en la que solo actúa él.
En el momento de las protestas contra las reformas del Gobierno, fue de escenario en escenario leyendo partes de esos diarios que había escrito para que sus compatriotas entendieran cuales eran las condiciones profesionales reales, para paliar los mensajes erróneos que transmitían los medios de comunicación y sus gobernantes. Fue entonces  cuando las editoriales se acercaron a él, para estudiar la posibilidad de convertir esos diarios en el libro que hoy nos ocupa. Lo cierto es que, obviamente, el libro transmite el mensaje de forma más rápida y eficaz que la actuación ante quinientas personas.

Se le preguntó si había recibido críticas de sus colegas, no ha estado exentos de ellas, pero nos cuenta que solo han sido tres los mensajes que ha recibido de colegas que le acusaron de ser un histriónico y que le recordaron que los médicos no tienen que hablar de lo malo que pasa en las consulta. Pero de lo que más orgulloso se siente es de las críticas que ha recibido su libro desde la Administración y el Gobierno.

Adam Kay, ya está escribiendo un segundo libro;  ha abandonado el ejercicio de la medicina, pero no ha dejado de defender la profesión, haciéndolo en cada lugar al que le lleva la promoción de éste, su primer trabajo.

miércoles, 20 de junio de 2018

Encuentro con Pilar Sanchez Vicente


El pasado 3 de Junio, en el Hotel Villa Real de Madrid, un grupo de #Soy Yincanera mantuvimos un grato encuentro con Pilar Sanchez Vicente para hablar de su última novela Mujeres errantes.

Durante casi dos horas charlamos y disfrutamos de nuestra afición con una de las autoras que la hacen posible. Se podría pensar que dos horas dan para mucho, pero cuando se habla de un libro tan bonito como el que nos ocupa y con una autora tan natural como ella lo es; el tiempo, sea el que sea,  nunca es suficiente.

Pilar es una mujer que tiene mucho que contar y una forma única de hacerlo; si el libro es una maravilla, escucharla hablar de él y de lo que hay detrás de él es muchísimo mejor. Es una mujer divertida y entregada, vital y vitalista, cariñosa y cercana, una mujer autentica.
Y con ella hablamos de las mujeres de su novela; hablamos de la Chata, de las Tiesas, hablamos de esos sobrenombres y de sus porqués y hablamos de ellas, de esas mujeres que nos precedieron, de esa dura forma de vida que resulta ajena a quien no la ha vivido y que no está tan lejos en el tiempo.

Hablamos de la valentía de las mujeres y los hombres que vivían en aquellas condiciones tan adversas y hablamos de la felicidad de esos niños que no tenían nada y de la solidaridad de los que tenían apenas algo.

Mujeres errantes es un libro valiente, un libro que habla del afán de superación, de la necesidad de sobrevivir, de intentar dejar atrás una vida que a veces es difícil llamar vida.

Es tan autentica la voz de estas mujeres que tuvieron que dejar su tierra y reinventarse en otros lares, que nos urgía saber si La Chata es real y si Pilar tiene algo que ver con ella y nos contó su inspiración.

Esta documentalista curtida en el proceso de investigación para contar sus historias, parte en esta historia de  una fuente original y única, 10 horas de grabación de personas reales que se encuentran en el  Archivo de Fuentes Orales para la Historia Social de Asturias, grabaciones entre las que se encuentran las vivencias de dos pescaderas que bien podrían ser la voz de las protagonistas de esta novela.

Esta es una novela de supervivientes, de sentimientos contrapuestos, de la generosidad total y del egoísmo más extremo, de vidas duras, de vidas reales, porque cada uno construimos nuestra vida en función de las circunstancias que nos toca vivir.

Y es una historia de homenajes; a los inmigrantes, a esa generación perdida que la droga nos robó en los 80, un homenaje a esas mujeres que “cargaban” con toda la familia, con los hijos, con los padres y los abuelos, porque era lo que tocaba, que vivían en medio de la violencia que genera la miseria y que viven como algo normal, llegando incluso a dulcificar en su memoria.

