jueves, 5 de julio de 2018

Escrita en tu nombre

NOGUERA, Amelia (2017)
Escrita en tu nombre
Editorial Berenice,  Córdoba, 352 pp.
978-84-17044-91-6

El destino lleva a encontrarse a Omid, un músico iraní, y a Malena, una joven española; pero él es demasiado perfecto para ser de ella y ella demasiado insegura para creerse de él. Ambos viven atormentados: él siente que debería haber muerto cuando consiguió escapar de su país durante la cruenta guerra contra Irak, y ella está segura de que jamás podrá volver a amar a ningún hombre.

Además de la suya, en "Escrita en tu nombre" se engarzan otras historias de segundas oportunidades, de superación y esperanza. En esta singular novela se muestra a seres humanos rebelándose, luchando contra la certeza de que todo lo que son, sus decisiones, sus anhelos y hasta sus nombres, está regido por un destino inexorable, sin que exista forma alguna de escapar a él. Sin embargo, en ocasiones sí que hay otra salida...

De la mano de Omid y Malena el lector visitará la Fontana de Trevi romana o la Little India londinense, conocerá la Estrella del Norte de Irán y transitará el madrileño barrio de Malasaña, en los convulsos años ochenta y en la actualidad. "Escrita en tu nombre" es una novela imposible de olvidar, que te hará reír y llorar, y que tal vez te descubra si tu destino está también escrito en tu propio nombre.


“La piel tiene memoria: si cierro los ojos, repite con precisión el recorrido de sus manos, grandes, pero extrañamente suaves. Que poco podía imaginarme que pudieran serlo tanto. Nunca antes nadie se había tomado la molestia de demostrármelo”


Los aficionados a la novela negra estamos acostumbrados al ritmo trepidante y el lenguaje directo de este género, los fanáticos de este género, necesitamos, intercalar entre nuestros “asesinos” una novela que nos ayude a “desengrasar”.

La que nos ocupa es una de esas novelas, una historia para leer despacio, con una prosa trabajadísima, cercana a veces a la poesía y plagada de  extensas descripciones.

Es esta una novela de sentimientos,  una novela que narra, en su eje central,  la historia de amor de una mujer, que por lo que le ha tocado vivir ha dejado de creer en el amor. Es una novela centrada en la vivencia del amor.

Una historia que nos cuenta en primera persona su protagonista absoluta; porque esta es sobre todo la novela de Malena, la de su pasado, su presente y su futuro, la del interior dividido que todos cargamos y que determina nuestras acciones en distintos momentos de nuestras vidas, la historia de sus miedos y a su vez la necesidad de superar una traumática experiencia que ha marcado irremediablemente su personalidad, su autoestima, y que determina la posibilidad de entregarse plenamente al amor, a la pasión...

Es una novela que habla del amor en todas sus vertientes la atracción física que prima en toda la narración, pues es esta una novela tremendamente sensual,  y la vertiente más  alta y sublime de este sentimiento, ya que la protagonista, se enfrenta permanentemente a esa dicotomía  necesidad-miedo  de entregarse mental y espiritualmente al otro gran protagonista de la historia, Omid.

A través de los ojos de éste, nos enfrentamos a la parte más dura de esta historia, nos enfrentamos al drama de la inmigración ilegal, al miedo, al desarraigo, a  la nostalgia infinita de la patria perdida. La aventura de Omid pone ante nuestros ojos, nos hace mirar de frente a un tema que está presente en nuestro día a día desde las pantallas de TV, pero que de tan cotidiana, a menudo nos inmuniza ante el drama que Amelia recrea de forma tan vívida.

“Hace mucho que me quedé sin dios. Quizás la repuesta sea que no creo en él, pero que me gustaría y, mientras lo consigo, lo busco en las personas y es a ellas a las que le agradezco cuanto soy.”

El resto de personajes conforman un coro que sirve para enmarcar la gran historia de amor que es el centro de esta novela, la obligadamente alejada familia de Omid, la familia de Malena, Laura y Juan, esos amigos incondicionales de la pareja y ese Mario, que sin llegar a hacerse presente en la novela la sobrevuela continuamente, porque vive en la memoria de la protagonista.

Estamos ante una novela en la que priman los personajes, los paisajes y escenarios que se describen profusamente a lo largo de toda la historia, un historia en la que la acción queda supeditada a todo lo anterior.

Y estamos sobre todo ante una historia que es un canto a la esperanza, a las segundas oportunidades, una oda a la capacidad del ser humano de sobreponerse a los reveses más duros que la vida nos infringe.


“Hace mucho tiempo que aprendí que la vida es demasiado corta y que apenas decidimos nada en ella. Solo las cosas as tontas, las menos importantes.”

martes, 3 de julio de 2018

Presentación El Médico.- El Musical


El próximo mes de Octubre en el Teatro Nuevo Apolo de Madrid se llevará a escena el musical “El Médico”, una ambiciosa producción 100% española que seguro que hará las delicias de los fans de una de las novelas más vendidas y leídas del mundo.

El pasado jueves, día 28 de Junio, en La librería La Central de Callao y gracias a la invitación de la editorial Roca, tuvimos el privilegio de asistir en un desayuno literario a la presentación que del mismo realizaron Iván Macías, compositor del musical, Félix Amador, escritor del libreto, José Luis Sixto, director de la obra y Michael Gordon, hijo del autor de la novela, Noah Gordon, y agente literario.

Iván comenzó intentando dar respuesta a lo que el mismo denominó la pregunta del millón, ¿Cómo se lleva a un musical un libro como El Medico? Difícil, pero apasionante empeño.

