jueves, 8 de julio de 2021

La última paloma

Marias, Men (2021)

La ultima paloma

Planeta, Barcelona, 544 pp.

ISBN: 9788408242307

 

Frente a la base naval de Rota, tras el cordón policial que acordona la brutal escena, un grupo de vecinos clama que se haga justicia: el cuerpo de la joven Diana Buffet yace salvajemente mutilado y con unas enormes alas cosidas a su espalda.

Ni las cámaras ni el helicóptero de vigilancia de la base han captado una sola imagen que pueda servir a la investigación; algo incomprensible.

La sargento Patria Santiago sabe que el asesino va a volver a matar, pero nadie la cree, ni siquiera el cabo Sacha Santos -a quien le gustaría ser algo más que su compañero-, porque al igual que piensa el resto de Rota, Patria ha convivido con el dolor demasiado tiempo como para ser de fiar.

Una sola pista, la investigación que Diana estaba haciendo sobre la base, y su relación con la desaparición de una joven hace sesenta años, cuando los americanos llegaron a Rota, parecen ser los únicos hilos de los que tirar.

 

“Pero los psicópatas son verdaderos genios, hablé con unos cuantos cuando estudiaba y jamás hubiera dicho que había algo malo en sus personas. Más bien al contrario: son los seres más encantadores de la naturaleza. Hermosas plantas carnívoras repletas de color y magia. Incluso tienden a parpadear algo menos que los demás.”

 

Esta es la primera novela que leo de esta autora, a la que de nuevo he llegado gracias a una lectura conjunta de #SoyYincanera, a la que me incorpore tarde, pero en la que enseguida me puse al día gracias a la adicción que supone la lectura de esta historia.

Para mí Rota no ha pasado de ser siempre más alla del lugar donde se encuentra la “base americana”, pero ni en sueños me plantee su situación o su forma de vida hasta que la he conocido a través de las palabras de esta autora.

Men describe Rota como el paraíso dentro de la dictadura, pero a la vez como el infierno, sobre todo para aquellos que sufrieron en sus carnes el descontrol y la impunidad de quienes lo poblaban allá por los años 50. Y es que esta novela se centra en esta ciudad en esos años, pero también en la actualidad, en esa actualidad en la que el pasado se hace presente.

 

“Rota es como una caja en la que alguien hubiese metido todo lo que sobraba en el resto del mundo. Como si quien lo creó hubiese fabricado de más desechando aquí el exceso. Lo que estaba roto.”

 

La descripción, no solo física, sino de los personajes que pueblan aquella tierra, las que la poblaron antes y ahora, es precisa y profunda, y sobre esta la autora desarrolla toda la acción de la trama y las subtramas que es mucha y sumamente intrincada. Me ha sorprendido muy gratamente ver como la autora se metía en un “charco tan profundo” y era capaz de salir de él seca y sin apenas despeinarse, hay que tener mucho oficio para encajar tantísimas piezas como la autora nos va regalando a lo largo de esas casi seiscientas paginas sin que queden aristas en la construcción de la historia y sobretodo en el final de la misma.

Podría hablaros de los personajes, pero esta reseña seria el cuento de nunca acabar, digamos que están los que deben estar y que en ninguno de ellos he encontrado ningún motivo que me impidiera creérmelos, tal vez porque son personajes que encajan perfectamente con la ciudad que habitan, soy una convencida de que el lugar donde naces, de una u otra forma determina parte de tu carácter, y en esta novela asi es.

Todos los personajes guardan algún secreto, secretos que, en la mayoría de los casos, se han mantenido en la oscuridad durante demasiados años, pero claro, los secretos no pueden guardarse para siempre, en algún momento algo ocurre que los hace descubrirse.

 

“Lo que le pase a un hijo de Rota es de dominio público, le ocurre a todo el pueblo a la vez. Como un

cuerpo al que le duele una muela o una pierna: el organismo entero se resiente.”

 

No voy a hablaros de los personajes, pero si quiero centrarme en los protagonistas de esta historia, en Patria y en Sacha.

Patria ha conseguido provocarme a lo largo de toda la novela una sensación ambivalente, a veces la entendía y a veces me enervaba, lo cierto es que a lo largo de toda la novela me ha hecho sufrir, primero por no conocer ese secreto que hacía de ella una mujer tan dañina, para los demás y sobre todo para sí misma y, una vez conocido el origen de su forma de actuar, me ha parecido que su actitud incluso, se quedaba corta, para lo que debe de ser una vida tras aquella situación.

 

“Simplemente actué. Lo mío son los hechos, no las emociones. Supongo que cada uno sobrevive a su manera. Sabía lo que tenía que hacer y lo hice, sin más. Hay ciertos asuntos para los que no se puede pedir ayuda. Nadie los entendería.”

 

Sacha, por su parte, solo ha conseguido despertar en mi cierta ternura. Un hombre que no es capaz de dejar sus sentimientos atrás y que, quiera o no, acaban dirigiendo su forma de actuar tanto en lo personal, como en lo profesional.

Y tal vez, no, con seguridad, es la oposición de estos dos caracteres lo que hace que profesionalmente funcionen de manera tan precisa, aunque en las primeras páginas parece que dicha colaboración va a ser difícil por no decir imposible.

 

“Te necesito como guardia civil y como psicólogo, pero también como amigo. Este no es un asesinato cualquiera. ¿Crees que podemos enterrar el hacha de guerra hasta que todo termine?.”

