sábado, 24 de abril de 2021

El buen padre

Díaz, Santiago (2021)

El buen padre

Reservoir Books, Barcelona, 416 pp.

ISBN: 9788417910990

 

Después de recibir una llamada de alarma, la policía encuentra en un chalé de una urbanización madrileña a un hombre manchado de sangre y un cuchillo con sus huellas junto al cadáver de su mujer.

Un año más tarde, un anciano se entrega a la policía afirmando ser el secuestrador de tres personas desaparecidas: el abogado defensor de su hijo, la jueza que le condenó y una joven estudiante que testificó en su contra en el juicio. Convencido de que los tres fueron sobornados, el hombre asegura que morirán, uno cada semana, hasta que detengan al verdadero asesino de su nuera y su hijo sea liberado.

La inspectora Indira Ramos, de una ética tan inquebrantable como su fobia a los microbios, solo tiene tres semanas para resolver el caso antes de que "el buen padre" lleve a cabo su macabro plan.

 


“Ella ha sido así desde que nació, le viene de serie una impopular rectitud que siempre le ha  causado problemas.“

 

Hace algo más de año y medio que leí Talión, la primera novela de Santiago Díaz, una lectura con la que disfrute y mucho más cuando, poco tiempo después pudimos reunirnos con el autor y el “hermano” del mismo, en un largo café en la Plaza de Oriente.

Gracias al buen gusto que me dejaros ambos, novela y autor, cuando en #SoyYincanera se propuso la Lectura Conjunta de #ElBuenPadre,  me fue imposible negarme, y no sabéis lo que he disfrutado.

Como en la novela anterior, la lectura ha sido más que rápida. La forma de escribir del autor que más que contar te hace vivir en cada párrafo lo que se está viviendo y esos recursos de “guionista” que nos sorprenden a cada paso, unido a la construcción de capítulos cortos, hacen que una lectura de más de cuatrocientas páginas, a mi me durara apenas dos días.

 

“Subieron por la escalera intentando recordar cuál era el protocolo en este tipo de situaciones.  Pero cuando de la teoría se pasa a la acción real,  uno se olvida de todo.”

 

Si de aquella primera novela destaqué en su momento a su protagonista, Marta Aguilera, por ser un personaje al margen de la ley, en esta debo destacar a Indira Ramos, que es justo lo contrario.

Santiago tiene un don para construir protagonistas atípicas, en estas dos novelas, mujeres y vaya mujeres… Indira es una inspectora de raza, con su más y sus menos, claro, como todos. Con un TOC que le perturba la vida a ella y a quienes la rodean y con un sentido de la rectitud que, en el mundo en que se mueve, donde está más que viene visto el corporativismo para proteger a los colegas, no hará sino acarrearle un montón de problemas. Un montón de problemas que comienzan por sus propios compañeros, que no entienden tanto celo entre los suyos, pero que si valoran el celo contra los “delincuentes” de la calle. Y esta fama de mujer incorruptible es la que hace que ese anciano que no busca, más que la “exculpación” de su hijo se empeñe en que sea ella quien lleve a cabo esa misión a riesgo de perder tres vidas ¿inocentes?.

 

“Cuando a una le han diagnosticado un TOC (un trastorno obsesivo-compulsivo que le impide tener un comportamiento medianamente normal), cualquier precaución es poca.”

 

El autor es una maravilla contándonos el día a día de la investigación y las implicaciones personales en cada uno de los protagonistas.

 

“- Lo único qué necesitas saber es que,  sí trabajas para mí, aquí dentro nadie te molestara.

- ¿Y si no?

- Si no… seré yo quien te moleste.”

 

Pero no lo es menos al narrarnos los episodios de la cárcel, ni el día a día de esos secuestrados desconocedores del tiempo o el final de su cautiverio.

 

“La incertidumbre de no saber por qué se está retenido es peor aún que la falta de libertad.”

 

Y si a e este cuadro añadimos la aparición de muertos en lugares icónicos, constructores a los que lo único que les importa son los rendimientos de sus inversiones, caiga quien caiga y algún, más que otro marido celoso, la novela se convierte en una historia imposible de dejar pasar.

 

“A muchos hombres todavía les escuece que sus mujeres ganen más  que ellos.”

 

La novela sorprende por su trama,  y por sus personajes. Un desarrollo intrincado en el que cada protagonista es parte del protagonismo de los demás, pero es, sobre todo una novela que sorprende por su final; un final que tira por tierra totalmente lo que has ido elaborando a lo largo de toda la lectura.

Santiago fue un autor al que prometí seguir tras la lectura de Talión y tras #ElbuenPadre, me declaro fan absoluta de sus historias y estoy deseando que llegue una nueva aventura, tenga a quien tenga como protagonista, porque sé que, sea quien sea, dejara en mí la misma impresión que han dejado Marta Aguilera e Indira Ramos, aunque me temo que de esta última, aun nos queda mucho por descubrir.

Si aun no habéis leído a este autor, la verdad es que no se a que estáis esperando; da igual que

comencéis por una u otra novela, porque lo que es seguro es que cuando acabéis con la primera iréis irremisiblemente a buscar la segunda.

 

“- Muy normal no eres, no voy a engañarte.  Pero las personas más interesantes nunca lo son. De hecho, los genios suelen ser gente muy peculiar.”

jueves, 8 de abril de 2021

Los muertos no saben nadar

Lena Rivera, Ana  (2021)

Los muertos no saben nadar

Maeva, Madrid,  480 pp.

ISBN:     978-84-18184-24-6

 

UNA NUEVA INVESTIGACIÓN DE GRACIA SAN SEBASTIÁN, QUE AHORA COLABORA CON LA POLICÍA.

La tercera novela de la autora de Lo que callan los muertos, ambientada entre Oviedo y Gijón.

