viernes, 27 de septiembre de 2019

Una jaula de oro


Läckberg, Camilla (2019)
Una jaula de oro
Maeva Noir, Madrid, 360 pp
ISBN:     978-84-17708-18-4

Una nueva y sorprendente Camilla Läckberg.
Una novela de suspense psicológico, sexy y con una protagonista fascinante y ambigua.
Faye, con un oscuro pasado, ha conseguido todo lo que siempre había soñado, un marido atractivo, una hija a la que quiere y, sobre todo, estatus social y una vida llena de lujo. Pero cuando, de un día para otro, esta vida perfecta se va al traste, surge una nueva mujer intrépida y vengadora. Con Faye ha nacido una nueva heroína sorprendente y polifacética, y con algunos secretos muy oscuros.

—¿Qué quieres decir? —Que parece como si llevaras dentro una pena. Y me parece bonito. La gente que siempre está contenta me aburre. No estamos hechos para ser felices sin solución de continuidad, de ser así, se pararía el mundo.

Leer a Camila Lackberg en "Una jaula de oro" ha sido como charlar con una vieja amiga a la que hace tiempo que no ves. Cambia el registro y el tema para ponerte al día de lo que ha vivido en el tiempo que lleváis sin veros pero sigues reconociéndola en esa nueva voz, sigues captando su esencia.

Contemplé a la gente que bailaba, cerré los ojos y pensé en cómo eran las cosas en Fjällbacka. En la curiosidad de la gente, en las miradas, que me seguían allí donde fuese, en aquella mezcla de fascinación y compasión, una mezcla pegajosa, agobiante, asfixiante. Aquí nadie lo sabía. Nadie lo veía. Aquí estaba mi sitio. En Estocolmo.

Camila abandona, en esta ocasión su serie de los crímenes de Fallbacka para presentarnos un thriller psicológico muy alejado de los crímenes abyectos que nos presentan Erica Falck y Patrik Hedström, pero en el que sigue utilizando esos recursos tan suyos para mantenernos, como en aquellos, pegados a sus páginas.

Y hasta aquí los paralelismos, es la misma autora y la protagonista es una mujer. Una mujer, a la que debo reconocer que he odiado durante gran parte de esta novela, hay situaciones que, por quedar tan lejos de mi experiencia vital, me resultan imposibles de entender.
La autora hace un perfecto perfil psicológico de la Faye, es un personaje  de manual, una mujer cuyas actitudes y sobre todo pensamientos y sentimientos te van indignando más y más a medida que vas descubriendo su autoflagelación, la destrucción de su autoestima, que no es más que el reflejo de lo que a veces por acción y muchísimas por omisión, su “vida de ensueño”  hace de ella.

Estocolmo era una selva cuyas reinas eran ella y otra media docena de esposas de millonarios. Faye sabía que la gente analizaba cada palabra, cada sílaba que pronunciaba, que revoloteaban a su alrededor y le hacían la pelota solo porque era la mujer de Jack. Sabía que Lisa no dudaría un segundo en dejar a su marido por Jack. O por otro como él. Las mujeres se sentían atraídas por el poder y el dinero. Incluso las que se las daban de feministas como Lisa

Frente a Faye y siempre a su lado Cris, esa amiga que todas tenemos, esa mujer que es la cara opuesta de la protagonista, que sabe más de lo que le cuentan, esa amiga que dice verdades como puños a esa mujer que se niega a ver, que intenta salvarla aunque solo reciba su desprecio, y que es tan generosa, que después de todos los desplantes, cuando su amiga, por fin se da de bruces con la realidad recoge los pedazos en los que queda rota y la empuja, la obliga y la ayuda a reconstruirse.