Es un homenaje al valor de nuestros mayores, de sus recuerdos y vivencias y es sobre todo un homenaje a las mujeres, a todas las mujeres que son capaces de vivir y sobrevivir a pesar de todos los pesares.

Pilar nos llevó  de la mano por Cimavilla, nos transportó a un idílico paisaje suizo, que no lo es tanto para todos los personajes y nos recordó la Nicaragua de la Teología de la Liberación. La autora es una gran oradora, y sobre todo una gran conocedora de lo que habla, ya que para escribir necesita conocer los paisajes, empaparse de los escenarios, beberlos y digerirlos  y eso se traslada a sus letras y a su voz.

Fue un viaje fantástico al pasado en el que debatimos sobre la inmigración, sobre las condiciones de vida de los años 60 y 80, sobre el machismo y la mentalidad de aquellos años y nos dió tiempo incluso a hablar de asuntos mucho más actuales como el Mildfulness, la infancia, los influjos familiares, las relaciones sociales, la política, las bibliotecas y los hábitos lectores, hablamos sobre su forma de escribir  y sobre mil temas más.

Fue uno de los encuentros más distendidos, divertidos y agradables a los que he asistido, fue un desayuno entre amigos con el aliciente de charlar sobre lo que más nos gusta, sobre literatura en general y sobre este maravilloso libro en particular, tan cercana es Pilar que fue como si la conociéramos de toda la vida.

Nos abrazamos, nos dedicó los libros, nos hicimos mil fotos y volvimos a abrazarnos…

No dejéis de leer su novela, porque es una verdadera joya y si queréis conocer aun mas a esta autora, si queréis bucear por su vida y su obra, no dudéis en acercaros a su página web http://pilarsanchezvicente.es   en la que está recogida gran parte de su experiencia vital, así como mucha de la documentación que hay detrás de sus historias y si tenéis ocasión escuchadla, porque ese entusiasmo y el acento que impregna sus palabras son pura delicia, de verdad.

viernes, 8 de junio de 2018

Encuentro con John Verdon


Ayer, día 7 de Junio, coincidiendo con el lanzamiento en librerías de “Arderás en la Tormenta”, gracias a Silvia Fernández y a Ediciones Rica tuvimos el enorme privilegio de compartir charla, mesa y mantel con John Verdon, uno de los autores de thriller mas leídos en España.

Eran las siete de la tarde cuando frente al Congreso de los Diputados, hervidero de cámaras y micrófonos en estos días, accedimos a una de las Salas del  Hotel Villa Real, donde un sonriente Jonh Verdon acompañado por Lidia, la cercana y magnifica profesional que hizo posible nuestra comunicación con el autor americano, esperaban nuestra llegada.

Hechas las presentaciones y sentados ya alrededor de la mesa, el autor se interesó por la actividad que, alrededor de los libros,  desarrolla el grupo #SoyYincanera, la cual no tuvimos ningún reparo en explicar.

Durante casi una hora pudimos analizar con el autor no solo esta última novela, sino toda su obra, pero como la actualidad manda y como fuera que Jonh prefirió que indagáramos nosotras en lugar de ser él quien nos diera una charla al uso (ventajas de este tipo de encuentros), la primera pregunta obligada, se refirió al porqué de  esta nueva deriva en las aventuras de Gurney, en un contexto mucho mas social, más político y mucho mas critico.

Esta pregunta dio pié a que el autor nos hablara de sus personajes, confesándonos que existe una coincidencia entre la vida de David y Madeleine, y la de él y su esposa y entre  su relación y la relación de los personajes.  Hay en la novela una obvia evolución de Gurney, porque no es posible, que un personaje como él, al que le ocurren tantas cosas no sufra ningún cambio, sobretodo en el ámbito personal; pero es que existe también una evolución en la relación de estos protagonistas que para Jonh es el eje central de todas sus novelas.