Una nueva investigación de Gracia San Sebastián, que ahora colabora con la policía.

En pleno mes de diciembre, en la playa de San Lorenzo de Gijón un niño encuentra el brazo amputado de un hombre en el agujero del muro donde guarda sus tesoros. El brazo pertenece a Alfredo Santamaría, que estaba siendo investigado en la comisaría central de Oviedo por una presunta estafa piramidal. El jefe de la Policía del Principado asigna el caso al comisario Rafael Miralles. Gracia San Sebastián, investigadora de fraudes contratada por la policía para indagar en las finanzas de la víctima, tiene que desentrañar un complejo entramado de blanqueo de dinero en el que interviene un poderoso grupo de mafiosos rumanos sin escrúpulos. En su vida personal, la relación con Rodrigo sigue viento en popa para disgusto de su exmarido, Jorge, que viene de visita desde Estados Unidos para gestionar un ambicioso proyecto empresarial.

 

“La forma más fácil de librarse de un delito es que parezca que no lo es.”

 

Estamos ante la tercera entrega de la investigadora Gracia San Sebastián, nuestra vieja y querida protagonista de “Lo que callan los muertos”  y “Un asesino en tu sombra”.

Ha sido una  verdadera sorpresa encontrase con ese inusual caso financiero, que, en este caso, se mezcla con la nueva calidad de experta externa  de la policía con la que Gracia cuenta en la actualidad y que tampoco gusta a otro de sus clientes, Rodrigo, el abogado de la Seguridad Social al que conocimos en la novela anterior.


“No había blanqueo real posible sin pago de impuestos: camuflar su origen y pagar impuestos es lo que convierte el dinero negro en dinero legal. Si daban caza a Costica, las mafias encontrarían quien blanqueara  su dinero fuera de Rumanía y la recaudación iría a las arcas de otro país.”

 

Ha sido aun más maravilloso encontrarnos de nuevo con la presencia de Doña Adela, esa "madre" que tanto nos sorprendió en la primera novela y a la que tanto añoramos en la segunda entrega.

 

“- Tiene mucho que ver, hija,  porque no se puede tener todo en esta vida; que si quieres que te traten como una princesita a la que hay que proteger para que no se rompa, encontrarás a alguien que lo haga, pero ten cuidado y no vayas a terminar guardada en una vitrina. Si quieres una relación de igual a igual no puedes ser la cenicienta del cuento. Y me da la sensación de que, tal como lo cuentas, Rodrigo puede ser ese tipo de hombre con el que te cueste lidiar si es que os llegáis a casar.”

 

Estamos ante una novela mucho más madura, una novela en la que la investigación fiscal es mucho más profunda y compleja y de la que se desprenden varios hilos argumentales que complican mucho más la trama. Y ante un enredo más en la vida de Gracia.

Gracia es una mujer analítica y perfectamente “preclara”, pero lo es tanto para su vida profesional  que parece que todo queda volcado en ella y que en su defecto, en su vida personal, parece a veces, demasiado “pazguata”, que decían en mi tierra.

Es cierto que según aumenta su estatus profesional parece que su  estatus personal va flaqueando, lo que no es extraño, porque esta mujer, tan bien rodeada de personajes femeninos, no lo está tanto de los masculinos.

En este momento de su vida, Gracia, que parece abocada a rehacer su vida, se encuentra de repente con la aparición de su todavía marido, que con sus idas, sus venidas y sus secretos, no hace más que desequilibrarla.

Es cierto que Jorge es un personaje que nunca acabo de caerme muy bien y que en esta novela no está muy claro hacia donde se mueve  y también es cierto que Rodrigo es otro personaje que me ha provocado tener que parar en algunos momentos y chillarle a Gracia,  “pero bueno, es que no te enteras”… y no es un mal personaje, al contrario, es un PERSONAJAZO, porque cualquier personaje que te mueva por dentro  es uno de esos personajes a tener en cuenta. Y si la autora sabe de algo es, precisamente, de crear personajes.

 

“-            Hijo, si no conoces a la persona de la que te enamoras,  es que te estás enamorando de alguien que no existe. Y esa chica no pude conocerte si no la dejas. Debes contarle lo que ocurrió.”

 

Si hablamos de los personajes femeninos, estos también sufren una pequeña o gran evolución, depende de los casos. Sara, la mejor amiga de Gracia, alérgica a los compromisos, parece estar cambiando de idea, lo que, a la situación de absoluto despiste de Gracia, le añade un poco más de desconcierto.

Su madre, a la que ella considera tan chapada a la antigua, le guarda más de una conversación que es capaz de sacarla los colores. Por suerte, Geni y su hermana siguen siendo tablas firmes a las que agarrarse. 

 

“-            Bueno, mira tú por dónde sales ahora. Tan moderna para  unas cosas y tan atrasada para otras. ¡Eso para las mujeres de vuestra generación no tiene ninguna importancia! Seguro que a Sarah le parece bien.”

 

Como en las anteriores entregas, la explicación de la trama financiera se hace, a pesar de su, presumible dificultad, perfectamente clara a través de las explicaciones de Ana, que es capaz de traer a nuestra vida diaria algo, que al menos  en mí día a día me pilla demasiado lejos.  Y si a esto añadimos unos cuantos delincuentes de los bajos fondos, unos más que pérfidos sicarios, alguno que pasaba por allí  y un policía empeñado en boicotear la labor de Gracia en la policía, ayudado, sin saberlo por ese novio que no quiere compartirla con nadie, y no por celos, sino porque está empeñado en que la integridad de la protagonista puede estar amenazada en según qué situaciones y un final digno de dejarnos con la boca abierta de par en par,  la trama queda redonda.