—¿Sabes cuál es tu problema, Chris? Que te crees mejor que yo. Te has creído que todos quieren vivir esa vida absurda que llevas tú, pero a mí no me parece tan divertido pasarme las noches follando con un entrenador personal de veinticuatro años o acabar tan borracha que no recuerde
nada al día siguiente. Es vulgar y vergonzoso. En lugar de darme lecciones, deberías crecer. Yo quiero a mi marido, quiero a mi hija, ¡tengo una familia! Y quiero estar con ellos. Y creo que lo que te pasa en realidad es que sientes envidia de mí y de la vida que llevo. Creo que es eso lo que te pasa. ¡Y comprendo que ningún hombre quiera vivir contigo! Y... Chris había colgado. Faye se quedó mirando su propia imagen en el espejo. Ya no sabía quién era la mujer que la miraba desde el otro lado.

Pero no nos engañemos, no es Faye quien pone pie en pared, es más que no tiene otro remedio que reinventarse cuando se encuentra en la calle con una mano delante y otra detrás.
Faye no es ninguna tonta, aunque  en esa burbuja de lujo y glamour llegará a parecerlo, es una mujer inteligente, marcada por un pasado que intuimos pero no descubrimos hasta las últimas páginas de la novela.
Una mujer que tiene la suerte de encontrarse en su peor momento con otra mujer (si, esta novela es una novela de mujeres fuertes y sobretodo de mujeres supervivientes) que junto a Cris le dan la estabilidad que necesita para salir definitivamente y por la puerta grande de un pasado infame.

¿Cuántas veces las engañarían? ¿Cuántas verían sus sueños frustrados? Delante de ellas se extendía un largo collar de maldades que los hombres les harían sufrir. La experiencia de sentirse apartado, de que te juzguen por el aspecto físico, la ambición de encajar, de agradar: eso era lo que unía a las mujeres de todas las edades, de todos los países y de todos los tiempos. Y entonces lo vio. Había un ejército entero allí fuera.

Pero no creáis que está es una novela intimista, ni contemporánea.... No es una novela de amor, ni siquiera de desamor, no es una novela de sumisión, ni de dominación y sin embargo es todo eso y mucho más.
Y para rematar la faena, es una historia plagada de secretos, de sexo y de algún que otro crimen sin resolver.
Leer esta nueva historia ha sido, como siempre, una grandísima experiencia, Camila es una autora en la que lo menos importante es lo que cuenta, lo que más, como lo hace, como consigue mantenerte en la historia sin posibilidad de que te despistes ni una sola línea.

En momentos de cinismo, Faye podía preguntarse dónde estaba el mensaje feminista de las imágenes de un culo bien entrenado mirando a la cámara en biquini o en la publicidad de tés de adelgazamiento. Pero Chris apuntaba tajante que a veces había que aceptar el feminismo que se ofrecía, y que el camino nunca era totalmente recto. Por lo demás, la red era un hormiguero de influencers masculinos que hacían fotos de su torso desnudo y publicitaban proteínas en polvo

jueves, 19 de septiembre de 2019

La esperada lluvia


Imedio, Myriam (Publicación 19 de Septiembre de 2019)
La esperada lluvia
Roca Editorial, Barcelona, 336PP
ISBN: 9788417541002

Un secreto milenario, una cuenta atrás y un cielo a punto de estallar. Nadie escapará de la tormenta ni de la verdad. No se puede huir del destino.
Afganistán, siglo VI d. C.
Un monje anciano recibe en su cueva a Xincheng, una joven bella y fuerte que ha llegado hasta él a través de la Ruta de la Seda. Es la primera KIU de veintiocho hombres y mujeres que seguirán lo que ella está a punto de iniciar.
En la actualidad:
Lluvia se despierta sobresaltada, su madre la obliga a levantarse, desayunar e ir a la casa de la playa. Las indicaciones son concisas: entrará y cerrará con llave, se dirigirá a la biblioteca, buscará un ejemplar de El retrato de Dorian Grey y tirará de él, se abrirá la puerta de una estancia secreta a la que entrará con un código. Una vez dentro, localizará la caja número dieciocho y posará la palma de su mano sobre ella, lo que hay en el interior es suyo.
Atónita y a regañadientes, Lluvia va hasta la playa y todo sucede como le había narrado su madre; en el interior de la casilla encuentra un manuscrito: La esperada Lluvia, que inmediatamente empieza a leer. ¿Estará preparada para descubrir la verdad? La partida debe continuar.