 

La autora aborda en la novela los temas más escabrosos que podáis imaginar, el asesinato no me parece lo más importante de esta trama, me inclino a pensar que el tema central son los ABUSOS, así, en mayúsculas, los abusos de antes y de ahora, sobre niños y sobre mujeres, los abusos sobre aquellos que menos posibilidades tienen para defenderse y las consecuencias que esos abusos tienen en nuestro futuro, en nuestra vida y en la forma de vivirla.

La autora habla de realidades y de creencias arraigadas y habla de la muerte y de quienes la habitan, de aquellos que se fueron y de las creencias de que no se van del todo…

 

“A los muertos no se les puede conjurar sin consecuencias. Si se les llama, vienen, pero, cuando se les echa, ya no se van.”

 

“—La Tarara no es un fantasma, Patria, cariño. No. Ella es…, bueno. ¿Verdad que no es un fantasma, Teresa? Que no es mala, quiero decir. Es un ánima.”

 

La autora no escatima en crueldad en la mayoría de las páginas de la novela, sin embargo, y lo más sorprendente de esta novela es que la misma autora que en una escena es capaz de describirte lo más escabroso de un asesinato es capaz en las líneas posteriores de escribir párrafos de una prosa y una sensibilidad exquisita. Y este es uno de los puntos fuertes de la novela, la magnífica forma de escribir de la autora, que entre escenas excesivamente rudas desliza preciosas frases y magnificas reflexiones que a menudo son capaces de robar rudeza a ciertos hechos y que convierten la lectura en una experiencia sorprendente.

 

“Un olor que nunca he sabido de qué se compone, pero que me relaja como un baño caliente. Huele como lo haría algo dulce bajo el mar.”

 

“Si rendirse es no pasar la existencia como quien camina con una vela entre las manos, supongo que me rindo. La vida es para ser la llama, no quien cuida de que no se apague. No puedes decidir a quién amas, pero sí cómo lo amas. Amor. Qué palabra tan estúpida. Y cursi. Pero no voy a consentir que se refiera a ella por ese maldito nombre.”

 

Os he comentado al principio que comencé tarde la lectura de esta novela pero que en seguida me puse al día, lo cierto es que la leí en un momento en el que no me creía capaz de leer a tal velocidad, pero es que además de que la trama te atrapa sin medida y de esa forma de escribir a la que me he referido antes, la estructura de la novela está compuesta de esos capítulos cortos que siempre obligan a decir, venga, uno más y lo dejo (lo cual nunca es verdad) y que además, cada uno de esos capítulos está construido de tal manera que al comenzar a leerlo, nunca tienes claro con que parte de la historia te vas a encontrar.

Sé que tal vez es demasiado pronto para decir esto, pero estoy segura de que de no ser la mejor, esta

estará dentro de las mejores novelas que haya leído este año y puedo aseguraros que Men Marias es una autora a la que no pienso perder de vista.

 

“Hay silencios, como el de la muerte, que lo dejan todo desierto. Lo único que no se llevan es el miedo. El miedo que siente el vivo a continuar habitando en un mundo donde esa persona ya no existe. Un mundo que ahora está vacío, seco, yermo.” 

miércoles, 7 de julio de 2021

Pastores del mal

García Hernán, Felix (2021)

Pastores del mal (Serie Javier Gallardo 2)

Alreves, Barcelona, 390 pp.

ISBN: 9788417847616

Cuando el padre Damián Isún cambió de postura para acomodarse en su cama, el corazón le dio un vuelco al palpar, bajo la colcha, el cuerpo desnudo y sin vida de uno de sus pupilos. ¿Cómo había llegado allí? El pánico se apoderó de él y acudió a su antiguo discípulo, mosén Estanis, en busca de ayuda y refugio. El mosén no dudó en contactar con el comisario Javier Gallardo, que aunque se había retirado hacía poco del servicio, nunca podría olvidar que le debía su vida al religioso. Así, junto al ahora inspector jefe Raúl Olaya, Gallardo intentará demostrar la inocencia del padre Damián. Juntos descubrirán una poderosa organización internacional cuya voracidad desmedida destroza y utiliza a cientos de niños y entre cuyos dirigentes se hallan destacados miembros de la banca, la política, las finanzas o la Iglesia. Con una prosa arrolladora, directa y sin artificios, pero absolutamente adictiva, Félix García Hernán maneja, con la precisión de un relojero, o mejor, de un cirujano, una trama que nos llevará, sin un respiro, de Barcelona a Roma, Nueva York, París o Wisconsin, y lo confirma como un narrador especialmente dotado para novelas donde lo social y la denuncia conviven con la acción más vertiginosa.

 

“Los culpables suelen estar siempre entre los que menos pensamos.”

 

Durante el pasado mes de Junio, mis compañeras de #SoyYincanera comenzaron la lectura de #PastoresdelMal, la última novela de Felix Garcia Hernán, autor al que descubrimos en abril del pasado año, a través de otra lectura conjunta del grupo y que nos sorprendió con su magnifica primera novela Cava dos fosas.

Ciertos problemas de salud me impidieron unirme a dicha lectura, pero uno de mis principios es cumplir mis compromisos, de la forma que me sea posible, asique aun no habiendo podido compartir mis tuits sobre la novela, hoy si comparto con vosotros mi opinión sobre esta dura historia.