 

“Mario había sido educado por sus padres para abrir la puerta a las mujeres y ser amable con ellas, no para detener sospechosos en su compañía y mucho menos para confiarle su vida en situaciones de peligro. Esa era la razón por la que frenaba el ascenso de las inspectoras que estaban en la lista de sucesión para el puesto de comisario y evitaba así que, durante su mandato, una mujer llegase a comisaría del Principado. No consideraba que estuviera haciendo nada incorrecto: no se sentía cómodo trabajando con ellas y debido a su posición tenía la opción de elegir.”

 

Hay muchos personajes nuevos, evidentemente, personajes sólidos que sostiene la trama de la novela y que, como ya he comentado la hacen mucho más profunda. Pero si hay algo que me gusta de esta serie es su protagonista, o mejor dicho, sus protagonistas, porque en esta novela, a pesar de ser Gracia la protagonista, el resto de las mujeres no se quedan a la zaga.

Acabé el libro en dos sentadas, y ya estoy deseando que la autora nos vuelva a regalar otra aventura de esta investigadora que va más allá de la investigación fiscal.

 

“-            No me pierdas a los que sigo en twitter ni a los contactos de Facebook, ¿eh?- advirtió mi


madre.

-              No, mamá, eso no está en el iPad,  está en tus cuentas.

Mi madre me miró suspicaz.

-              Pero yo los veo en el iPad- insistió poco conforme.

-              Ya,  pero no están ahí almacenados.

-              Bueno, por si acaso, tú no me los pierdas,  que está el tema de la Casa Real interesantísimo y no quiero perderme ni un solo tweet .”


La última aventura de La Pimpinela Escarlata

Ulled, Jesús (8-4-2021)

La última aventura de La Pimpinela Escarlata

Roca Editorial, Barcelona, 287 pp.

ISBN: 9788418417245

 

La última aventura de la Pimpinela Escarlata.

Una intrigante trama de ficción en la que nada ni nadie es lo que parece.

Nadie diría que el elegante y seductor Simón Sinclair, graduado "cum laude" en Oxford, políglota, deportista destacado en varios registros, teniente condecorado por su valor durante la campaña de Siria de la Guerra del 14, es también un consumado ladrón. Heredero de una considerable fortuna y de uno de los más prestigiosos comercios de antigüedades de Londres, donde se formó al lado de su padre, que hizo de él un experto en todo tipo de obras de arte, es también el último representante de la Liga de la Pimpinela Escarlata, una organización secreta cuyos miembros -todos aristócratas- se han dedicado a robar a los ricos para ayudar a los más necesitados. En la actualidad reparte su tiempo entre la capital inglesa y la bulliciosa Barcelona de la postguerra, donde está permanentemente atracado su yate "Esmeralda". Un excelente lugar para planear sus actividades y donde se verá inmerso en una trama de espías alemanes y pistoleros locales.

La última aventura de la Pimpinela Escarlata es una novela de espionaje magistralmente narrada que comienza como un thriller, pero que poco a poco se va decantando hacia una trepidante novela de aventuras.

 

“Has de entender  que nadie exhibe una obra de arte sí es notoria que ha sido robada. Se trata de verdaderos apasionados que disfrutan en solitario del placer de contemplarlas y,  por consiguiente, las ocultan en  escondites qué solo conocen ellos.”

 

Estamos ante una verdadera novela de aventuras.

Es cierto que para mí la Pimpinela Escarlata es uno de “esos personajes” que soy capaz de vislumbrar en mi más tierna infancia a través de las pantallas del cine y la televisión, pero como lectura, este género no se encontraba dentro de mis géneros preferidos, siempre fui más de género negro, de novelas policiacas y de asesinos convulsos, pero poco de ladrones. Y menos aun de los que no roban por necesidad, sino por repartir entre los pobre en un ejercicio de extraña hipocresía, ya que ellos mismos serian, entre los suyos, una víctima más de sus propios robos.

Nunca he sido, como digo, lectora de este género de “aventuras” y sin embargo, debo confesar que he disfrutado muchísimo de esta historia.

Una historia que, centrada en las antigüedades, la riqueza y la buena vida que sus protagonistas viven a través de yates y helicópteros, recorriendo el planeta de uno a otro confín, viviendo fiestas sin fin en lugares exóticos y  con todos los lujos debidos, se mezcla, en algunos momentos con los malos momentos vividos en la primera guerra mundial, pero estos son los menos y, como ya sabemos que quien tiene padrino se bautiza, hasta estos malos momentos sirven de aliciente para aquellos que tienen “posibles”.

Esta historia se mueve además de por el dinero, por el “amor” y por la tercera pasión que a todos nos mueve, aunque a veces pensemos que no es así, la venganza. Y esa venganza incluye también la solidaridad entre ladrones, que, en ciertas circunstancias, más que ejercer la competencia utiliza sus mutuos conocimientos y sus amplias redes para llegar a un bien común.

 

“- Ya te dije una vez qué solo creo en mi propia justicia. Este canalla merecía la muerte y  tú no ibas a ser capaz de matarle.”

 

Estamos ante una novela que ensalza ciertos sentimientos “románticos”, como si los protagonistas emularan al clásico Robín Hood; como si su única necesidad fuera vivir y disfrutar de la vida.

Estamos ante una novela bonita, que cuenta una historia que se desarrolla sin apenas sobresaltos y que te hace disfrutar de una trama llena de elementos hermosos, una trama que comienza y acaba en el amor, pasando por todos los datos intermedios, incluido el “uso y abuso” que mujeres y hombres (sobretodo estos últimos) llevaban a cabo para poder conseguir una vida mejor.

 

“Aquí, tener una amiguita es cuestión de status: cuanto más guapa y más enjoyada, mejor.  Por eso la exhibe, aunque siempre acompañada de ese joven con aires de poeta romántico qué es un chevalier servant de su entera  confianza porqué es homosexual y, además, depende de lo que cobra cómo profesor de música de su hija.”