Cariño, cuando no se saben las reglas del juego es difícil ganar, pero no imposible, por eso existen las trampas, los libros y la intuición

La esperada lluvia es una novela llena de historia, de intrigas y aventuras y de amor... Amor carnal, amor fraternal, y amor y respeto por la familia y algo vital, algo de lo que andamos faltos en los tiempos que corren, de solidaridad femenina, de eso que somos capaces de conseguir cuando caminamos de la mano, cuando nos apoyamos las unas en las otras en lugar de ponernos la zancadilla.

No olvidamos, lluvia, con suerte dejamos de atormentarnos y seguimos el camino. Con suerte y valor

Una novela de mujeres valientes, de mujeres fuertes llenas de debilidades, de mujeres valientes muertas de miedo.
Mujeres que miran la vida de frente y que siguen remando bajo la tormenta que hace zozobrar su barca, que siguen adelante sin soltar los remos.
Mujeres obligadas a crecer antes de tiempo, abocadas a asumir responsabilidades que les quedan muy grandes, pero que no queda más remedio  que asumir.

Aceptar el dolor es el primer paso para aceptar la vida. Vivir es aprender a conducir bajo la lluvia, no solo sacarte el carné. Y más nos vale hacernos amigos de la lluvia

Miryam  cose pasado y presente con hilos de seda, nos lleva de expedición por lugares lejanos y nos pone frente a nuestra actualidad más cercana, nos sumerge en  grandes leyendas y en pequeñas certezas y lo hace de una forma tan concreta, tan armada que no sabes en qué lugar te estás moviendo en cada paso de la lectura.
En el pasado nos da una lección de historia, abriéndonos los ojos a un país al que llevamos años mirando de soslayo, un país y una cultura a la que sólo prestamos atención cuando cuatro terroristas majaderos acaban con ella a martillazos o con cargas explosivas.
He disfrutado descubriendo los secretos que esconden las piedras y la vida de los ermitaños a los que sirvieron de hogar. Y he disfrutado, muchísimo, esa trama oscura, esa trama en este presente que nos habla de poder y de quienes lo ostentan, en la mayoría de los casos escondidos entre las sombras, muchas veces frente a nuestros ojos, en organizaciones totalmente lícitas.
Un poder que no es económico ni político, ese poder que es infinitamente mayor, los secretos porque como bien dice el refrán, “la información es poder”.

Las personas con dinero, influencias y poder, son las que mueven el mundo

En este presente, que es producto irremediable del pasado se mueven, piensan, odian y aman, sufren
y ríen  Lluvia y su abuela, Victoria, Doña Pilar, Sara, Andrea, Carla… mujeres maravillosas, grandísimos personaje, grandísimas mujeres que son y una maravillosa niña que llegará a ser  y que se convierte en coprotagonista de esta historia, Olivia, un personaje que me conquistó desde el primer momento.

Cuando crezcas entenderás  que hay personas que te hacen volar sin moverte del sitio, que te hacen bailar sin música; personas que consiguen que nieve, a cualquier hora, de cualquier mes, y no sientes frio. Esas personas son magia. Cuando las encuentres, no las dejes marchar. Que formen parte de ti, cariño, que envuelvan tus días y tus noches, tus locuras y tus avatares. Las reconocerás porque tienen el encanto propio de los seres que se siguen sorprendiendo por todo. Las reconocerás porque son luz. Y Olivia era pura luz.

Sobre ellas, la sombra de las ausentes, una madre, una vecina, una tía, una amiga incondicional… y frente a ellas o contra ellas, una selección de personajes masculinos que con sus actos y actitudes, salvo raras excepciones, no salen demasiado bien parados.
Con un lenguaje sencillo y cuidado, lleno de metáforas y salpicado de párrafos reflexivos y con una trama que no da tregua, en la que hasta en los momentos de aparente calma  no dejan de sucederse acciones, las páginas se deslizan sin apenas darnos cuenta.