Encontrase de nuevo con Javier Gallardo, Raul Olaya y Mosen Estanis ha sido como reencontrarme con

unos viejos amigos y continuar una conversación que quedo pendiente cuando finalizó la novela anterior.  Es cierto que Javier se retiró de la acción, para dedicar su tiempo a oficios menos peligrosos, pero como dicen en mi tierra, “La cabra tira al monte” y cuando le ponen delante un caso que no acaba de oler muy bien que se diga y además se trata de devolver un favor monumental a quien en el pasado fue una pieza importante de que el siga “vivito y coleando”, pues ahí le tenemos, a pecho descubierto, sin ningún tipo de armadura, buscando la verdad, frente a todos y contra todos, con la ayuda de su “fiel escudero” Raul Olaya y por supuesto con la colaboración de muchas otras personas de confianza que fueron parte de su vida profesional y personal.

 

“- Pero siempre serás un policía; como yo, que aunque cuelgue los hábitos siempre seré un sacerdote.”

 

Esta historia no es desde luego fácil de leer, hay momentos en que la ira y el desprecio consiguen casi sobrepasarte y no por lo que el autor cuenta, ya que no se ceba en la morbosidad de las situaciones, sino por la historia en la que te sumerge, una historia que es “parte de la imaginación del autor”, como el mismo indica al inicio de la novela, pero que podría ser una realidad en el más estricto sentido de la palabra. Me cuesta creer que tantos y tantos casos de abusos a niños por parte de la Iglesia, sean casos aislados de maniacos aislados y desde luego, si no hay una asociación como tal, si hay, desde luego un pacto de silencio en el que estoy segura que muchos de los que callaron y siguen callando, tenían y tienen mucha más información de la que han compartido.

 

“La última vez que intento expresar sus miedos respecto al muchacho, lo cortó en seco, dándole a entender que todos tenemos misterios que ocultar. Le conminó a mirar en el fondo de su corazón a ver si averiguaba cuál era el suyo.”

 

La novela, desde luego, es una crítica feroz a todos esos degenerados que abusan de niños, a todos aquellos que consideran que con su dinero y sus influencias están por encima del bien y del mal, a todos aquellos que consideran que sus “caprichos” están por encima de la vida de aquellos a quienes pueden comprar y cosificar. Y es también una crítica a aquellos que sabiendo de estas “andanzas” callan para engrosar sus bolsillos, a esos que esgrimiendo que en realidad ellos no sabían lo que ocurría, que ellos no fueron abusadores, son, a su vez, parte integrante de esos abusos, a las familias, a los educadores, a los que actúan o callan por codicia y a los que callan por miedo. Si, es cierto que a veces, enfrentarse a ciertas estructuras, a ciertas personas con poder es un riesgo, pero ¿que pesa más, el miedo o la conciencia?. Leer esta novela, te hace plantearte ciertas cuestiones que en el dia a dia no llegas a tener en cuenta.

La forma de escribir del autor, tal como nos demostró en su primera novela, es una forma de escribir directa, alejada de artificios o circunloquios, una forma de escribir que te coloca en el lugar en el que el autor desea colocarte en cada momento, una forma de escribir que te hace ser parte integrante de esa aventura en la que se embarcan los protagonistas, que te hace pasear por Central Park, que te lleva a los lagos de Wisconsin, que te pasea por los meublés y los palacetes de Barcelona, que te hace vislumbrar la forma de vivir de los poderosos, el lujo de la “alta sociedad” catalana y la necesidad de aquellos que no tienen nada y que son capaces de venderse al mejor postor.

La forma de escribir de Félix es de las que te engancha en la primera pagina y no te suelta hasta la última línea, en la que los personajes “buenos” se convierten casi en amigos y los “malos” que los hay y de muy variada condición, se convierten en enemigos a los que desearías encontrarte alguna vez en tu vida para saldar cuentas.

Así que si la pregunta es si merece la pena leer esta novela, mi repuesta es si, por muy dura que parezca la trama, es una realidad a la que no podemos cerrar los ojos y que el autor  pone ante nosotros de una manera magistral en una novela vertiginosa, escrita con el respeto que el tema se merece.

 

“Ahora en el Empordá, mirando la hostia que elevaba el cura, se preguntaba cómo un Dios justo lo había permitido.”

sábado, 24 de abril de 2021

El buen padre

Díaz, Santiago (2021)

El buen padre

Reservoir Books, Barcelona, 416 pp.

ISBN: 9788417910990

 

Después de recibir una llamada de alarma, la policía encuentra en un chalé de una urbanización madrileña a un hombre manchado de sangre y un cuchillo con sus huellas junto al cadáver de su mujer.

Un año más tarde, un anciano se entrega a la policía afirmando ser el secuestrador de tres personas desaparecidas: el abogado defensor de su hijo, la jueza que le condenó y una joven estudiante que testificó en su contra en el juicio. Convencido de que los tres fueron sobornados, el hombre asegura que morirán, uno cada semana, hasta que detengan al verdadero asesino de su nuera y su hijo sea liberado.

La inspectora Indira Ramos, de una ética tan inquebrantable como su fobia a los microbios, solo tiene tres semanas para resolver el caso antes de que "el buen padre" lleve a cabo su macabro plan.

 


“Ella ha sido así desde que nació, le viene de serie una impopular rectitud que siempre le ha  causado problemas.“

 

Hace algo más de año y medio que leí Talión, la primera novela de Santiago Díaz, una lectura con la que disfrute y mucho más cuando, poco tiempo después pudimos reunirnos con el autor y el “hermano” del mismo, en un largo café en la Plaza de Oriente.

Gracias al buen gusto que me dejaros ambos, novela y autor, cuando en #SoyYincanera se propuso la Lectura Conjunta de #ElBuenPadre,  me fue imposible negarme, y no sabéis lo que he disfrutado.