Son un matrimonio que poco tiene en común, piensan diferente, tienen diferentes valores, se acercan a la gente de forma diferente, mientras Madeleine es cálida, empática, Gurney es más racional, más distante. David busca los patrones que se repiten, busca los porqués, le mueve la curiosidad y Madeleine se fija en los detalles.

Sin embargo, en esta novela, los protagonistas están mucho menos enfrentados, o el enfrentamiento se va reduciendo a lo largo de la trama por razones que no desvelaremos pero que tienen que ver con las características que acabamos de enumerar.

Le preguntamos sobre ese fondo político y  el problema racial que tanto determina la novela. John comentaba que tenía la impresión de que algunos lectores han interpretado que él quería hacer una crítica  social y no es el caso, es casi accidental esa crítica.

Dice el autor que de la frase: “No hay una calamidad social tan terrible que no haya nadie que no vaya a sacar un provecho”  nace la idea de la novela. Buscaba un problema importante  en el país para enmarcar la historia y el problema racial es lo suficientemente importante,  pero a él le interesaba especialmente la segunda parte de esta cita; esa persona que quiera sacar provecho de esa situación tan horrenda.

Otra cita que le inspiró a la hora de construir: “La línea entre el bien y el mal no está entre los grupos sino en el centro del corazón de cada individuo”.
Lo que le interesaba era entender que es el mal y para él el mal es el egoísmo y el conseguir el fin, sin importar los medios ni las consecuencias que conseguir esos fines puedan tener.

Casi dos años ha tardado en dar forma a esta novela con su peculiar manera de escribir. Lleva siempre encima unas tarjetas en las que va escribiendo las ideas que se le van ocurriendo, acumulando a veces hasta 500 de estas tarjetitas, que posteriormente organiza y que se van encajando como si fuera un puzle. Aunque siempre parte de una estructura previa, porque necesita saber que pasa, quien va a ser el criminal, como lo va a hacer, como lo va esconder y sobre esta capa, construye una capa más que es la propia investigación del detective.

Debatimos sobre los medios de comunicación, sobretodo de esos medios de comunicación sensacionalistas que tan bien reflejan la novela y del papel que tienen en la creación de verdades, que en la mayoría de los casos no lo son tanto, pero que los medios crean explotando esa vena que el autor considera inherente al ser humano, esa fascinación que sentimos por la violencia, aunque no sea políticamente correcto reconocerlo.

Hubo tiempo para hablar de la corrupción, de los distintos cuerpos de seguridad que existen en España y de nuestros magníficos escritores de novela negra. Y hubo tiempo de hablar de los lectores de novela negra, de la fidelidad al género y  de lo que esperamos de la lectura de una novela de este género.

Y hubo tiempo para más, para mucho más, para disfrutar de la cercanía del autor, para escucharle, para llevarnos a casa los libros firmados, los teléfonos llenos de fotos, pero, sobretodo para disfrutar de una experiencia única.



Golpes


CERVANTES, Pere (2018)
Golpes
Ed. Alreves, Barcelona, 190 pp
ISBN: 978-84-17077-46

Alfa, un policía bajo sospecha, recupera su libertad provisional tras dormir 444 noches en una prisión catalana. Una vez libre, dispone de una nómina estrangulada que apenas alcanza los ochocientos euros y una media de espera judicial de seis años hasta que reciba la sentencia final; pero Alfa no ha sido instruido para malvivir. Por eso, cuando alguien le propone empezar una nueva vida apoderándose de cincuenta kilos de cocaína ajena, Alfa no se lo piensa dos veces. Solo necesita cuarenta y ocho horas, regresar a Castellón, despedirse de gente querida y ejecutar de manera inversa lo que hasta ahora venía haciendo. Estamos ante una novela basada en hechos reales y en muchos encuentros y pactos entre caballeros para lograr que Alfa desvelara los entresijos de una vida supeditada a bucear en las aguas del narcotráfico. Porque Alfa es un púgil inacabado, un estratega del combate, y siempre el centro del universo de las mujeres que ama. Pero, por encima de todo, un hombre necesitado de una moto con la que rodar en busca de esa libertad que precisa para seguir respirando. Una novela que indaga en la pérdida de la verdadera identidad, y sobre la importancia de tener a quien te acoja en una de las esquinas del cuadrilátero de tu vida. Y es que, sin nadie en la esquina, el combate está perdido.