Este fue un libro que a Iván le impactó y emocionó y consideró su misión intentar que esa emoción  que sintió, que el lector siente al leer el libro, sobretodo en algunos pasajes, se trasladara al escenario con la música que, por ende, es el arte que más rápido llega, que más rapidez y más capacidad de emocionar posee. Y ese fue el primer paso, intentar, desde el respeto y la verdad, contar esta historia a través de la música, y el punto de partida comenzar a componer antes de tener un sí y  dos extractos que compartieron con el autor en su primera visita, una música en la que Noah fue capaz de reconocer la parte del libro que se estaba contando y una frase que llenó de satisfacción al equipo.
“Estoy oyendo mi libro”.

Y no es este un trabajo de un día ni solo de este equipo, es un trabajo que lleva tiempo forjándose y que seguirá haciéndolo hasta el estreno el próximo otoño. Se ha realizado una pequeña gira de presentación en la que se ha tomado el pulso al público, en la que se ha confirmado la emoción del publico al reconocer el libro en esa música.

Reconoce Félix que esta obra presentaba dos retos, el primero de ellos, como condensar un libro como este en 2 horas 35 minutos, aunque este era un reto menor, pues una buena historia puede contarse en 4 o en 800 folios y sobretodo, el enfoque de como contar  esta historia, y este enfoque era  un niño, ese niño con el que comienza la obra y que está presente a lo largo de toda ella,  la curiosidad del niño, esa mirada continua del  mundo y de la vida a lo largo de toda la obra, sin miedo, sin amenazas, solo curiosidad, ese es Rob.

El segundo reto era  ser fiel al libro y a los lectores, porque todos los lectores de El Médico tienen una huella emocional pues esta novela  cuenta una historia universal “cruzar el mundo para cumplir un sueño, sin tener la seguridad de que ese sueño se vaya a poder hacer realidad” y ese tipo de soñadores  conecta con los lectores y conecta con la historia del musical.
El deseo de tener una visión más amplia que la propia les llevó a realizar varias acciones: 2 workshops con lectores del libro en los que se les preguntó sobre los personajes, sobre las escenas que consideraban imprescindibles, en las que se les pidieron incluso adjetivos para definir a esos personajes. Se desarrollaron  mesas redondas, lecturas  con actores y cantantes de la Escuela de Teatro Musical del Liceo de Moguer, en  el que se cantaron algunos de los temas que ya estaban compuestos y se leyeron escenas, lecturas con el director de la obra, y con autores y posteriormente 3 workshops con actores, directores y músicos durante un mes en Madrid.
Todos estos talleres les dieron una visión aun más amplia de la obra y ayudándoles  a ser aún más fieles al libro y a los lectores.

Pero el trabajo aun no ha acabado; Sixto, el director del musical nos comentaba que  aparte de los wokshops,  la temporada de conciertos les ha brindado la oportunidad de recibir un feedback que ha permitido afinar, perfilar, corregir para crear el mejor musical posible y honrar a Noah Gordon. Es un trabajo que aun continúa, siguen las reuniones  para dotar  de más y mas dimensiones esta obra. Se está ultimando  la escenografía, el componente mágico, la escenografía, el vestuario… quedan muchos meses de investigación en la dramaturgia y la puesta en escena  que no acabará hasta el día del estreno.

Por su parte Michael nos explico cuales fueron los pasos que nos han llevado a estar aquí hoy.

Fue en el año 2015  cuando Michael recibió uno de los tantos correos que recibe interesándose por una de las obras de Noah Gordon.
Tras varios correos y conversaciones entre Iván y Michael, se reunieron en Barcelona donde el equipo le facilitó 3 minutos del prologo que habían compuesto; nos comentaba el agente que le sorprendió esta muestra, en general, cuando alguien se interesa en adaptar obras de Gordon hablan mucho y ven poco y en esta ocasión, no solo estaba escuchando parte del proyecto sino que era una muestra de altísima calidad. Tanto que al escucharla fue consciente de su singularidad y de la seriedad del proyecto, por lo que decidió, fuera de su costumbre, concretar una reunión en Boston con la familia.
Michael define el musical como emocional, hasta el punto de confesarnos que cuando acude a algún acto referido al mismo le gusta visionar el video a solas en su oficina, pues siempre acaba llorando de la emoción y eso es como limpiarse por  dentro.

Este no es el primer proyecto para  llevar el médico a un musical, en Alemania se ha adaptado, pero de una forma totalmente distinta, ya que se ha representado en un festival y no con vocación de permanencia, como es el caso que nos ocupa.

Para Noah Gordon, con casi 92 años, este proyecto se ha convertido en un incentivo para vivir, pregunta continuamente por el avance del trabajo y tiene intención de acudir al estreno aunque eso dependerá, evidentemente de su estado de salud. Inicialmente no era su intención, pero tras ver el video y conocer al equipo sus intenciones variaron radicalmente.
Noah se ha involucrado en el proceso creativo, aportando ideas, queriendo dejar su huella en el musical, aportando líneas y sobretodo ideas de concepto, su visión y su propia intención cuando escribió la novela y que desea ver plasmada en el musical.

Era inevitable preguntar que influencia ha tenido la película sobre el musical y nos comentaba Félix que   así  como la película tiene sesgos y omisiones que dan una visión parcializada del libro ellos han preferido beber de la fuente, utilizando técnicas que les permiten narrar la totalidad de la novela.