Como en la novela anterior, la lectura ha sido más que rápida. La forma de escribir del autor que más que contar te hace vivir en cada párrafo lo que se está viviendo y esos recursos de “guionista” que nos sorprenden a cada paso, unido a la construcción de capítulos cortos, hacen que una lectura de más de cuatrocientas páginas, a mi me durara apenas dos días.

 

“Subieron por la escalera intentando recordar cuál era el protocolo en este tipo de situaciones.  Pero cuando de la teoría se pasa a la acción real,  uno se olvida de todo.”

 

Si de aquella primera novela destaqué en su momento a su protagonista, Marta Aguilera, por ser un personaje al margen de la ley, en esta debo destacar a Indira Ramos, que es justo lo contrario.

Santiago tiene un don para construir protagonistas atípicas, en estas dos novelas, mujeres y vaya mujeres… Indira es una inspectora de raza, con su más y sus menos, claro, como todos. Con un TOC que le perturba la vida a ella y a quienes la rodean y con un sentido de la rectitud que, en el mundo en que se mueve, donde está más que viene visto el corporativismo para proteger a los colegas, no hará sino acarrearle un montón de problemas. Un montón de problemas que comienzan por sus propios compañeros, que no entienden tanto celo entre los suyos, pero que si valoran el celo contra los “delincuentes” de la calle. Y esta fama de mujer incorruptible es la que hace que ese anciano que no busca, más que la “exculpación” de su hijo se empeñe en que sea ella quien lleve a cabo esa misión a riesgo de perder tres vidas ¿inocentes?.

 

“Cuando a una le han diagnosticado un TOC (un trastorno obsesivo-compulsivo que le impide tener un comportamiento medianamente normal), cualquier precaución es poca.”

 

El autor es una maravilla contándonos el día a día de la investigación y las implicaciones personales en cada uno de los protagonistas.

 

“- Lo único qué necesitas saber es que,  sí trabajas para mí, aquí dentro nadie te molestara.

- ¿Y si no?

- Si no… seré yo quien te moleste.”

 

Pero no lo es menos al narrarnos los episodios de la cárcel, ni el día a día de esos secuestrados desconocedores del tiempo o el final de su cautiverio.

 

“La incertidumbre de no saber por qué se está retenido es peor aún que la falta de libertad.”

 

Y si a e este cuadro añadimos la aparición de muertos en lugares icónicos, constructores a los que lo único que les importa son los rendimientos de sus inversiones, caiga quien caiga y algún, más que otro marido celoso, la novela se convierte en una historia imposible de dejar pasar.

 

“A muchos hombres todavía les escuece que sus mujeres ganen más  que ellos.”

 

La novela sorprende por su trama,  y por sus personajes. Un desarrollo intrincado en el que cada protagonista es parte del protagonismo de los demás, pero es, sobre todo una novela que sorprende por su final; un final que tira por tierra totalmente lo que has ido elaborando a lo largo de toda la lectura.

Santiago fue un autor al que prometí seguir tras la lectura de Talión y tras #ElbuenPadre, me declaro fan absoluta de sus historias y estoy deseando que llegue una nueva aventura, tenga a quien tenga como protagonista, porque sé que, sea quien sea, dejara en mí la misma impresión que han dejado Marta Aguilera e Indira Ramos, aunque me temo que de esta última, aun nos queda mucho por descubrir.

Si aun no habéis leído a este autor, la verdad es que no se a que estáis esperando; da igual que

comencéis por una u otra novela, porque lo que es seguro es que cuando acabéis con la primera iréis irremisiblemente a buscar la segunda.

 

“- Muy normal no eres, no voy a engañarte.  Pero las personas más interesantes nunca lo son. De hecho, los genios suelen ser gente muy peculiar.”

jueves, 8 de abril de 2021

Los muertos no saben nadar

Lena Rivera, Ana  (2021)

Los muertos no saben nadar

Maeva, Madrid,  480 pp.

ISBN:     978-84-18184-24-6

 

UNA NUEVA INVESTIGACIÓN DE GRACIA SAN SEBASTIÁN, QUE AHORA COLABORA CON LA POLICÍA.

La tercera novela de la autora de Lo que callan los muertos, ambientada entre Oviedo y Gijón.

Una nueva investigación de Gracia San Sebastián, que ahora colabora con la policía.

En pleno mes de diciembre, en la playa de San Lorenzo de Gijón un niño encuentra el brazo amputado de un hombre en el agujero del muro donde guarda sus tesoros. El brazo pertenece a Alfredo Santamaría, que estaba siendo investigado en la comisaría central de Oviedo por una presunta estafa piramidal. El jefe de la Policía del Principado asigna el caso al comisario Rafael Miralles. Gracia San Sebastián, investigadora de fraudes contratada por la policía para indagar en las finanzas de la víctima, tiene que desentrañar un complejo entramado de blanqueo de dinero en el que interviene un poderoso grupo de mafiosos rumanos sin escrúpulos. En su vida personal, la relación con Rodrigo sigue viento en popa para disgusto de su exmarido, Jorge, que viene de visita desde Estados Unidos para gestionar un ambicioso proyecto empresarial.

 

“La forma más fácil de librarse de un delito es que parezca que no lo es.”

 

Estamos ante la tercera entrega de la investigadora Gracia San Sebastián, nuestra vieja y querida protagonista de “Lo que callan los muertos”  y “Un asesino en tu sombra”.

Ha sido una  verdadera sorpresa encontrase con ese inusual caso financiero, que, en este caso, se mezcla con la nueva calidad de experta externa  de la policía con la que Gracia cuenta en la actualidad y que tampoco gusta a otro de sus clientes, Rodrigo, el abogado de la Seguridad Social al que conocimos en la novela anterior.