“Un recuerdo inventado es mejor que no tener ningún recuerdo”. Con el tiempo, lo entendí. No somos nada sin recuerdos. Una hoja en blanco, vacía e inerte. Y los folios en blanco, a veces, dan miedo.

Hay mucha documentación tras estas páginas, estoy segura, pero hay sobretodo imaginación y trabajo, mucho trabajo, todo el que hace falta para que en esta confusión de realidad y ficción, de intrigas y misterios y personas corrientes, todo encaje y acabe funcionando como el mecanismo de un reloj, para que todo lo que leemos, hasta lo más increíble, resulte creíble en esta historia.

Aceptar el dolor es el primer paso para aceptar la vida. Vivir es aprender a conducir bajo la lluvia, no solo sacarte el carné. Y más nos vale hacernos amigos de la lluvia.
-¿Por qué?
-Porque la tormenta aparece cuando menos te lo esperas

miércoles, 4 de septiembre de 2019

La sinagoga del agua


De Aguilar González, Pablo (5 de Septiembre 2019)
La sinagoga del agua
Roca Editorial, Barcelona, 320 pp.
ISBN: 9788417305994

1391, durante el pogromo, los cristianos atacan la sinagoga donde un judío esconde a su hijo David, recién nacido, junto a su hermano.
Época actual, en Úbeda donde unas excavaciones encuentran restos de aquella sinagoga destruida.

El día en que David es arrancado de los brazos de su hermano, nadie es consciente de a cuántas personas y durante cuántos siglos tendría repercusión tal acto.
Francisco, un albañil de Los Cerros, acaba de perder a su hijo recién nacido. Antes de poder tomarlo de los brazos de su madre para enterrarlo, un grupo de cristianos exaltados por las arengas de algunos predicadores mendicantes que culpan a los judíos de haber emponzoñado los pozos llaman a su puerta armados con aperos de labranza para animarlo a seguirlos. Es el pogromo de 1391. Francisco, en mitad de la masacre dentro de la Sinagoga, encuentra escondido a Abraham con su hermano bebé en brazos. En ese momento, cree ver el remedio a toda su pena, a toda su frustración y a los reproches de su mujer. A pesar de la oposición del hermano mayor, que había prometido cuidar de él, Francisco se lo lleva para sustituir al hijo muerto. Desde ese momento, la vida de Abraham se centra en cumplir la promesa que le hizo a su madre antes de morir y regresar a David al sitio que le pertenece para cuidar de él y devolverlo a su verdadera fe.
Pasado el tiempo David tendrá un hijo que llegará a calificador de la inquisición; pero al descubrir que su sangre cristiana no es tan pura como siempre le habían dicho, se labrará fama de implacable a pesar de todo lo que tiene que ocultar.
Seis siglos después, unas obras descubren lo que parece que pudo ser una sinagoga junto a la casa del inquisidor. Dante y Mara van a los Cerros a trabajar en las excavaciones. Poco a poco irán descubriendo por qué aquella sinagoga no fue destruida y cómo aquellas viejas piedras les cambia la vida igual que a sus antiguos habitantes.

“Uno nunca sabe donde esperan las cosas importantes”

Si tuviera que elegir un género sería sin duda la novela negra, lo sabéis quienes me conocéis. Pero mi otro gran amor es la novela histórica y cuando se desarrolla en enclaves reales, en lugares que no sólo puedo imaginar me siento atraída hacia la narración como las moscas a la miel.

Si a esto añadimos mi curiosidad por la cultura judía, quizá porque desde niña he paseado por calles llenas de simbolismo y presencia sefardí, a veces sin ser consciente de ello, quizá porque aun se siguen descubriendo  y, por fin poniendo en valor en aquellas calles de mi infancia vestigios de aquellas gentes, tal vez porque  hace años descubrí al abrigo de las murallas el jardín de Moshé de León, donde se rinde homenaje al universal autor del Sefer ha-Zohar, el hecho es que disfruto enormemente con cualquier historia que me acerque a ellos y si, como en esta ocasión es una historia tan bien encajada, tan bien fundada, con tanto trabajo previo, aún más.