Hablamos sobre el elenco confirmado de los actores que darán vida a los protagonistas de El Médico; Adrian Salzedo como Rob, Sofia Escobar, protagonista del Fantasma de la Opera en Londres, está preparando el papel de Mary y  Alain Damas dará vida y voz singular al Sha de Persia.
Nos hablaron sobre el trabajo que Lorenzo Caprile está llevando a cabo en cuanto al vestuario y sobre la forma de encajar la escenografía que ha dibujado Alfons en el escenario del teatro Apolo.
Sobre  tres  escenarios diferentes; Inglaterra,  el desierto e Ispaham y cada uno  de ellos con un lenguaje diferente  pretenden  que el espectador vaya viajando con Rob a cada paso que da, siendo todo igual de nuevo para el espectador como lo es para el protagonista.
Tratan de conseguir ese equilibrio  entre las tres culturas que plantea Noah en  la novela, la cristiana, la judía y la árabe y la fascinación que se siente y el eje de querer transmitir que si hay un conocimiento entre las tres culturas todos tendríamos mucho que aprender.

A la respuesta de si este es el proyecto más ambicioso al que se han enfrentado, a estas alturas han asumido que no es un musical lo que tienen entre manos, que obviamente utiliza un lenguaje musical, que no es una ópera, aunque pudiera acercarse a ella, en ciertos aspectos, pero que obviamente no es un musical al uso.

El proceso creativo parte de seleccionar las partes que definen emocionalmente a los personajes  y a partir de ahí se hace la escaleta,  en los tres actos se crea la música conociendo el argumento  y escribiendo la letra al mismo tiempo. Se dota a cada personaje de su leit motiv, de su emoción y por ello, cada uno de ellos  tiene su propia voz, su propia música, su propia melodía siendo casi imposible decidir cuál es el mejor de todos ellos.

La productora está comenzando su exportación a otros países, sobretodo al mercado Anglosajón, donde se grabará la banda sonora con la Orquesta Sinfónica de Londres.

Fue un encuentro maravilloso que anticipa lo que seguro que será una experiencia inolvidable, ver y escuchar “El Medico”; tuvimos la oportunidad de charlar unos minutos más con los protagonistas de esta presentación confirmando su entusiasmo por este gran  proyecto y su cercanía y generosidad posando con nosotras para la posteridad.

Próxima parada de El Médico, 17 de Octubre, Teatro Nuevo Apolo.

lunes, 2 de julio de 2018

Homenaje a Ana María Matute


Coincidiendo con el cuarto aniversario de su muerte y con la Edición conmemorativa de su gran obra, el pasado lunes 25 de Junio, en la librería Rafael Alberti, la Editorial Destino celebró un homenaje a la gran Ana María Matute.

Este acto se estableció como una conversación a tres voces entre los autores Loreto Sesma, Lorenzo Silva y Lea Vélez, que, moderados magistralmente por Inés Martin Rodrigo, hablaron de la autora y de su obra, sobretodo de “Olvidado Rey Gudú”, la obra reeditada.
Comenzaron los autores comentándonos como se habían acercado a Ana María y por extensión a su obra.

Loreto Sesma, la más joven de los ponentes y, tal vez, por ello la más alejada de la autora, nos expuso como fue la editorial y la preparación de este acto quienes le habían acercado a ella.

Lorenzo Silva comentaba que él conocía apenas el nombre de la autora que aparecía en los libros de literatura de su época de estudiante junto a Carmen Laforet y poco más, pero que no había leído nada de ella hasta que en el año 96, cuando recibió el Premio Nadal y Ana María Matute era parte de ese jurado, le dió cierto apuro no haber leído nada suyo y lo primero que encontró en la librería fue Olvidado Rey Gudú, cuya lectura le sorprendió al leerla tanto como ahora al releerla;  ya que la imagen  que de  Ana María y su obra tenía,  era de novelas oscuras, novelas de provincias, grises… y se encontró con una historia de corte fantástico, pero en el fondo no un cuento para niños, sino la misma historia de la humanidad.
Lea comparte con Lorenzo esa especie de prejuicio sobre la oscuridad de las novelas de Ana María Matute y en Rey Gudú se ha encontrado con un universo que refleja todo  el imaginario de la humanidad, definiendo esta obra,  por una parte como  La Odisea y por otra como El  Cid. La lectura de esta novela ha sorprendido a Lea  produciéndole una apertura fantástica a una autora que conocía, pero cuyas letras siempre habían sido desconocidas para ella.

Loreto comparaba esta obra con las novelas actuales que son parte de su día a día como Juego de Tronos,  centrándose en señalar que el libro está lleno de emociones escondidas en un cuento épico.
Lorenzo, por su parte, indicaba que, esta novela, que por el titulo la gente puede identificar con una historia para niños, encierra una violencia extrema, mostrando los ángulos oscuros de la vida, sin que haya nada sobreactuado, una novela que continuamente señala el mal, una historia alejada de los cuentos de hadas tradicionales. Una historia fantástica en la que existe además, un profundo conocimiento de la Edad Media que se refleja continuamente en la historia, e incluso en ese magnífico material inédito que aparece en la novela y que confiere un marco creíble  y un armazón solido a toda la narración.

Inés hablaba de la valentía de Ana María Matute, tercera mujer en entrar en la RAE y primera mujer en salirse de los cánones con la escritura de este libro, al que ni la sociedad ni la industria literaria de la época estaban acostumbrados, se atrevió a escribirlo o por mejor decir, a publicarlo, sencillamente porque era lo que a ella le gustaba.