“No había blanqueo real posible sin pago de impuestos: camuflar su origen y pagar impuestos es lo que convierte el dinero negro en dinero legal. Si daban caza a Costica, las mafias encontrarían quien blanqueara  su dinero fuera de Rumanía y la recaudación iría a las arcas de otro país.”

 

Ha sido aun más maravilloso encontrarnos de nuevo con la presencia de Doña Adela, esa "madre" que tanto nos sorprendió en la primera novela y a la que tanto añoramos en la segunda entrega.

 

“- Tiene mucho que ver, hija,  porque no se puede tener todo en esta vida; que si quieres que te traten como una princesita a la que hay que proteger para que no se rompa, encontrarás a alguien que lo haga, pero ten cuidado y no vayas a terminar guardada en una vitrina. Si quieres una relación de igual a igual no puedes ser la cenicienta del cuento. Y me da la sensación de que, tal como lo cuentas, Rodrigo puede ser ese tipo de hombre con el que te cueste lidiar si es que os llegáis a casar.”

 

Estamos ante una novela mucho más madura, una novela en la que la investigación fiscal es mucho más profunda y compleja y de la que se desprenden varios hilos argumentales que complican mucho más la trama. Y ante un enredo más en la vida de Gracia.

Gracia es una mujer analítica y perfectamente “preclara”, pero lo es tanto para su vida profesional  que parece que todo queda volcado en ella y que en su defecto, en su vida personal, parece a veces, demasiado “pazguata”, que decían en mi tierra.

Es cierto que según aumenta su estatus profesional parece que su  estatus personal va flaqueando, lo que no es extraño, porque esta mujer, tan bien rodeada de personajes femeninos, no lo está tanto de los masculinos.

En este momento de su vida, Gracia, que parece abocada a rehacer su vida, se encuentra de repente con la aparición de su todavía marido, que con sus idas, sus venidas y sus secretos, no hace más que desequilibrarla.

Es cierto que Jorge es un personaje que nunca acabo de caerme muy bien y que en esta novela no está muy claro hacia donde se mueve  y también es cierto que Rodrigo es otro personaje que me ha provocado tener que parar en algunos momentos y chillarle a Gracia,  “pero bueno, es que no te enteras”… y no es un mal personaje, al contrario, es un PERSONAJAZO, porque cualquier personaje que te mueva por dentro  es uno de esos personajes a tener en cuenta. Y si la autora sabe de algo es, precisamente, de crear personajes.

 

“-            Hijo, si no conoces a la persona de la que te enamoras,  es que te estás enamorando de alguien que no existe. Y esa chica no pude conocerte si no la dejas. Debes contarle lo que ocurrió.”

 

Si hablamos de los personajes femeninos, estos también sufren una pequeña o gran evolución, depende de los casos. Sara, la mejor amiga de Gracia, alérgica a los compromisos, parece estar cambiando de idea, lo que, a la situación de absoluto despiste de Gracia, le añade un poco más de desconcierto.

Su madre, a la que ella considera tan chapada a la antigua, le guarda más de una conversación que es capaz de sacarla los colores. Por suerte, Geni y su hermana siguen siendo tablas firmes a las que agarrarse. 

 

“-            Bueno, mira tú por dónde sales ahora. Tan moderna para  unas cosas y tan atrasada para otras. ¡Eso para las mujeres de vuestra generación no tiene ninguna importancia! Seguro que a Sarah le parece bien.”

 

Como en las anteriores entregas, la explicación de la trama financiera se hace, a pesar de su, presumible dificultad, perfectamente clara a través de las explicaciones de Ana, que es capaz de traer a nuestra vida diaria algo, que al menos  en mí día a día me pilla demasiado lejos.  Y si a esto añadimos unos cuantos delincuentes de los bajos fondos, unos más que pérfidos sicarios, alguno que pasaba por allí  y un policía empeñado en boicotear la labor de Gracia en la policía, ayudado, sin saberlo por ese novio que no quiere compartirla con nadie, y no por celos, sino porque está empeñado en que la integridad de la protagonista puede estar amenazada en según qué situaciones y un final digno de dejarnos con la boca abierta de par en par,  la trama queda redonda.

 

“Mario había sido educado por sus padres para abrir la puerta a las mujeres y ser amable con ellas, no para detener sospechosos en su compañía y mucho menos para confiarle su vida en situaciones de peligro. Esa era la razón por la que frenaba el ascenso de las inspectoras que estaban en la lista de sucesión para el puesto de comisario y evitaba así que, durante su mandato, una mujer llegase a comisaría del Principado. No consideraba que estuviera haciendo nada incorrecto: no se sentía cómodo trabajando con ellas y debido a su posición tenía la opción de elegir.”

 

Hay muchos personajes nuevos, evidentemente, personajes sólidos que sostiene la trama de la novela y que, como ya he comentado la hacen mucho más profunda. Pero si hay algo que me gusta de esta serie es su protagonista, o mejor dicho, sus protagonistas, porque en esta novela, a pesar de ser Gracia la protagonista, el resto de las mujeres no se quedan a la zaga.

Acabé el libro en dos sentadas, y ya estoy deseando que la autora nos vuelva a regalar otra aventura de esta investigadora que va más allá de la investigación fiscal.

 

“-            No me pierdas a los que sigo en twitter ni a los contactos de Facebook, ¿eh?- advirtió mi


madre.

-              No, mamá, eso no está en el iPad,  está en tus cuentas.