La sinagoga del agua es una novela histórica, si, pero no es solo eso, no es solo la recuperación de esta joya arquitectónica cubierta de capas de olvido y cemento lo que se nos desvela página tras página. Pablo va más allá. Como en La Sinagoga, el autor va derribando poco a poco los muros de los personajes  hasta permitirnos ver su interior,  conocer los motivos de sus actos, los pensamientos y los sentimientos que los mueven y que los llevan y los mantienen o los hacen huir de Los Cerros, antes, ahora y siempre.

Es una historia de personas corrientes en dos épocas, con dos realidades vividas en un mismo lugar.
La historia que pudo haber sido la vida en Úbeda entre 1391 y 1492, la que nos desgrana un narrador que lo sabe todo y que nos va dosificando acertadamente la información sobre Francisco, Abraham, Alina, Elena, José de los Cerros, Tomás, Benicia… ese narrador que nos hace odiarlos y sin embargo entenderlos, el que nos muestra la “humanidad” en toda su extensión, con las virtudes y los defectos que pueblan cualquier vida, más aun si la época en la que te toca vivir te depara el lado de los ganadores o de los perdedores, ese lado de la realidad que no pueden decidir ninguno de nuestros protagonistas.

No sabe lo que dicen, algunas cabezas niegan, apenas nadie sonríe. Es fácil calentar los ánimos. No lo es tanto soportar las consecuencias una vez enfriados. Él lo sabe bien.

Y la historia de los que pasean sus calles entre 2007 y 2009 a los que están unidos a esta por sus propias raíces o por su propia conciencia, Ermelindo, Adnan, Elena… a los que solo se mueven por el interés, Ladislao, Mara… y a los que llegan por casualidad o por causalidad y acaban sintiendo también esa tierra como propia entre los que destaca Dante de Alcaraz, ese que nos cuenta su historia de primera mano, el que nos narra sus cuitas en primera persona, el que nos descubre su realidad y la de los que le rodean, ese personaje cercano, con fortalezas y debilidades, un personaje que despertó mi ternura desde el momento en que apareció por primera vez, tanta como desagrado despertó Ladislao, tanta como desconfianza me produjo Mara, como tristeza me produjo Elena a pesar de su risa permanente y su aparente frivolidad… porque a menudo, las cosas no son lo que parecen.

La vida para ella era eso: aprovechar cada instante al máximo. En un momento dado, se giró hacia mí, sus caderas a un lado y a otro, sus ojos fijos en los míos, su sonrisa. Esa sonrisa llena de franqueza y malicia al mismo tiempo.

La sinagoga del agua es una novela histórica, si, pero ante todo es una novela que habla de las
personas, de los errores cometidos y de los repetidos, de esos que parece que llevamos anclados a nuestro ADN como el color de nuestros ojos. Es una novela de sentimientos, de los más sublimes y de los más despiadados, es una historia que disecciona las pasiones, el amor y el odio, el sentido de perdida y la culpa, los celos y el odio exacerbado e irracional que nos hizo cometer actos atroces en muchas épocas de nuestra historia, pero especialmente durante aquel oscuro siglo XV.

El odio de nuevo acumulado, la miseria, el hambre, la sequia y todas las maldiciones apuntando otra vez a los deicidas, a los usureros, a ese pueblo orgulloso y altivo que los predicadores señalan como culpable de todos sus males.

Se descubrió a sí mismo, dentro de sus propios pensamientos, mezquino y ruin, acusándola de los más graves pecados con tal de librarse el.

Una historia de promesas cumplidas y de promesas casi imposibles de cumplir. La historia de un lugar descubierto por casualidad y rescatado del olvido, un lugar sobre el que y sobre la vida entre sus muros podrían escribirse cientos de historias y el autor ha escrito la mejor posible.