Esta afirmación, la ratifica Lea Vélez, indicando  que, efectivamente esa satisfacción en la narración rezuma en cada palabra. Nos hablaba Lea de lo aterrador de no saber cómo van a reaccionar los demás a lo que escribes, cuando no tienes referencia, cuando no hay nada con lo que compararse. Habla Lea desde su propia experiencia, desde el su escribir sobre lo que quiere escribir. Resalta la autora la presencia permanente de la nostalgia de la infancia en el libro, de la perdida de esa infancia, de la tristeza de abandonar ese mundo.

Inés hablaba sobre la superstición de Ana María, algo que había oído y que suponía que cuando un autor acababa su gran obra, moría, tal vez por ello, por su falta de deseo de morir, Olvidado Rey Gudú la acompañó durante 25 años de su vida, llegando a vender en su año de edición 2000000 ejemplares, muy por encima de los previstos en el informe inicial de ventas.

Estos 25 años que acompañaron a la autora las páginas de su obra Magna, las comprende Lea muy bien, pues  ella siente que  mientras el libro está abierto está vivo, que acabarlo es como perder un amigo, confesaba que a ella misma, cuando le gusta mucho un libro que esta escribiendo, cuando éste consigue “abrirle los poros del alma”, la cuesta acabarlo, alatgando este momento lo máximo posible; por ello no le costaba  imaginar a Ana María viajando con esas cajas que guardaban los folios que la acompañaron mientras la obra estuvo siendo creada.

Hablaron los autores de su experiencia con los plazos de entrega, de sus propias vivencias, comparada con esa anécdota de Ana María cuando se decidió la publicación,  prácticamente encerrada por la editora hasta la entrega de Olvidado Rey Gudu con la compañía de una secretaria que ejercía no solo como tal, sino también como una especia de guardiana.  Lorenzo rememoraba esos años en que se escribía a mano y luego se pasaba lo escrito a  máquina para corregir sobre lo escrito y vuelta a la máquina de escribir y se centraba en esa intensa actividad correctora de Ana María que puede verse en ese material añadido a la obra.

Llegando al final de la charla, les pedía Inés a los autores que recomendaran a los jóvenes  lectores esta obra de Ana María Matute.

Loreto Sesma indicaba que es un libro que ha conseguido “dejarla colgada” y que es una de esas obras que seguro va a releer con el paso de los años, porque está segura de que descubrirá, en esa relectura aun más de lo que ha encontrado en ésta.

Lorenzo por su parte hablaba de esa generación lectora a la que no hay nada que recomendarle y de aquellos a los que les cuesta un poco más y a los que debe advertir que la mayor dificultad de esta novela es presentar una prosa densa, lejos de la prosa a la que están acostumbradas las nuevas generaciones, una prosa sin profusión de diálogos, con páginas completas de párrafo, con presencia, incluso de oraciones subordinadas; y que intentaría  provocarlos indicándoles que están reverenciando, por vía audiovisual algo que es mucho mas esquemático que esta obra, algo mucho más simple que la obra que nos ocupa, una novela en la que en todas las paginas pasa algo.

Lorenzo recomienda como forma de acercamiento a Ana Marial leer la entrevista que ABC ha recuperado y que podéis leer en este enlace.


Y Lea por su parte, recomienda, que los padres lean a sus hijos este libro, aunque no sea completo, aunque sean páginas, para enganchar a los niños con esa riqueza del lenguaje que presenta Olvidado Rey Gudú, sin un solo cliché, pero referenciando todos esos cuentos infantiles que todos conocemos.

Los tres autores coinciden en la calidad de esta novela, la gran obra de la vida de la autora,  una obra que, como señalaba Lorenzo Silva, solo es capaz de publicar, un autor consagrado, que ya está de vuelta de todo,  o alguien que comienza, con ese desconocimiento, con  esa inconsciencia, de lo que es el mundo literario.

Finalizó Inés la exposición haciendo referencia a esa entrevista que se realizo hace 22 años y que, a pesar de ello, sigue de rabiosa actualidad, a dos preguntas y dos respuestas que dibujan a la autora.

-¿Mejor, entonces, ahora que en los años cincuenta, cuando usted frecuentaba las tertulias del café Gijón?
Quita, quita. Yo no iba al Gijón: me llevaban arrastrada. Mire: yo soy una mujer que no se aburre nunca, lo he pasado muy bien y muy mal, pero nunca me he aburrido... excepto en las tertulias del café Gijón. ¡Aquellos vociferantes señores que no decían nada! Horroroso. Y es que la posguerra fue muy triste, muy sórdida. Había una envidia, ¡madre del corazón, qué envidia! Se destrozaban unos a otros, no se podían ver. Yo no hablaba, ni me conocían la voz. Cuando me hacían una entrevista era mi marido el que me contestaba.
-¿Qué le gustaría hacer en la Academia? ¿Qué cree que es lo más urgente?
(Gesticula con los brazos mientras sus labios dicen «nada» sin emitir un sonido). Pues... no tengo experiencia. Creo que lo primero que habría que hacer es procurar que entraran más mujeres. Yo no me puedo quejar, pero que en trescientos años sólo hayan entrado en la Academia tres mujeres es un poco fuerte, ¿no?

Este encuentro ha servido para recordar y homenajear a una autora que para mí, personalmente, es un referente de la literatura española junto a Carmen Martin Gaite y ha servido, aparte de para  pasar una agradable tarde literaria escuchando a autores consagrados, para aumentar mi deseo de releer no solo Olvidado Rey Gudú, sino esa última obra que se publicó inacabada tras su muerte y que me pareció pura delicia, “Demonios Familiares”.