Mi madre me miró suspicaz.

-              Pero yo los veo en el iPad- insistió poco conforme.

-              Ya,  pero no están ahí almacenados.

-              Bueno, por si acaso, tú no me los pierdas,  que está el tema de la Casa Real interesantísimo y no quiero perderme ni un solo tweet .”


La última aventura de La Pimpinela Escarlata

Ulled, Jesús (8-4-2021)

La última aventura de La Pimpinela Escarlata

Roca Editorial, Barcelona, 287 pp.

ISBN: 9788418417245

 

La última aventura de la Pimpinela Escarlata.

Una intrigante trama de ficción en la que nada ni nadie es lo que parece.

Nadie diría que el elegante y seductor Simón Sinclair, graduado "cum laude" en Oxford, políglota, deportista destacado en varios registros, teniente condecorado por su valor durante la campaña de Siria de la Guerra del 14, es también un consumado ladrón. Heredero de una considerable fortuna y de uno de los más prestigiosos comercios de antigüedades de Londres, donde se formó al lado de su padre, que hizo de él un experto en todo tipo de obras de arte, es también el último representante de la Liga de la Pimpinela Escarlata, una organización secreta cuyos miembros -todos aristócratas- se han dedicado a robar a los ricos para ayudar a los más necesitados. En la actualidad reparte su tiempo entre la capital inglesa y la bulliciosa Barcelona de la postguerra, donde está permanentemente atracado su yate "Esmeralda". Un excelente lugar para planear sus actividades y donde se verá inmerso en una trama de espías alemanes y pistoleros locales.

La última aventura de la Pimpinela Escarlata es una novela de espionaje magistralmente narrada que comienza como un thriller, pero que poco a poco se va decantando hacia una trepidante novela de aventuras.

 

“Has de entender  que nadie exhibe una obra de arte sí es notoria que ha sido robada. Se trata de verdaderos apasionados que disfrutan en solitario del placer de contemplarlas y,  por consiguiente, las ocultan en  escondites qué solo conocen ellos.”

 

Estamos ante una verdadera novela de aventuras.

Es cierto que para mí la Pimpinela Escarlata es uno de “esos personajes” que soy capaz de vislumbrar en mi más tierna infancia a través de las pantallas del cine y la televisión, pero como lectura, este género no se encontraba dentro de mis géneros preferidos, siempre fui más de género negro, de novelas policiacas y de asesinos convulsos, pero poco de ladrones. Y menos aun de los que no roban por necesidad, sino por repartir entre los pobre en un ejercicio de extraña hipocresía, ya que ellos mismos serian, entre los suyos, una víctima más de sus propios robos.

Nunca he sido, como digo, lectora de este género de “aventuras” y sin embargo, debo confesar que he disfrutado muchísimo de esta historia.

Una historia que, centrada en las antigüedades, la riqueza y la buena vida que sus protagonistas viven a través de yates y helicópteros, recorriendo el planeta de uno a otro confín, viviendo fiestas sin fin en lugares exóticos y  con todos los lujos debidos, se mezcla, en algunos momentos con los malos momentos vividos en la primera guerra mundial, pero estos son los menos y, como ya sabemos que quien tiene padrino se bautiza, hasta estos malos momentos sirven de aliciente para aquellos que tienen “posibles”.

Esta historia se mueve además de por el dinero, por el “amor” y por la tercera pasión que a todos nos mueve, aunque a veces pensemos que no es así, la venganza. Y esa venganza incluye también la solidaridad entre ladrones, que, en ciertas circunstancias, más que ejercer la competencia utiliza sus mutuos conocimientos y sus amplias redes para llegar a un bien común.

 

“- Ya te dije una vez qué solo creo en mi propia justicia. Este canalla merecía la muerte y  tú no ibas a ser capaz de matarle.”

 

Estamos ante una novela que ensalza ciertos sentimientos “románticos”, como si los protagonistas emularan al clásico Robín Hood; como si su única necesidad fuera vivir y disfrutar de la vida.

Estamos ante una novela bonita, que cuenta una historia que se desarrolla sin apenas sobresaltos y que te hace disfrutar de una trama llena de elementos hermosos, una trama que comienza y acaba en el amor, pasando por todos los datos intermedios, incluido el “uso y abuso” que mujeres y hombres (sobretodo estos últimos) llevaban a cabo para poder conseguir una vida mejor.

 

“Aquí, tener una amiguita es cuestión de status: cuanto más guapa y más enjoyada, mejor.  Por eso la exhibe, aunque siempre acompañada de ese joven con aires de poeta romántico qué es un chevalier servant de su entera  confianza porqué es homosexual y, además, depende de lo que cobra cómo profesor de música de su hija.”

 

Es una novela breve y muy entretenida, una novela con la que evadirse y disfrutar, una novela llena de objetos hermosos y codiciados. Una novela que es un homenaje a la pimpinela escarlata y a algún que otro celebre ladrón que tendréis que descubrir por vosotros mismos a través de la lectura de esta novela con la que yo tanto he disfrutado.  

 

“Esmond contestó sin apenas sopesar las consecuencias, pero experimentó la absoluta placidez que

sigue a la toma de una decisión difícil. Desaparecieron de súbito las dudas y los miedos que le habían atenazado cada vez que contemplaba el icono bizantino, que parecía devolverle una mirada irónica desde su biblioteca. Y supo que, por primera vez después de semanas, conciliaría el sueño con facilidad sin que le asaltaran pesadillas aterradoras.”

martes, 30 de marzo de 2021

Gema

Busquets, Milena (2021)
Gema
Editorial Anagrama, Barcelona, 176 pp.
ISBN:     978-84-339-9915-3

La vida cotidiana de una escritora se ve sacudida por el recuerdo de una amiga fallecida en plena adolescencia. Una bellísima novela sobre la memoria, el amor y la amistad.