Y mientras leía no he tenido más remedio que asomarme a esa sinagoga aunque solo haya sido a través de una pantalla, de haber estado cerca os aseguro que habría corrido a pasear por sus estancias. Y he revivido esa historia que ha salido de la mente del autor, pero que bien podría haber sucedido tal como en la cuenta, porque es una historia compacta, preciosa y triste y sobretodo verosímil, porque las cosas podrían haber sido así o podrían haber sido de la forma que cada uno de vosotros queráis imaginar.

Descubrir a este autor y su historia ha sido una grata experiencia, una experiencia que espero repetir pronto y que os aconsejo viváis, porque este descubrimiento merecerá la pena, os lo aseguro.

-El primer día de clase, un profesor nos dijo que la historia no son solo fechas y hechos señalados, ni los grandes actos de los grandes hombres. La historia es la vida de las personas normales, de los que, como nosotros, apechugaban con los actos de los notables.

lunes, 19 de agosto de 2019

La sonrisa de los pájaros


VELEZ, Lea (2019)
La sonrisa de los pájaros
Ediciones Destino, Barcelona, 432 pp
ISBN: 9788423354870

Alma, periodista y escritora de treinta y cuatro años, regresa a Paraíso, la urbanización en pleno campo en la que vivió hasta la adolescencia, veinte años después de que un trágico accidente acabara con su felicidad familiar. Llamada por un impulso inconsciente, alquila la casa en plena naturaleza donde creció para tratar de reencontrarse con los recuerdos, en la esperanza de que sirvan de respuesta a sus preguntas vitales.

El accidente de su familia coincidió en el tiempo con el terrible caso del “milano negro”,  nombre que le dio la prensa al asesinato de una madre y sus dos hijos en los parajes naturales de Paraíso, un crimen del que se habló durante años, conmocionando al país, y por el que un hombre que podría ser inocente lleva veinte años en prisión. Alma decide escribir la historia de lo sucedido, hallando nuevos datos y entrevistándose con los protagonistas del drama. La búsqueda de la verdad la reconectará con Javier, un antiguo profesor del que estuvo enamorada, y que, debido a su afición a la cetrería, fue el primero en encontrar a las víctimas durante una de las salidas campestres con su halcón. Mientras Alma encaja las piezas del libro, reflexiona sobre las diferencias entre la realidad y la ficción, la inocencia y la culpabilidad, la necesidad que tiene el hombre de construir un relato hilado de unos hechos incomprensibles, quizá aleatorios, y se encontrará con su propia historia, descubriendo la naturaleza desbordante que la rodea, la verdad de su pasado y algo que jamás pensó llegar a conocer: el verdadero sentido del amor.

Los libros no pueden ser como la vida. Deben tener estructura, sentido, explicar el mundo. Por eso escribís los escritores, ¿no? Para darle sentido humano a un trozo de vida sin rematar

Conocí a Lea hace casi cinco años, después de leer una de las historias con las que más he disfrutado, en el más amplio sentido de la palabra “La cirujana de Palma”, una novela que no ha tenido la repercusión que sin duda merece, si no la habéis leído os aconsejo encarecidamente que lo hagáis, estoy segura de que me lo agradeceréis.

Después de “La cirujana”,  “El jardín de la memoria”, “Nuestra casa en el árbol”,” La Olivetti, la espía y el loro”, la que nos ocupa hoy,  “La sonrisa de los pájaros”; en todas ellas he tenido la oportunidad de conocer a Lea en registros totalmente distintos, he podido escucharla en las presentaciones de todas sus historias y conocer el proceso de la construcción de las novelas, su génesis, sus motivaciones. Y he podido charlar con ella en las ferias del libro de Madrid. Y en todos los casos he cumplido con una tradición que implantamos allá por el año 2014, todos mis libros tienen dos dedicatorias.

Y a pesar de todo esto que os acabo de contar, a pesar de lo mucho que disfruto leyendo las historias que teje su cerebro esta será la primera vez que comparta mi opinión sobre una novela suya con alguien más que con ella y de verdad, ya era hora, aunque prometo que en algún momento me sacaré la espina con La cirujana de Palma, porque aunque no lo creáis aun pervive la historia después de 5 años.