Os dejo, porque lo considero un verdadero tesoro, este documental que realizo RTVE sobre Ana María Matute.



domingo, 24 de junio de 2018

"La Fuerza de un destino".- Martí Gironell


El pasado día 1 de Junio asistimos a la presentación de la última novela de Martí Gironell “La fuerza de un Destino” uno de los libros más vendidos en Sant Jordi en su versión catalana.

La cita tuvo lugar en el Arzábal Museo Reina Sofía, un espacio encantador que esta presentación me dio la oportunidad de descubrir.

Comenzó la editora introduciendo esta novela, basada en una vida real, en un personaje real como es el cántabro Ceferino Carrión. 

La presentación corrió a cargo del autor, que acompañado por el  también escritor Javier Sierra, mantuvo una interesante conversación que nos llevó a conocer la obra y mucho de lo que hay detrás de ella.

Define Javier la novela como una novela  de vida, en una época en la que cada vez tenemos más necesidad de realidad  pero también de modelos sociales y el protagonista de esta historia Ceferino Carrión, Jean León se ha convertido a través de la pluma de Martí en uno de esos modelos.

Es ésta una historia que se inicia al finalizar la guerra civil, en una  situación política complicada, en el momento en que comienza la persecución de los vencidos, bando al que Ceferino pertenece por haber nacido en una zona determinada y en el que no cabe más que huir, para intentar sobrevivir.
Ceferino tiene un punto temerario que necesita todo emprendedor, todo visionario,  un punto que se necesita para huir y dejar todo atrás, y presenta una característica única que le hace único y es que Ceferino cambia de identidad en cada uno de sus puertos de huida y esos cambios de identidad son como empezar de cero.

Martí lo define como el eterno insatisfecho, aquel, que como tantos, busca una vida mejor, que en su caso pasa por llegar a los Estados Unidos.

Nos hablaba Martí de sus fuentes,  de las fotos, de las conversaciones con esas personas que conocieron a Jean León, última de sus identidades, nos hablaba de lo que ellos sabían, que no fue ni más ni menos que lo Jean quiso, ya que muchos de sus secretos se los llevó con él. A través de esas fuentes y para llenar estas lagunas y cumplir los sueños que, en vida,  le quedaron por cumplir,  el autor ficciona  la vida de Jean hasta convertirlo en lo que es una vida de  novela.   


Nos hablaron sobre la vida de Ceferino en Los Ángeles, sobre como ejerce de  camarero y taxista conociendo  a los mejores  actores de  la época dorada del Hollywood, de los años 50 y 60,  sobre todo de su relación con Frank Sinatra, James Dean, con quien abre su restaurante La Escala, Ronald Reagan, no solo en su faceta de actor sino también como presidente, ya que en su  toma de posesión también Jean estuvo presente en forma de vino;  de Marilyn Monroe y esa ultima cena que salió de sus manos… un puñado de historias maravillosas que conocemos también a través de las biografías de estos personajes reales, pero  cuyos inicios y muchos detalles,  Ceferino guardó para sí, porque una de sus características, según el autor, es que era muy  bueno guardando secretos.

En su aventura americana, y en ese restaurante donde los platos tenían nombres de actores, Jean Leon sueña con un vino que maride perfectamente con sus creaciones y así se fragua su vuelta, “sui generis” a España, a ese Penedés, en el que hará, también el sueño de crear sus propios caldos realidad.

Y cuando su final se acerca, Jean Leon, vende los viñedos y toda su producción a las bodegas Torres, con la condición de que a sus vinos no se les añada ninguna referencia de ésta, sino que siga manteniendo su esencia y su nombre, Jean Leon 3055, siendo estas cifras el numero de su licencia de taxi en Nueva York. Y de ese vino nace  el germen de la novela, cuando en una comida organizada hace tres años por El Mundo que se celebró en la Vinoteca Torres y a la que Martí fue invitado  junto a otros autores (Cristina Fernández Cubas, Víctor del Árbol, Carmen Riera y Albert Espinosa), en las que tomaron sus vinos, la persona de las bodegas que les acompañaba  les habló del personaje que había detrás de la botella incidiendo en el hecho de que de su vida bien podría hacerse una adaptación al cine, al teatro, a la televisión o incluso a la literatura, guante que Martí recogió con entusiasmo.

La fuerza de un destino es una novela histórica e inspiradora, motivacional, la historia de una vida llena de objetivos alcanzados, el éxito de un hombre, pero en la que no ha querido el autor pasar por alto el precio que hay que pagar por cumplir esos sueños, o mejor dicho, el precio que tuvieron que pagar los que vivieron estos sueños junto a él. Se centra Martí en Kate, esa esposa con la que Jean compartió 22 años de su vida, un personaje casi gris entre todos esos astros que rodearon la vida del protagonista.

Tras esta maravillosa charla y con las ganas de comenzar la lectura de esta historia lo antes posible, Martí nos dedicó los ejemplares, posó para todas las fotos que quisimos hacer, con él y con Javier, y nos invitó a degustar los vinos de los que nos habló durante la presentación, vinos que recomiendo encarecidamente, sobretodo el blanco frio que tan agradable resultó degustar en la terraza del local aquella tarde noche de primavera.