La vida de una escritora de cuarenta y tantos años transcurre sin grandes sobresaltos, entre sus dos hijos y una relación que parece a punto de terminar. Pero esa existencia razonablemente plácida se ve sacudida por la reaparición de un fantasma del pasado en forma de repentino recuerdo: Gema.

Gema fue una compañera de colegio que murió de leucemia con quince años, una de las dos muertes que marcaron su infancia; la otra fue la de su padre, pero él había vivido toda una vida, mientras que Gema se fue antes de tiempo. ¿Qué existencia hubiera tenido? ¿En quién se habría convertido? ¿Cuándo la vio por última vez? ¿Pudo despedirse de ella? ¿Por qué el tiempo ha ido diluyendo el recuerdo de la amiga muerta?

Tratando de rescatar del olvido a Gema, la narradora inicia unas pesquisas que la llevarán a reunirse con viejas amigas que también la conocieron, a buscar alguna foto de grupo de la clase, a visitar el colegio, a rastrear esquelas en un periódico, a indagar sobre lo sucedido con el restaurante que tenían los padres de la chica...

Esta es una novela sobre el pasado que creemos haber olvidado pero que nos persigue, sobre las pérdidas que nos marcan y la necesidad de despedirse. Pero también es una novela sobre las ganas de vivir y las pequeñas alegrías de lo cotidiano, sobre el amor –a los amantes, a los hijos– y sobre las amistades que nos acompañan incluso después de desaparecer.

El libro, a un tiempo liviano y profundo, vitalista y compungido, confirma el talento de Milena Busquets tras el extraordinario éxito internacional de su anterior novela, También esto pasará, y permite disfrutar de nuevo de su singular capacidad para abordar emociones y sentimientos con un estilo inimitable que le ha granjeado una legión de fieles lectores.

 

“Nunca había sentido el menor deseo de saber más de lo que los demás querían contarme. No me parecía que el ansia por conocer hasta el último detalle de vida secreta de las personas amadas fuese una verdadera muestra de cariño o de interés. ¿Acaso no era más bien una falta de confianza,  una señal de ingenuidad y un deseo oculto de controlar el otro?¿Acaso no era importante también el pudor?.”

 

Esta es la primera novela que leo de Milena Busquets y lo cierto es que eso que dicen de que si “lo bueno es breve, dos veces bueno” se ha cumplido al 100 por cien con esta novela.

Esta novela me ha hecho volver a mi época del colegio, a esos días en lo que todo era pura vida, en la que las muertes nos pillaban por sorpresa, sobre todo si eran de alguien de nuestra edad, porque parecía que en aquellos momentos la muerte no tocaba. Y nos producía un latigazo que dejaba nuestra realidad colgando por un momento… pero un momento solamente, porque al final, la muerte se alejaba de nosotros y se convertía casi en un recuerdo borroso…

 

“De niña el pasado no me daba miedo cómo ahora,  no había ningún peligro de quedar  atrapado en sus arenas movedizas.”

 

Pero lo que ocurre, aunque sea miles de años atrás siempre vuelve y nos vuelve como vuelven todos los

recuerdos, de una forma confusa y desenfocada, de la forma en la que nuestra mente los va reconstruyendo para adaptarlos a la realidad, a nuestra realidad del momento del recuerdo, que nada tiene que ver con la realidad del momento en el que los hechos ocurrieron.

Esta novela me ha hecho pensar en mis amigas de entonces, en todas aquellas niñas que eran mi mundo en aquel momento, que se convirtieron en la red que me permitía ver el mundo y adaptarme a él… muchas de ellas siguen en mi vida, muchas otras han desaparecido de mis días y hay algunas a las que, estoy segura, no soy capaz de recordar como tampoco ellas serían capaces de recordarme a mí.

 

“A los quince años ya sabemos todo lo que sabemos sobre la amistad, no mejoramos cómo amigos, en todo caso empeoramos. El amor sentimental tal vez se puede ir perfeccionando con el tiempo, pero la amistad no, la amistad  alcanza su plenitud radiante y absoluta en la infancia.”

 

Desde esa primera persona que nos narra el libro somos capaces de establecer los sentimientos de la autora, los de su presente, los de la vida de una mujer de más de cuarenta años, con una vida estable, placida, con hijos y una pareja que no acaba de ser lo que ella esperaba que fuera. Una vida que empieza a tambalearse cuando, de repente, en el lugar más insospechado, aparece la imagen del fantasma de una amiga muerta que le hará replantearse que ocurrió en aquellos lejanos momentos de su vida.

Estamos ante una novela que nos habla de lo que tenemos y de lo que perdimos para poder llegar al punto en el que estamos. Una novela que se centra en los sentimientos olvidados o enterrados, y en los sentimientos presentes, una novela emotiva sin llegar al sentimentalismo extremo, una novela escrita de manera franca, con una prosa sencilla que provoca que no quieras dejar de leer.

No voy a contaros mucho mas de esta historia, porque os aseguro que la verdadera delicia de esta novela es acercarse a ella, a lo que nos cuenta y a lo que nos hace pensar, la verdadera delicia es acercarse a ella sin saber mucho más que lo que tiene que contarnos la autora.