 

Es una novela breve y muy entretenida, una novela con la que evadirse y disfrutar, una novela llena de objetos hermosos y codiciados. Una novela que es un homenaje a la pimpinela escarlata y a algún que otro celebre ladrón que tendréis que descubrir por vosotros mismos a través de la lectura de esta novela con la que yo tanto he disfrutado.  

 

“Esmond contestó sin apenas sopesar las consecuencias, pero experimentó la absoluta placidez que

sigue a la toma de una decisión difícil. Desaparecieron de súbito las dudas y los miedos que le habían atenazado cada vez que contemplaba el icono bizantino, que parecía devolverle una mirada irónica desde su biblioteca. Y supo que, por primera vez después de semanas, conciliaría el sueño con facilidad sin que le asaltaran pesadillas aterradoras.”

martes, 30 de marzo de 2021

Gema

Busquets, Milena (2021)
Gema
Editorial Anagrama, Barcelona, 176 pp.
ISBN:     978-84-339-9915-3

La vida cotidiana de una escritora se ve sacudida por el recuerdo de una amiga fallecida en plena adolescencia. Una bellísima novela sobre la memoria, el amor y la amistad.

La vida de una escritora de cuarenta y tantos años transcurre sin grandes sobresaltos, entre sus dos hijos y una relación que parece a punto de terminar. Pero esa existencia razonablemente plácida se ve sacudida por la reaparición de un fantasma del pasado en forma de repentino recuerdo: Gema.

Gema fue una compañera de colegio que murió de leucemia con quince años, una de las dos muertes que marcaron su infancia; la otra fue la de su padre, pero él había vivido toda una vida, mientras que Gema se fue antes de tiempo. ¿Qué existencia hubiera tenido? ¿En quién se habría convertido? ¿Cuándo la vio por última vez? ¿Pudo despedirse de ella? ¿Por qué el tiempo ha ido diluyendo el recuerdo de la amiga muerta?

Tratando de rescatar del olvido a Gema, la narradora inicia unas pesquisas que la llevarán a reunirse con viejas amigas que también la conocieron, a buscar alguna foto de grupo de la clase, a visitar el colegio, a rastrear esquelas en un periódico, a indagar sobre lo sucedido con el restaurante que tenían los padres de la chica...

Esta es una novela sobre el pasado que creemos haber olvidado pero que nos persigue, sobre las pérdidas que nos marcan y la necesidad de despedirse. Pero también es una novela sobre las ganas de vivir y las pequeñas alegrías de lo cotidiano, sobre el amor –a los amantes, a los hijos– y sobre las amistades que nos acompañan incluso después de desaparecer.

El libro, a un tiempo liviano y profundo, vitalista y compungido, confirma el talento de Milena Busquets tras el extraordinario éxito internacional de su anterior novela, También esto pasará, y permite disfrutar de nuevo de su singular capacidad para abordar emociones y sentimientos con un estilo inimitable que le ha granjeado una legión de fieles lectores.

 

“Nunca había sentido el menor deseo de saber más de lo que los demás querían contarme. No me parecía que el ansia por conocer hasta el último detalle de vida secreta de las personas amadas fuese una verdadera muestra de cariño o de interés. ¿Acaso no era más bien una falta de confianza,  una señal de ingenuidad y un deseo oculto de controlar el otro?¿Acaso no era importante también el pudor?.”

 

Esta es la primera novela que leo de Milena Busquets y lo cierto es que eso que dicen de que si “lo bueno es breve, dos veces bueno” se ha cumplido al 100 por cien con esta novela.

Esta novela me ha hecho volver a mi época del colegio, a esos días en lo que todo era pura vida, en la que las muertes nos pillaban por sorpresa, sobre todo si eran de alguien de nuestra edad, porque parecía que en aquellos momentos la muerte no tocaba. Y nos producía un latigazo que dejaba nuestra realidad colgando por un momento… pero un momento solamente, porque al final, la muerte se alejaba de nosotros y se convertía casi en un recuerdo borroso…

 

“De niña el pasado no me daba miedo cómo ahora,  no había ningún peligro de quedar  atrapado en sus arenas movedizas.”

 

Pero lo que ocurre, aunque sea miles de años atrás siempre vuelve y nos vuelve como vuelven todos los

recuerdos, de una forma confusa y desenfocada, de la forma en la que nuestra mente los va reconstruyendo para adaptarlos a la realidad, a nuestra realidad del momento del recuerdo, que nada tiene que ver con la realidad del momento en el que los hechos ocurrieron.

Esta novela me ha hecho pensar en mis amigas de entonces, en todas aquellas niñas que eran mi mundo en aquel momento, que se convirtieron en la red que me permitía ver el mundo y adaptarme a él… muchas de ellas siguen en mi vida, muchas otras han desaparecido de mis días y hay algunas a las que, estoy segura, no soy capaz de recordar como tampoco ellas serían capaces de recordarme a mí.

 

“A los quince años ya sabemos todo lo que sabemos sobre la amistad, no mejoramos cómo amigos, en todo caso empeoramos. El amor sentimental tal vez se puede ir perfeccionando con el tiempo, pero la amistad no, la amistad  alcanza su plenitud radiante y absoluta en la infancia.”

 

Desde esa primera persona que nos narra el libro somos capaces de establecer los sentimientos de la autora, los de su presente, los de la vida de una mujer de más de cuarenta años, con una vida estable, placida, con hijos y una pareja que no acaba de ser lo que ella esperaba que fuera. Una vida que empieza a tambalearse cuando, de repente, en el lugar más insospechado, aparece la imagen del fantasma de una amiga muerta que le hará replantearse que ocurrió en aquellos lejanos momentos de su vida.