En esta novela, como en todas las suyas, Lea usa un lenguaje llano y sencillo lo que no significa, en ningún caso,  que su prosa no sea cuidada y elegante.
Lo que quiero decir es que no es de las que usa palabras grandilocuentes porque no le hacen falta ni a su trama, ni a su prosa, porque no le hace falta recurrir a artificios para contar una buena historia.

Lo que demuestra que aquí estamos, con total probabilidad y total improbabilidad.  O tal vez, nada es probable o improbable. La casualidad o el destino son inventos del personaje dentro del cuadro. La narración ordenada de los acontecimientos  es nuestra forma de comprender la realidad y si, tienes razón, es una transformación de la verdad. La verdad del mundo es inalcanzable

Leer a Lea es escucharla, es leer sus post de Facebook mejorados, es disfrutar del don de la palabra que sin duda posee.

¿Que porque os cuento todo esto y sigo sin entrar en materia?  Pues porque aunque al leer cada una de sus composiciones podrías pensar que son distintas personas quienes te las  cuentan, todo lo que sale de su cabeza, de su corazón y de sus manos lleva impreso su sello.

La fina ironía, el humor, a veces muy negro, como a mí me gusta, el sarcasmo, la perspicacia, y sobretodo el sentimiento; ese que para bien o para mal, siempre embarga a sus personajes dotándolos de una realidad tan rotunda como incontestable,  son señas de identidad de la autora y continuas en esta historia.

Ese cetrero que  a través de sus pájaros respira y observa con distancia, desde lo alto, ese pasado al que evita  enfrentarse cada vez que mira a Alma, una mujer que no podría tener nombre más adecuado, porque es todo corazón, un corazón partido, una memoria en pausa que se niega a recuperar porque duele demasiado y de esa negativa a conocer su pasado  nace la necesidad de conocer, de analizar, de diseccionar la realidad de otros.

A través de personajes rotos, marcados por la desgracia, a través de los pedazos de sus vidas que vislumbramos a retazos, a través de las palabras de Alma, pero también a través de los cuadernos de campo de Javier, de las conversaciones con Beakker,  la autora nos da una visión de como la vida sigue y se renueva, de como somos capaces de redimirnos o de dejarnos redimir por otros, por su amistad, por su cariño, por su mera presencia.

Dejé de leer su historia clínica porque se me partía el corazón. No por ser el asesino convicto de hoy, por el niño que fue una vez.

Lea nos enfrenta cara a cara al dolor de la perdida, al dolor de la culpa, al dolor de la soledad, al dolor del silencio con que a menudo cubrimos nuestras peores acciones.

Es una novela para paladear, para leer con calma y  atención, una novela para recrearse en las palabras, en las ideas que, seguro que a todos nos han pasado por la cabeza alguna vez, pero a las que autora dota de las palabras justas que las hacen reales.

Lo que demuestra que aquí estamos, con total probabilidad y total improbabilidad.  O tal vez, nada es probable o improbable. La casualidad o el destino son inventos del personaje dentro del cuadro. La narración ordenada de los acontecimientos  es nuestra forma de comprender la realidad y si, tienes razón, es una transformación de la verdad. La verdad del mundo es inalcanzable

Esta novela, intimista, reflexiva, plena; entrelaza sentimientos y pensamientos con transcripciones de un juicio plagado de irregularidades, un juicio antiguo que mantiene en prisión a un hombre que clama por su inocencia en un crimen abyecto que sucedió 20 años atrás, pero que la protagonista se empeña en volver a hacer presente para poder llegar a una solución que no es la que los demás han aceptado como absoluta.

Conviene ser mediático hasta en la desgracia, para poner presión sobre jueces o policías, aunque la fama que acarrea el suceso te machaque y te asfixie para el resto de tu vida

Es una novela sí, es una historia de ficción, pero en la que, la autora desliza realidades que todos hemos vivido alguna vez, en la que la ficción y la realidad están separadas por una línea fina, finísima a veces.