 

“Hay cosas que no son verdad hasta que las dices en voz alta, y cosas que una vez dichas en voz alta dejan de ser verdad.”

jueves, 25 de marzo de 2021

Tierras de niebla y miel

Abelló, Marta (2021)

Tierras de niebla y miel

Editorial Planeta, Barcelona, 528 pp.

ISBN: 9788408237259


Año 1899. La joven Martina de Icaza regresa a su Cádiz natal huyendo de un matrimonio fracasado. Pero al desembarcar descubre que se ha quedado huérfana y sin hogar.

Desamparada, tiene que trabajar como sirvienta en la humilde pensión de su tía Balbina, hasta que un buen día su prima Candela desaparece.

A partir de entonces, Martina se ve envuelta en una trama de intrigas, aventuras, crímenes y pasiones que la lleva a adentrarse en la Casa Baena, una imponente mansión malagueña llena de secretos y misterios.

En una España de contrastes donde se conjuran criadas y señoras, bandoleros y burgueses, Martina deberá impedir un crimen tiempo atrás profetizado, enfrentarse a un amor imposible y alcanzar su propio destino, aunque este la transforme para siempre.

 

 

“La libertad no necesitaba ostentación ni toallas de algodón egipcio.”

 

Mis últimas lecturas han sido obra de autores que hasta hoy no conocía y he de decir que ninguno de ellos me ha defraudado. Al contrario, he encontrado en cada uno de ellos una forma distinta de disfrute y en el caso de la novela que nos ocupa, muchas y variadas fuentes de disfrute.

Estamos ante una novela difícil de calificar, una novela que ahonda en la novela histórica, en la novela costumbrista, en la novela negra y en las creencias ancestrales. Y todo ello aderezado por una y/o varias historias de amor.

¿Que como se conjuga todo eso? Pues solo os puedo decir que con mucho arte, porque la trama no es de las de andar por casa y los caminos de la novela son tantos que, a veces da la impresión de que la autora no va a ser capaz de cerrarlos, pero lo hace, claro que lo hace y por todo lo alto.

Tenemos una protagonista clave, no hay duda, Martina de Icaza, una protagonista de esas ante las que tienes que quitarte el sombrero; una mujer valiente, que no se achanta con nada ni nadie en una situación que no tiene nada de halagüeño, en una situación en la que sin familia que la proteja se ve pasar de la “cómoda vida” que en principio cree que la espera al volver con su familia, a verse atrapada en un trabajo de sirvienta para poder ganarse la vida.

 

“Martina comprendió que todas las vidas pasaban sus víacrucis y que caerse implicaba comenzar de nuevo. A una herida, aún rota.”

 

Pero  Martina no se achanta y buscando la forma de subsistir va en busca de su único vínculo familiar y, en ese camino se ve  viviendo su vida entre bandoleros, mitologías, mujeres con poderes especiales, asesinatos inexplicables que parecen responder a algún tipo de rito…

Por su vida desfilan un gran número de mujeres que harán de su presente y su futuro lo que es, mujeres buenas,  entre las que no quiero olvidar ni a la fiel Erlinda, ni a Regina, ni a la incidental amiga Milagros, ni a Dorita, esa loca que no lo es tanto….  Y malas, entre las que merece una especial mención Balbina y Simona.

 

“-            Las mujeres que tenemos  el don de la mediumnidad  no somos brujas ni adivinas,  sino canales. A mi mesa parlante acuden tanto maestros de escuela, criadas y obreros como aristócratas masones. Todos tienen cabida, hombres y mujeres, sea cual sea su condición, pues todos somos de carne y hueso en esta vida.”

 

Junto a ellas personajes de todo tipo y condición, niños trabajadores y niños “ricos”, bandoleros e intelectuales, mujeres de la calle… es esta una novela llena de personajes a cual más sólido, a cual más representativo el papel que ocupa en la trama.

De los paisajes que os podría decir… el nivel de descripción de la autora es fantástico sin llegar a

empalagar, te ves de repente montado en un barco que atraviesa el atlántico, en una diligencia, o cabalgando a caballo por la serranía gaditana, viajando a los confines de la tierra a través de pozos rituales y recalando en la Casa Baena, esa casa llena de secretos, misterios y mas que segundas intenciones.

 

“En el camino hacia Granada y a un cuarto de legua de Antequera, rodeado de cielo y olivares. Menga emergía extraño y poderoso; también impío, no en vano la Iglesia se empeñó en destruir y ocultar los lugares pertenecientes a una época en qué se adoraba a la luna, a las piedras y a los arboles como a dioses.”

 

Una novela que, además encierra su propio homenaje a los libros, a Jane Eyre, a Bequer… a los refranes, los  dichos populares y las palabras propias de la zona en la que se desarrolla.

Ha sido una lectura apasionante, más de quinientas páginas que no parecen tantas tan rápido como se deslizan entre nuestros dedos; una novela que os aconsejo encarecidamente leer si queréis disfrutar de una gran aventura llena de mujeres y hombres fuertes a pesar de todos los pesares. Una autora  cuyas críticas de  “Los hijos de Enoc. El Libro de Thoth”, su  novela anterior, suponían ya un gran aliciente para leer esta novela. Mis expectativas ante la lectura de esta historia se han visto más que superadas y si de algo os sirve mi opinión, yo de vosotros no dejaría de leerla.

 

“Vió todo aquello y supo que el pasado siempre regresaba, de algún modo; que el circulo de la vida era orden y era caos a la vez.”

 

Esta novela participa en la #YincanaCriminal2021 en la sección Made in Spain, dentro del apartado “La víctima o el asesino pertenecen a la clase baja o marginal”