Fue una presentación magnifica en un magnifico entorno y estoy segura de que esta será una gran lectura, una historia cuyo mensaje podría resumirse según  palabras del autor como:

“Nunca es tarde para soñar, nunca es tarde para hacer realidad esos sueños”

viernes, 22 de junio de 2018

Toda la verdad


CLEVELAND, Karen (2018)
Toda la verdad
Ed. Planeta, Barcelona, 448 pp
ISBN: 9788408182412




Vivian Miller es una brillante analista de contrainteligencia de la CIA, donde se encarga de destapar células de espías rusos encubiertos en Estados Unidos. Tras acceder al ordenador de un posible agente, Vivian descubre un archivo con cinco fotografías. Un clic más tarde, su vida se detiene: quien le sonríe desde una de las imágenes es su marido. Marido perfecto. Padre perfecto. ¿Perfecto mentiroso?


“Te está manipulando”, me advierte una voz dentro de mí.
Sin embrago, no da la impresión de estar manipulándome. Parece tan sincero, tan desesperado…”

No es esta una historia que describa los paisajes en que discurre pues las descripciones son escasas cuando no inexistentes, no es una historia de personajes corales que acompañen a los protagonistas pues la lista de secundarios es reducida, no es una novela negra sin  más.

Es éste un thriller psicológico centrado en la protagonista principal, una analista de la CIA a la que se le presupone, por esta razón, cierta capacidad de análisis y frialdad, una capacidad analítica que se viene abajo cuando toca de cerca su propia vida, pero, que mentiras no está uno dispuesto a creer, que actos, por mas reprobables que puedan parecer no está uno dispuesto a realizar cuando la seguridad de los suyos está en juego, cuando su supervivencia depende de las decisiones que se toman.
Es una novela centrada en la duda en los procesos psicológicos que suponen descubrir que has vivido una mentira, que la persona en la que confiabas ciegamente no es quien tu creías que era.

Me he sentido indignada a cada línea con las acciones de Vivian,  desconcertada con las decisiones que va tomando, molesta por esa fe ciega y  esa ingenuidad que su trabajo debería haber cortado de cuajo.

La novela se centra en  ella, protagonista absoluta, en sus motivaciones, en sus pensamientos, en sus recuerdos… Hace la autora una disección completa de este personaje que centra toda la historia de manera inequívoca.

“Es como si el suelo desapareciera bajo mis pies. Como si estuviera cayendo, flotando, suspendida en un espacio en el que me veo a mí misma, veo como se desarrolla esto, pero no formo parte de ello, porque no es real”

Y a esta protagonista contrapone el protagonista masculino, el antihéroe, Matt, un personaje oscuro, frío, del que solo conocemos los actos, pero cuyas motivaciones se esconden, vislumbradas parcialmente, mas a través de Vivian que a través de él mismo.
Y es  un personaje que se nos pinta pusilánime, acobardado, inútil… un personaje que con su propia desidia en algunos pasajes y su continua manipulación en todos ellos me he resultado repulsivo y ha conseguido que mi indignación hacia la situación de Vivian creciera aun más, si era posible.

No veo nada. A su rostro no asoma ninguna emoción. No cambia. Y eso hace que el miedo me asalte.
Me mira sin alterarse. Tarda un poco en responder, demasiado”

Pocos personajes más allá de estos dos polos, solo aquellos, necesarios para entender la trama, solo aquellos que forman el reducido núcleo de la vida de Vivian, sus padres, sus hijos y contados compañeros de trabajo y aquellos que acompañan la vida secreta de Matt que la protagonista descubre casi en la primera pagina.

Es una historia que entretiene, con un lenguaje fácil,  con una trama bien hilada,  en la que la autora no deja de jugar con tus certezas, volteándolas a cada página, haciendo que el malo, de repente, vuelva a ser bueno, el bueno se convierta en malo y tu, como la protagonista, acabes sin saber cuál es el bando correcto.. Pero nada de todo lo anterior ha conseguido que fuera capaz de  empatizar con ninguno de los personajes y eso, tal vez, ha hecho que no viviera esta historia de forma tan profunda como lo hago con otros libros.

Es una novela con un ritmo ágil que facilita la lectura y con final  que, como en cualquier novela negra que se precie,  no es el esperado, un final sorprendente, tal vez demasiado sorprendente, que continua con la tesis que la autora mantiene a lo largo de toda la historia, que nadie es lo que parece, que la vida y las personas no dejan nunca de sorprendernos.

“Do svidania”



jueves, 21 de junio de 2018

"Esto te va a doler".- Adam Kay


El teatro del barrio es un espacio recuperado en pleno centro de Madrid, en la ubicación de la antigua Sala Triángulo en el corazón de Lavapiés.

En  este espacio, cooperativa de consumo cultural; José Miguel Monzón Navarro, El Gran Wyoming, ejerció el pasado 4 de Junio como maestro de ceremonias en la presentación a los medios de la novela de Adam Kay, “Esto te va a doler”.

Un libro que Ángeles Aguilera,  editora del libro,  nos presentó como apuesta de la editorial no solo por haberse convertido en uno de los libros más vendidos de Reino Unido,  sino por venir, además, avalado por una serie de premios que, en palabras de la editora, gustan tanto a autores como a editores, pues son premio limpios, sin trampa ni cartón.  “Esto te va a doler” obtuvo el premio de los libreros de Reino Unido y fue elegido por los lectores como  Mejor libro del año, señaló además la editora que, tras  su apariencia humorística,  es éste  un libro serio en el que subyace una crítica al Sistema de Salud Publica en el Reino Unido y que es fácil extrapolar a nuestro propio Sistema.

El presentador del acto apadrina y ejerce de maestro de ceremonias en la puesta de largo de la obra, pues tiene en común con el  autor haber comenzado el ejercicio de la medicina y haber decidido en uno u otro momento  “colgar la bata” o como dice Wyoming ser abandonado por la medicina, que a ambos los expulsó del sistema.
Con su característica forma de hacer las cosas y su lenguaje humorístico, Wyoming  entró de lleno en el análisis de esta obra que aterriza en España después de revolucionar la sociedad y el mercado literario del Reino Unido.