“Nada permanece, excepto el cambio”. 
Ese Heráclito era un sabio cabrón.


Después de leer “Tres minutos de color” pensé que iba a ser muy difícil que Pere me sorprendiera tanto, y sin embargo lo ha hecho, ha vuelto a superarse. Se podría pensar que esta es una novela corta, y lo es, en cuanto a páginas, pero es un libro extenso en profundidad, extenso en calidad, es un libro que hay que beber a traguitos, que hay que leer con lápiz y papel al lado o con una gran cantidad de marcadores,  porque es necesario anotar, releer,  digerir todos y cada uno de los golpes que el autor asesta con su prosa, porque se necesita tiempo para recuperarse del derecho directo a la mandíbula que te llega en forma de sentencias desde la letra impresa. 

“Trato de imaginarme como serían hoy las horas posteriores a un combate, 
con este cuerpo maltrecho, desfondado por deambular 
al son que marcan los tambores de mi ego, 
empeñado en demostrar que no soy uno más, que mi vida 
es distinta a la del resto y, por tanto, mejor.”

Es esta una historia que ficciona un hecho real, es una novela que nos demuestra que la realidad es capaz de superar a la ficción.
Pere nos mete en la piel de Alfa, sin anestesia, y nos lleva de la mano por un camino en el que no sabemos que parte es fiel a los hechos acaecidos y que parte es fruto de su imaginación. Porque, además, hay dos historias, dentro de la historia, dos líneas temporales de la vida de Alfa que se alternan, un presente que nos llega de la voz de un narrador omnisciente y los acontecimientos pasados que le han llevado a este presente y que nos cuenta el propio Alfa en primera persona.

Ese narrador externo, que es el propio autor, se dibuja como personaje en su propia novela introduciéndonos en una realidad que conoce de primera mano, en una realidad que ha vivido durante muchos años.
Se reescribe el propio Pere en su novela y se desnuda ante nosotros. Expone, me temo,  que con algo de pudor, una parte muy intima, una parte que nunca ha ocultado, pero que tampoco había tratado nunca de forma tan explícita.

Pol Pascual.- “No ha estado nunca en una de las esquinas 
del cuadrilátero de mi vida, para eso necesitaría haber sufrido 
más trienios a mi vera, pero siempre estuvo allí. Antes, 
durante y después de mi ingreso en prisión.
Otro hombre de mi pasado más reciente. 
Un tipo que tuvo claro cuando saltar del barco, 
en qué momento dejar de ser policía 
tras más de dos décadas y convertirse en aquello que ansiaba 
[…]
Por mucha novela que ahora escriba no podrá desprenderse del material del que está hecho.
[…]
Sospecho que a ratos, cuando nadie lo ve, echa de menos 
ese tiempo que pasó en los Balcanes. No alcanzo a 
comprender el motivo por el que uno añora 
el miedo, esa vida esdrújula que conlleva una posguerra, 
los territorios minados que terminaron con algunos de sus compañeros.
[…]
Recibir tu novela en el Balneario 
fue algo que no olvidaré- le suelto cuando toma asiento a mi lado.
Pol sonríe, echa aire por la nariz y su cabeza ligeramente hacia atrás.
-Entonces, ¿Te gustó?
-Tres minutos de color? La leí dos veces. Es el punto de inflexión de tu literatura. 
Creo que ya has dejado de negar quien eres.
-No te creas, estoy en ello.


Ha construido una novela redonda, con una prosa cuidada, exquisita, casi intima, una novela que es una metáfora continua de la vida y el boxeo, una novela, en la que creo que el autor ha alcanzado con creces una madurez literaria de la que no muchos autores pueden presumir. Y esta metáfora que está presente durante todo el texto se explicita en el titulo de cada uno de los 10 Rounds (Capítulos) en los que está dividida la obra, cada round con una clara referencia a este deporte y cuyo último capítulo para mí consigue un absoluto Ko Técnico.