Estamos ante una novela que nos habla de lo que tenemos y de lo que perdimos para poder llegar al punto en el que estamos. Una novela que se centra en los sentimientos olvidados o enterrados, y en los sentimientos presentes, una novela emotiva sin llegar al sentimentalismo extremo, una novela escrita de manera franca, con una prosa sencilla que provoca que no quieras dejar de leer.

No voy a contaros mucho mas de esta historia, porque os aseguro que la verdadera delicia de esta novela es acercarse a ella, a lo que nos cuenta y a lo que nos hace pensar, la verdadera delicia es acercarse a ella sin saber mucho más que lo que tiene que contarnos la autora.

 

“Hay cosas que no son verdad hasta que las dices en voz alta, y cosas que una vez dichas en voz alta dejan de ser verdad.”

jueves, 25 de marzo de 2021

Tierras de niebla y miel

Abelló, Marta (2021)

Tierras de niebla y miel

Editorial Planeta, Barcelona, 528 pp.

ISBN: 9788408237259


Año 1899. La joven Martina de Icaza regresa a su Cádiz natal huyendo de un matrimonio fracasado. Pero al desembarcar descubre que se ha quedado huérfana y sin hogar.

Desamparada, tiene que trabajar como sirvienta en la humilde pensión de su tía Balbina, hasta que un buen día su prima Candela desaparece.

A partir de entonces, Martina se ve envuelta en una trama de intrigas, aventuras, crímenes y pasiones que la lleva a adentrarse en la Casa Baena, una imponente mansión malagueña llena de secretos y misterios.

En una España de contrastes donde se conjuran criadas y señoras, bandoleros y burgueses, Martina deberá impedir un crimen tiempo atrás profetizado, enfrentarse a un amor imposible y alcanzar su propio destino, aunque este la transforme para siempre.

 

 

“La libertad no necesitaba ostentación ni toallas de algodón egipcio.”

 

Mis últimas lecturas han sido obra de autores que hasta hoy no conocía y he de decir que ninguno de ellos me ha defraudado. Al contrario, he encontrado en cada uno de ellos una forma distinta de disfrute y en el caso de la novela que nos ocupa, muchas y variadas fuentes de disfrute.

Estamos ante una novela difícil de calificar, una novela que ahonda en la novela histórica, en la novela costumbrista, en la novela negra y en las creencias ancestrales. Y todo ello aderezado por una y/o varias historias de amor.

¿Que como se conjuga todo eso? Pues solo os puedo decir que con mucho arte, porque la trama no es de las de andar por casa y los caminos de la novela son tantos que, a veces da la impresión de que la autora no va a ser capaz de cerrarlos, pero lo hace, claro que lo hace y por todo lo alto.

Tenemos una protagonista clave, no hay duda, Martina de Icaza, una protagonista de esas ante las que tienes que quitarte el sombrero; una mujer valiente, que no se achanta con nada ni nadie en una situación que no tiene nada de halagüeño, en una situación en la que sin familia que la proteja se ve pasar de la “cómoda vida” que en principio cree que la espera al volver con su familia, a verse atrapada en un trabajo de sirvienta para poder ganarse la vida.

 

“Martina comprendió que todas las vidas pasaban sus víacrucis y que caerse implicaba comenzar de nuevo. A una herida, aún rota.”

 

Pero  Martina no se achanta y buscando la forma de subsistir va en busca de su único vínculo familiar y, en ese camino se ve  viviendo su vida entre bandoleros, mitologías, mujeres con poderes especiales, asesinatos inexplicables que parecen responder a algún tipo de rito…

Por su vida desfilan un gran número de mujeres que harán de su presente y su futuro lo que es, mujeres buenas,  entre las que no quiero olvidar ni a la fiel Erlinda, ni a Regina, ni a la incidental amiga Milagros, ni a Dorita, esa loca que no lo es tanto….  Y malas, entre las que merece una especial mención Balbina y Simona.

 

“-            Las mujeres que tenemos  el don de la mediumnidad  no somos brujas ni adivinas,  sino canales. A mi mesa parlante acuden tanto maestros de escuela, criadas y obreros como aristócratas masones. Todos tienen cabida, hombres y mujeres, sea cual sea su condición, pues todos somos de carne y hueso en esta vida.”

 

Junto a ellas personajes de todo tipo y condición, niños trabajadores y niños “ricos”, bandoleros e intelectuales, mujeres de la calle… es esta una novela llena de personajes a cual más sólido, a cual más representativo el papel que ocupa en la trama.

De los paisajes que os podría decir… el nivel de descripción de la autora es fantástico sin llegar a

empalagar, te ves de repente montado en un barco que atraviesa el atlántico, en una diligencia, o cabalgando a caballo por la serranía gaditana, viajando a los confines de la tierra a través de pozos rituales y recalando en la Casa Baena, esa casa llena de secretos, misterios y mas que segundas intenciones.

 

“En el camino hacia Granada y a un cuarto de legua de Antequera, rodeado de cielo y olivares. Menga emergía extraño y poderoso; también impío, no en vano la Iglesia se empeñó en destruir y ocultar los lugares pertenecientes a una época en qué se adoraba a la luna, a las piedras y a los arboles como a dioses.”

 

Una novela que, además encierra su propio homenaje a los libros, a Jane Eyre, a Bequer… a los refranes, los  dichos populares y las palabras propias de la zona en la que se desarrolla.

Ha sido una lectura apasionante, más de quinientas páginas que no parecen tantas tan rápido como se deslizan entre nuestros dedos; una novela que os aconsejo encarecidamente leer si queréis disfrutar de una gran aventura llena de mujeres y hombres fuertes a pesar de todos los pesares. Una autora  cuyas críticas de  “Los hijos de Enoc. El Libro de Thoth”, su  novela anterior, suponían ya un gran aliciente para leer esta novela. Mis expectativas ante la lectura de esta historia se han visto más que superadas y si de algo os sirve mi opinión, yo de vosotros no dejaría de leerla.