Define el presentador el libro, como una historia universal que describe una realidad que él también ha vivido y en la que define al médico de la Sanidad Pública como el punch de boxeo al que golpean por arriba y por abajo. Por una parte los pacientes que no siempre entran en la consulta con la mejor predisposición tras largos periodos de espera y por otro lado dando la cara ante el paciente por una administración que aprieta desde arriba, exigiéndoles mas y mas sin poner a su disposición los medios necesarios. Y este maltrato al que se somete a los profesionales no solo afectan su labor diaria, sino que influyen directa y negativamente en su vida personal.

La vía de escape de Kay fue escribir un diario, en el que plasmó sus vivencias diarias para no ser, como dice el presentador, “fagocitado” por el drama.

Wyoming realizó una crítica feroz del funcionamiento actual de la Sanidad; incidió en el negocio de la sanidad privada, en Madrid y en el resto de España. Habló sobre las bondades de nuestro Sistema Público de Salud y la diferencia con otros países en las que esta no existe, claro ejemplo del mismo, Estados Unidos. Pero habló, sobre todo de cómo este magnífico sistema del que disfrutamos se está derrumbando, por la descapitalización que los políticos están realizando, derivando a Clínicas Privadas los datos de las listas de espera de la Sanidad Pública para demostrar que el sistema no es viable y, por otra parte, descabezando el sistema, privándole de las grandes figuras de la medicina que ejercen en el sector público, que son los que conocen el oficio y que fueron obligados de un día para otro a  jubilarse con 65 años,  privando a los ciudadanos y al propio sistema de su experiencia, básica para el funcionamiento optimo de nuestro sistema.

El libro lo define el presentador como una forma de respirar, de tomar aire fuera de ese sistema opresivo en el que se encuentran los profesionales de la medicina y en general, todos nosotros, que estamos, “abrasados” en muchas situaciones de nuestra propia vida; este libro, que es un anecdotario, es un libro con el que no parar de reír párrafo tras párrafo.
El autor habla de su libro como transmisor de in mensaje universal que a veces olvidamos, que los médicos son humanos; que los pacientes queremos que sean inequívocos y certeros, pero que  son seres humanos que cometen errores, que enferman, que están tristes, que a veces… fallan. Con la idea de servir de terapia y no de ser publicados, el autor escribió estos diarios en los que refleja anécdotas de su vida como médico recién licenciado, en sus primeras experiencias en el ejercicio de la medicina.

Los diarios, que eran privados inicialmente, fueron rescatados de su encierro cuando el Gobierno Británico intentaba variar, empeorando aun más, las condiciones de trabajo de aquellos que se incorporaban, aun como estudiantes a la vida laboral, lo que provocó protestas y movilizaciones que el  gobierno justificaba provocadas por la avaricia de estos nuevos médicos, que solo querían ganar más dinero. Este era el mensaje que los medios de comunicación reproducían una y otra vez, mientras las personas a las que se aludía no podían defenderse por sus propias condiciones laborales.  El autor quería demostrar con estas páginas que la medicina no es una cuestión de dinero, si fuera así se dedicarían a otras cosas, sino una cuestión de vocación de servicio.

En la ronda de preguntas, propias de una rueda de prensa, se suscitaron varias cuestiones dirigidas no solo al autor, sino también al presentador.

Al autor se le preguntó sobre el carácter terapéutico de estos diarios, si nacieron con ese propósito. Nos contaba Adam que en principio era solo una forma de contar o que pasaba en su día a día, porque los médicos no hablan de las cosas malas que pasan en el trabajo, pero que fue consciente que, a medida que aumentaba el estrés, escribía más.

Le preguntaron cómo habían tomado sus compañeros estas anécdotas, si tras leerlo le habían indicado que se había quedado corto contándole miles de anécdotas más. Y si, alguien después de leer su libro podría hacerse medico.

Respondió Kay que había cambiado los nombres para que los compañeros no se sintieran identificados por lo que no había recibido muchos comentarios al respecto y  que no, que  alguien que leyera el libro no sería médico. Nos comentaba que de haber leído su libro el mismo habría tomado la decisión de ser medico de una forma distinta, más consciente, pues incluso él, hijo de médicos y aficionado a la serie House tardo 5 años de duro trabajo en ser realmente consciente de lo que significaba ejercer la medicina y por ello anima a los futiros médicos a acercarse a estas páginas.

A Wyoming se le preguntó si desde su época de ejercicio ha cambiado el estatus de los médicos, a lo que respondió de forma afirmativa y arremetiendo contra las políticas sanitarias de la comunidad de Madrid de los últimos años, contra las puertas giratorias, y contra el funcionamiento y financiación de los hospitales  de gestión privada, puntualizaba Kay en este momento que las puertas giratorias no son un patrimonio solo nuestro, pies funcionan exactamente igual en su país.

Para finalizar Adam Kay nos habló de la obra de teatro en la que solo actúa él.
En el momento de las protestas contra las reformas del Gobierno, fue de escenario en escenario leyendo partes de esos diarios que había escrito para que sus compatriotas entendieran cuales eran las condiciones profesionales reales, para paliar los mensajes erróneos que transmitían los medios de comunicación y sus gobernantes. Fue entonces  cuando las editoriales se acercaron a él, para estudiar la posibilidad de convertir esos diarios en el libro que hoy nos ocupa. Lo cierto es que, obviamente, el libro transmite el mensaje de forma más rápida y eficaz que la actuación ante quinientas personas.