Round 1.- Suena la campana
Round 2.- Knockout
Round 3.- Jab
Round 4.- Neutral corner
Round 5.- Restañar la Herida
Round 6.- En guardia
Round 7.- Lucky punch
Round 8.- El golpe fatal
Round 9.- La dulce ciencia del aporreo
Round 10.- Calzón negro, ribete blanco
Round 11.- La contabilidad del KO
Round 12.- La victoria del Sparring

Y vuelve a hacerse patente, en esa costumbre de Alfa, de catalogar a todos los que pasan por su vida en función de su categoría pugilística y en ese peso que en su vida tienen los “Hombres de sus esquinas”

Suso Castro.- Ese policía de raza que le toma bajo su ala desde el primer día, que conoce sus infiernos y le ayuda a salir de ellos. 
Joan Cufat.- Su amigo de la infancia, ese hombre al que la vida golpeó de forma certera pero no tuvo la compasión de asestarle el golpe de gracia.
Y la principal referencia de Alfa, ese padre con el que su orgullo impide que cumpla como merece.

Y junto a estos hombres vitales, aparecen las mujeres de su vida, esas mujeres a las que Alfa ama, pero a las que no se permite AMAR.

“Las mujeres que me aman siempre han sido 
las encargadas de restañar mis heridas. Las temo tanto 
que no me atrevo a quererlas. Y es que querer es convertirse 
en vulnerable, algo que no me lo puedo permitir.”

Alfa es un hombre herido, golpeado, un hombre que sigue protegiéndose de los golpes de la única forma que sabe, poniéndose a la defensiva o volviendo a la esquina del ring, dando la espalda a los sentimientos, esas mujeres, que a pesar de las defensas del protagonista son capaces de llegar un  poco mas allá de esa superficie dura. Kashima su hija, es la única a la que conscientemente permite acercarse más de lo estrictamente necesario, pero queriendo o sin querer y aunque se revuelva ante esta situación, también consiguen hacerlo Maca, Laura, La Gata, Nerea y Joana. Unos personajes femeninos que no tienen nada que ver entre ellos y que el autor dibuja de forma magistral.

Y a los hombres y mujeres de su vida les acompañan una serie de secundarios de lujo, sin los que Alfa no brillaría de la misma forma, sin los que no sería posible comprender su historia, sin los que no podríamos empatizar con él como lo hacemos a lo largo de las casi doscientas páginas. Esos delincuentes de los bajos fondos con los que al Alfa profesional le toca lidiar, esos compañeros de la DMS, unos compañeros de encierro que le respetan y con los que poco tiene en común, más allá de la situación y el lugar en que se cruzan sus caminos. Esos vigilantes que ejercen un poder tiránico sobre ellos, sabiendo que, en otras circunstancias su posición sería una utopía.

Es esta una novela que muestra sin filtros una realidad, que a la mayoría nos resulta ajena, pero que nuestro protagonista y muchos como él, vive día a día, una realidad fea, dura, que pone en tesituras difíciles de entender para quien no cargue con esa experiencia vital.

Una novela imprescindible, una novela que debe ser leída por cualquiera que se deleite en la literatura de calidad, una novela capaz de remover conciencias. Una novela sobresaliente en su contenido y aun más, si cabe, en su continente.

Como en el boxeo, la vida nos va infligiendo sus golpes uno a uno, sin importarle que, a veces, como Alfa, ya estemos tendidos en la lona. Y son todos y cada uno de estos golpes los que, con sus palabras, el autor va asestando, sin prisa, pero sin pausa en el centro de nuestros sentimientos y de nuestra conciencia.

“Aspiro a licenciarme algún día 
en el arte de atrapar el instante, 
habitarlo sin prisas, enfrentándome a esa voz tan arraigada 
que siempre insiste en evocar el pasado o en viajar al futuro.”