 

“Vió todo aquello y supo que el pasado siempre regresaba, de algún modo; que el circulo de la vida era orden y era caos a la vez.”

 

Esta novela participa en la #YincanaCriminal2021 en la sección Made in Spain, dentro del apartado “La víctima o el asesino pertenecen a la clase baja o marginal”


No me llames loca

Girona, Josep Maria (25/03/2021)

No me llames loca

Roca Editorial, Barcelona, 317 pp.

ISBN: 9788418417221


En la Barcelona de principios del siglo XX, Julia, hija de un matrimonio burgués, se rebelará contra una sociedad donde las mujeres no pueden decidir su destino.

Todo empieza el día que el rey Alfonso XIII visita Barcelona. Julia es la hija mayor de un industrial catalán, pero pronto se da cuenta que es su hermano menor el que heredará todo y que ella deberá casarse con quien su padre elija, como moneda de cambio para mantener el estatus en una sociedad en crisis que ni la visita del monarca puede maquillar.

Será su abuela paterna, Enriqueta, la que velará por su formación, quien la introducirá en la Biblioteca Popular de la Mujer y la que le presentará a Francesca Bonnemaison, su fundadora, convirtiendo a la joven en una de las primeras alumnas de la recién estrenada escuela de bibliotecarias de Cataluña.


Mientras la España de la Restauración se hunde y Cataluña se muestra expectante ante los avances modernizadores de la Mancomunidad, las calles de Barcelona se convierten en un avispero en el que se dan cita unos trabajadores, agrupados en torno al anarquismo, que luchan para conseguir mejores condiciones de trabajo, y unos empresarios que no dudan en recurrir a la guerra sucia para contener las demandas obreras.

En este marco social en el que le ha tocado vivir ¿podrá Julia alcanzar sus objetivos como persona y mujer o tendrá que romper las rígidas costuras de una sociedad, la de principios del siglo XX, patriarcal, religiosa, hiper conservadora y violenta, para conseguirlo?

Ambientada en un periodo histórico fascinante, No me llames loca es una novela repleta de personajes reales como el general Miguel Primo de Rivera que lideró el golpe de estado de 1923, el gobernador Severiano Martínez Anido o el jefe de la inspección general de seguridad, Miguel Arlegui, entre otros, que nos muestra de manera magistral la radiografía social de una época.

 

 

“Lo que  quiero pedirte es que sepas manejarte bien en la vida, Que seas consciente de cuáles son tus obligaciones, que cuentes hasta diez antes de tomar decisiones comprometidas,  que busques siempre la mejor solución,  que intentes no romper la baraja, pero que,  llegado el momento, nunca dejes de lado la posibilidad de plantarte, dar un paso al frente y hacer saber a todos que tú ser es solo tuyo.”

 

Hoy os traigo una novela histórica que me ha resultado fantástica.

Nos encontramos en la Barcelona de principios del siglo XX, en una situación de conflicto continuo entre la restauración y la Mancomunidad, entre sindicatos y patronal, un paisaje que se convierte en el escenario de la guerra sucia entre unos y otros, más tirando de los unos que de los otros, de esos unos cuya única pretensión era conseguir su cuota de poder y mantener su situación económica, cayera quien cayera.

 

“- Miguel, pareces no entender. He dicho que cualquier acción será aplaudida. Se trata de acabar con la chusma. Ese es el objetivo. El procedimiento es lo de menos. ¿O acaso ellos no se saltan las leyes cuando les viene en gana?¿Por que el Estado debería actuar de manera distinta?. Si dudamos sobre lo que se debe o no hacer, serán ellos los que acabarán con el actual estado de cosas. Ellos, solo ellos, son los que quieren liquidar la ley,  Miguel. Y de nosotros se  espera que sepamos defenderla con los mejores medios que tengamos a nuestro alcance.”

 

Una situación en la que los ricos seguían disfrutando de sus prebendas en los grandes despachos, en sus lujosas casas y en sus fabricas, mientras los pobres debían buscarse la vida, conseguir los derechos laborales de los que hoy disfrutamos… y cuando la cosa no salía bien, pasaban de sus “pequeños cuchitriles” a las insalubres cárceles en las que la vida valía menos que nada.

 

“Hambre, frío, reuma y soledad. No merecía tanta pena mi delito”.

 

Y en esta situación de tensión palpable nos encontramos con Julia, la hija de uno de los empresarios preeminentes de la época; una mujer cuyo futuro, como el de todas las mujeres de su tiempo, era únicamente casarse y dedicarse a su marido, sin ninguna ambición más, sin ninguna expectativa respecto a su vida o al desarrollo de su “espíritu” mas allá de lo socialmente establecido como “lo adecuado”.

 

“No es malo dudar, querida Julia. Al contrario. Mi experiencia me dice que hacerlo es la mejor manera que tenemos para  acercarnos a nuestra verdad. No creo en las evidencias absolutas. No existen, salvo en la cabeza de aquellos que quieren tiranizarnos. Para enfrentarnos a la vida y a los problemas no hay nada mejor que hacerlo con la actitud del escéptico,  aquel que manifiesta su duda o está en desacuerdo con lo que en general es aceptado como verdad.”

 

Pero Julia tiene una aliada, su abuela, una mujer que a pesar del tiempo en el que le tocó vivir consiguió llevar una vida feliz y completa y cuyo único “error” fue la forma de educar a su hijo, un error que no piensa cometer, ni dejar que se cometa con su nieta.

Enriqueta se empeña en sembrar en la mente de su nieta una idea que, probablemente, a muchas de

nosotras hoy en día nos parezca una perogrullada, pero que en aquel momento estaba fuera de cualquiera de las motivaciones femeninas.