Se le preguntó si había recibido críticas de sus colegas, no ha estado exentos de ellas, pero nos cuenta que solo han sido tres los mensajes que ha recibido de colegas que le acusaron de ser un histriónico y que le recordaron que los médicos no tienen que hablar de lo malo que pasa en las consulta. Pero de lo que más orgulloso se siente es de las críticas que ha recibido su libro desde la Administración y el Gobierno.

Adam Kay, ya está escribiendo un segundo libro;  ha abandonado el ejercicio de la medicina, pero no ha dejado de defender la profesión, haciéndolo en cada lugar al que le lleva la promoción de éste, su primer trabajo.

miércoles, 20 de junio de 2018

Encuentro con Pilar Sanchez Vicente


El pasado 3 de Junio, en el Hotel Villa Real de Madrid, un grupo de #Soy Yincanera mantuvimos un grato encuentro con Pilar Sanchez Vicente para hablar de su última novela Mujeres errantes.

Durante casi dos horas charlamos y disfrutamos de nuestra afición con una de las autoras que la hacen posible. Se podría pensar que dos horas dan para mucho, pero cuando se habla de un libro tan bonito como el que nos ocupa y con una autora tan natural como ella lo es; el tiempo, sea el que sea,  nunca es suficiente.

Pilar es una mujer que tiene mucho que contar y una forma única de hacerlo; si el libro es una maravilla, escucharla hablar de él y de lo que hay detrás de él es muchísimo mejor. Es una mujer divertida y entregada, vital y vitalista, cariñosa y cercana, una mujer autentica.
Y con ella hablamos de las mujeres de su novela; hablamos de la Chata, de las Tiesas, hablamos de esos sobrenombres y de sus porqués y hablamos de ellas, de esas mujeres que nos precedieron, de esa dura forma de vida que resulta ajena a quien no la ha vivido y que no está tan lejos en el tiempo.

Hablamos de la valentía de las mujeres y los hombres que vivían en aquellas condiciones tan adversas y hablamos de la felicidad de esos niños que no tenían nada y de la solidaridad de los que tenían apenas algo.

Mujeres errantes es un libro valiente, un libro que habla del afán de superación, de la necesidad de sobrevivir, de intentar dejar atrás una vida que a veces es difícil llamar vida.

Es tan autentica la voz de estas mujeres que tuvieron que dejar su tierra y reinventarse en otros lares, que nos urgía saber si La Chata es real y si Pilar tiene algo que ver con ella y nos contó su inspiración.

Esta documentalista curtida en el proceso de investigación para contar sus historias, parte en esta historia de  una fuente original y única, 10 horas de grabación de personas reales que se encuentran en el  Archivo de Fuentes Orales para la Historia Social de Asturias, grabaciones entre las que se encuentran las vivencias de dos pescaderas que bien podrían ser la voz de las protagonistas de esta novela.

Esta es una novela de supervivientes, de sentimientos contrapuestos, de la generosidad total y del egoísmo más extremo, de vidas duras, de vidas reales, porque cada uno construimos nuestra vida en función de las circunstancias que nos toca vivir.

Y es una historia de homenajes; a los inmigrantes, a esa generación perdida que la droga nos robó en los 80, un homenaje a esas mujeres que “cargaban” con toda la familia, con los hijos, con los padres y los abuelos, porque era lo que tocaba, que vivían en medio de la violencia que genera la miseria y que viven como algo normal, llegando incluso a dulcificar en su memoria.

Es un homenaje al valor de nuestros mayores, de sus recuerdos y vivencias y es sobre todo un homenaje a las mujeres, a todas las mujeres que son capaces de vivir y sobrevivir a pesar de todos los pesares.

Pilar nos llevó  de la mano por Cimavilla, nos transportó a un idílico paisaje suizo, que no lo es tanto para todos los personajes y nos recordó la Nicaragua de la Teología de la Liberación. La autora es una gran oradora, y sobre todo una gran conocedora de lo que habla, ya que para escribir necesita conocer los paisajes, empaparse de los escenarios, beberlos y digerirlos  y eso se traslada a sus letras y a su voz.

Fue un viaje fantástico al pasado en el que debatimos sobre la inmigración, sobre las condiciones de vida de los años 60 y 80, sobre el machismo y la mentalidad de aquellos años y nos dió tiempo incluso a hablar de asuntos mucho más actuales como el Mildfulness, la infancia, los influjos familiares, las relaciones sociales, la política, las bibliotecas y los hábitos lectores, hablamos sobre su forma de escribir  y sobre mil temas más.

Fue uno de los encuentros más distendidos, divertidos y agradables a los que he asistido, fue un desayuno entre amigos con el aliciente de charlar sobre lo que más nos gusta, sobre literatura en general y sobre este maravilloso libro en particular, tan cercana es Pilar que fue como si la conociéramos de toda la vida.

Nos abrazamos, nos dedicó los libros, nos hicimos mil fotos y volvimos a abrazarnos…

No dejéis de leer su novela, porque es una verdadera joya y si queréis conocer aun mas a esta autora, si queréis bucear por su vida y su obra, no dudéis en acercaros a su página web http://pilarsanchezvicente.es   en la que está recogida gran parte de su experiencia vital, así como mucha de la documentación que hay detrás de sus historias y si tenéis ocasión escuchadla, porque ese entusiasmo y el acento que impregna sus palabras son pura delicia, de verdad.