El hombre mandaba, ya fuera esposo o hijo, y las mujeres servían únicamente para procrear, a ser posible, un heredero que diera continuidad a la familia y, por tanto, al apellido.  Y Julia va aprendiendo y va ganando cierta cuota de poder en esa familia con la ayuda de su abuela, pero es una cuota limitada y por ahí, la protagonista, no está dispuesta a pasar.

 

“Es curioso que ya esté llamada a quedar siempre en un segundo plano, con independencia del hombre que le toque en suerte, sea el marido o el hijo. Y lo malo es que no es una excepción. Ocurre de manera ineludible. El problema, por tanto, no es que la esposa o la madre sean de tal o cuál manera, tengan más o menos habilidades, estén mejor o peor preparadas; tampoco lo es que el marido o el hijo sean más o menos condescendientes. Lo peor es que la mujer,  solo por el hecho de serlo, nada puede hacer,  a la espera de lo que el hombre decida. Y eso no me gusta, Arnau.”

 

Y hasta aquí puedo leer, porque la historia de Julia es una historia que debe leerse con atención, para ser disfrutada.

Esta historia en la que los personajes reales se pasean de la mano de personajes nacidos de la mano del autor componen una imagen perfecta de la España de aquellos años convulsos, de las presiones y de las decisiones que era necesario tomar, a veces con una edad a la que muchos de nosotros aun estábamos empezando a vivir bajo el paraguas de una sociedad que nos trata, o al menos lo parece, tratarnos como iguales. Una historia en la que las mujeres ricas tenían problemas para seguir sus ambiciones, pero mucho menores que la que tenían aquellas que no tenían absolutamente nada.

Estamos ante una novela profundamente feminista, una novela que es un homenaje a las mujeres de entonces y a las de ahora, una novela en la que, además se rinde un culto especial a los libros y al conocimiento de las mujeres a través de estos. Una novela en la que conoceremos la Biblioteca de la mujer y a aquellas primeras promociones de la Escuela Superior de Bibliotecarias.

 

“Todas las que estamos detrás de esta iniciativa pensamos que la mejor manera de ayudar a rebajar las tensiones sociales es a través de la formación de las mujeres. Mientras no nos podamos valer por  nosotras mismas, siempre estaremos a expensas de nuestros maridos.

- Y para ello es necesario que el saber y la educación lleguen a cuántas más mujeres, mejor, independientemente de cuál sea su origen-  añadió Enriqueta.”

 

Una novela que nos habla de lo que hoy llamamos “sororidad”  de esa relación de solidaridad y apoyo entre las mujeres, que les sirve para hacerse más fuertes. De las relaciones entre clases que, pueden llegar a ser inexistentes debido únicamente a la fuerza del cariño y la relación, a menudo de mero consentimiento (tampoco existía otra opción),  entre las amantes y las mujeres “oficiales” de los hombres importantes de la sociedad.

Una historia que habla del amor, de la pasión y de la amistad, pero que habla sobre todo del amor por unos ideales y, por encima de todo ello, del amor por uno mismo.

Con una ambientación exquisita y unos personajes fuertes aun en sus debilidades que no hacen más que buscar afanosamente su futuro, el autor nos regala una novela llena de pasiones, de aventuras, de amistades y de traiciones. Una novela que no deberíais dejar pasar.

 

“El leer, como todo en la vida, requiere dedicación y voluntad al principio; una vez que lo has probado, pasa como con el pastelito que nos acabamos de comer o como el paseo o el rato que estamos juntas. Lo necesitamos. Y el placer de la lectura está abierto a cualquiera que desee sentirlo, con independencia de cuál sea su estado.

- Pero las mujeres casadas no tienen tiempo. Lo acabas de decir.

- Yo leía de pequeña, como tú. Leí estando casada y leo ahora. Y tú también lo harás si quieres.

- Pues ayer, cuando ya estaba en la cama, vino papá a darme un beso, me quito el cuento de las manos y me dijo que tenía que prestar más atención a cómo pone la mesa el servicio y a cómo usa Amalia la máquina de coser. Que de mayor me casaré con un señor muy guapo y tendré que dedicarme a él, tal y como hace mamá.” 

lunes, 22 de marzo de 2021

Miss Marte

Jabois, Manuel (2021)

Miss Marte

Alfaguara, Madrid, 208 pp.

ISBN: 9788420454320

 

Una chica misteriosa. Un caso abierto. Un verano de hace veinticinco años que aún no terminó.

1993. Mai, una chica muy joven con una niña de dos años, llega a un pueblo de costa poniéndolo todo patas arriba. Enseguida hace amigos, conoce a Santi, se enamoran al instante y al cabo de un año celebran una boda que acaba en tragedia, cuando la noche de la fiesta la hija de Mai desaparece misteriosamente.

2019. La periodista Berta Soneira se dispone a rodar un documental sobre el suceso ocurrido veinticinco años atrás. Para ello, entrevista a todos los que aún lo recuerdan, reescribiendo el relato de un día que cambió la vida de todos.

 

“Me pregunto si en el pueblo se recordaba mucho a Mai y Yulia Lavinia. Le dije que sí, aunque no estaba seguro. Pero cuando un caso así no tiene ninguna pista y ningún culpable, y la atención pública se cierra tan rápido, se queda viviendo dentro de las personas como una tenia, devorándolo todo.”

 

Cuando uno llega nuevo a “un pueblo”, al menos a uno de los pueblo de mi castilla, se convierte en una especie de “atracción de feria”. Todo el mundo desconfía de él, todo el mundo quiere saber todo de ese extraño que llega a nuestra vida sin que sepamos muy bien como, todos, al fin, intentamos hacer algo o que él haga algo para poder considerarle de los nuestros.

Supongo que el sentimiento es distinto en los pueblos de la costa, más que acostumbrados a recibir cada verano una serie indeterminada de “nuevos pobladores” que habitarán sus calles durante unos meses y luego se irán, dejando un recuerdo que se acabará diluyendo en quienes les conocieron. Pero están también los que se quedan, los que se hacen parte permanente del paisaje sin desentonar del lugar en el que se encuentran, claro que esto es mucho más sencillo cuando te haces parte de una de las pandillas del pueblo y cuando dentro de esa pandilla se encuentra “la elite” del pueblo, el que vuelve permanentemente de vacaciones al pueblo de sus padres, que por ende, es uno de los más “ricos del pueblo”, y claro, eso da cierto cache y una especie de prerrogativa de que vas a ser buena gente.

Y así sucede con Mai, que llega a ese pueblo de la costa del que no sabemos ni el nombre y se hace parte de la pandilla bien enamorándose sin dudar de Santiago.

 

“Cómo era novia de Santi Galvache no hacía cosas de pobre, sino de jipi, del mismo modo que cuando

perdía los estribos no hacía locuras, sino excentricidades.”

 

Pero claro, las cosas van bien hasta que van bien, la historia de amor continua durante un corto espacio de tiempo y el día en que Mai y Santiago sellan su amor en una ceremonia nada ortodoxa, la niña desaparece y nadie es capaz de conseguir encontrarla. Y claro eso, tiene consecuencias.

 

“Después de la boda todo el mundo se sintió con derecho a contar lo que ocurrió a su manera, casi siempre de una forma muy literaria, quizá porque el camino más corto para olvidar un cuento de terror es convertirlo en un cuento infantil.”

 

El caso es que veinticinco años después una periodista de las de “raza” se empeña en darle una vuelta más a ese caso “en suspenso” y para ello se desplaza al pueblo a intentar entrevistar a todo aquel que en el pasado tuvo algo que ver con las protagonistas de esta historia. Para ello se lleva consigo a un oriundo del pueblo que, además, mantuvo lazos estrechos con la protagonista de esta historia, pues era parte de aquella pandilla de verano.

 

“Pidió otra cerveza y explicó, “aunque supongo que ya lo sabes”,  qué significa fixer, alguien que conozca el terreno y se lo prepare al periodista de fuera, que de información sobre los entrevistados, que faciliten las cosas. También estaría bien, dijo, que tomase notas. “Hay gente que piensa que escribir solo es eso, escribir, pero escribir es retener;  teclear es una cosa de gilipollas,  pero en fin, en todos los oficios nobles, como ocurre con este, el dinero te lo da hacer la labor más estúpida”- dijo.”

 

Pero claro, 25 años después las cosas se ven de manera muy distinta, la gente ha tenido tiempo más que de sobra para analizar lo que pasó, para darle más de 200 vueltas a cada situación, para inventarse teorías y tirarlas abajo con la teoría siguiente. Y han tenido sobretodo tiempo para analizar desde la distancia a esa mujer misteriosa que pasa de ser parte del pueblo a ser una especie de “objeto” a quienes todos parecen conocer y/o interpretar.

 

“De la gente sin pasado siempre se sospecha que ese pasado sea malo y condicione el presente. Sí en 1993 nada se sabía de May Lavinia hasta que apareció en el pueblo, y ella no ayudó a  esclarecer de dónde venía y mentía de forma divertida cada vez que se le preguntaba, quería decir que ocultaba algo monstruoso. Se inscribía por defecto a Mai  en una moral consensuada según la cuál quién oculta es culpable, o lo es otro a quien encubre.”

 

Pero las cosas no son lo que parece, y en ese ir y venir a través de las entrevistas que Berta Sorniera va realizando, la imagen de Mai y de Yulia se va conformando, como en los caleidoscopios, a través de las distintas versiones que escuchamos, convirtiéndose en distintas versiones de la misma realidad.

Y ese camino de reconstrucción es fascinante, la forma en que Manuel se desliza por las acciones de unos y de otros, 25 años atrás,  va conformando un paisaje complejo dentro de la  rutina, un paisaje en el que apenas pasa nada fuera de lo normal, una rutina en la que lo importante son Mai y Yulia, la forma en la que los demás las perciben.

 

“Mi padre supo algunas verdades tiempo después, y las llevó al pasado cómo si las hubieses sabido siempre, qué es lo que pasó con mucha gente del pueblo respecto a Mai.”

 

Una narración que te arrastra a través de esos eternos días de verano que todos hemos vivido en nuestra adolescencia. , una narración que vemos a través de esos ojos aun inexpertos. Una narración que se basa, en muchos momentos, en esos recuerdos que construimos y reconstruimos después de un hecho traumático, una narración basada en muchos casos en los malentendidos que aquella situación es capaz de crear en cada uno de  quienes la sufren.

Leer a este autor, al que me he acercado por primera vez, ha sido una verdadera delicia. Un disfrute

literario en cada una de las líneas por las que se deslizaban mis ojos, una magnifica visión de los personajes y del entorno, una maravilla de lectura en la que lo importante no es la desaparición de la niña, sino el porqué de esa desaparición, un porqué que el autor nos hurta hasta las últimas páginas y que suponen una gratísima sorpresa al final de un gratísimo libro.

Primera novela, si, pero seguro que no será lo último que lea de este autor que me ha ganado con una prosa sencilla y pura y una historia que se queda a vivir contigo.

 

Durante años, cuando se hablaba sobre la desaparición de Yulia Lavinia, aparecia Mai envuelta en  interrogantes, que es el mayor insulto que se le puede hacer a una víctima.”

 

Esta novela participa en la #YincanaCriminal 2021 en la sección Made in Spain, dentro del apartado “La acción transcurre en un ambiente rural.”