Todas las mujeres hemos cambiado de acera alguna vez, guiadas por el instinto, ese ángel de la guarda interior que nace de las terribles historias que lanzan los telediarios

Es una novela maravillosa en su desarrollo y en un final sorprendente y generoso, tan generoso como es Lea contándonos las historias que nos cuenta de la forma en que lo hace.

Si no habéis leído ninguna de sus novelas os estáis perdiendo acercaros a una maravillosa autora, si ya la habéis leído encontrareis en “La sonrisa de los pájaros” un motivo más para seguir haciéndolo.

Cuando amas de verdad, cuando te aman de verdad, no hay amanecer. No hay después. Todo es ahora

Porque para el hombre importa más el nombre de las cosas que su esencia y, precisamente, les damos nombre a las cosas para cambiarlas y adaptar cualquier realidad a nuestros deseos.  Por ejemplo, los milanos negros… no son negros, son marrones

lunes, 22 de julio de 2019

Los señores del humo


Cerdán, Claudio (2019)
Los señores del humo
Ediciones B, Barcelona, 560 pp
ISBN: 9788466665872


Claudio Cerdán nos conduce a través de una historia turbia, oscura y fascinante, en la que todo empieza a cobrar un significado distinto cuando, tras el impacto de las primeras páginas, un asesino en serie empieza a decapitar a sus víctimas por las calles de Madrid.
En una ciudad corrupta e inmisericorde, tres vidas perdidas chocan en su caza al asesino. Paco Faura, policía retirado que trabaja como detective sin licencia, sospecha que todo podría estar relacionado con un caso que no pudo esclarecer treinta años atrás. Mientras tanto, CJ -un antiguo mercenario- piensa que el culpable es un viejo compañero de armas. Y Aldo, un proxeneta que tuvo que huir de México cuando los narcos pusieron precio a su cabeza, perderá la cordura al creer que el pasado vuelve para vengarse.


Solo se puede salir de la crisis trabajando más y ganando menos.
GERARDO DIAZ FERRÁN, presidente de la patronal de empresarios CEOE en el 2010, dos años antes de entrar en prisión acusado de alzamiento de bienes y blanqueo de dinero.


Un policía que entregó su placa pero no pudo entregar su instinto investigador, un soldado  huyendo de unos recuerdos de guerra que vuelven para torturarle una y otra vez, un proxeneta mexicano  que ha llegado a ello más por accidente que por convicción.

Tres protagonistas únicos y potentísimos que convergen una y otra vez en la encrucijada de los caminos  que recorren y que, en principio jamás debieron haberse cruzado.

Tres vidas que se mezclan y se complican  con el fondo de la corrupción, de los sobornos, del poder que da el dinero, con el fondo de aquel Eurovegas que era un sueño para muchos y una pesadilla para muchísimos otros.

El autor se mueve continuamente entre la realidad y la ficción haciéndonos dudar a cada paso de cual es cual, nos pasea por lugares que todos conocemos aunque sea solo de escucharlos en las noticias y nos pone frente a la sordidez que hay detrás de esos nombres, la cañada real, el cobo calleja y lo que se esconde en sus naves… y se monta una hipótesis sobre los que pudo haber sido y no fue, una hipótesis que bien podría responder a lo que paso realmente, porque si algo tiene esta novela es una grandísima labor de documentación y tal vez solo cambien los nombres y los hechos no sean exactamente lo que nos ha contado o tal vez si…

La urbanización del Pocero, como se la conocía, era el paradigma del pelotazo y sobreexplotación irracional del territorio.

Claudio narra su historia con un lenguaje claro, directo, a veces soez,  un lenguaje que es el que debe ser, que no chirría porque cada una de las palabras está a la altura de los escenarios en los que se mueven sus personajes.

Se arrepintió casi al instante. El barman inició una larga diatriba racista y xenófoba cargada de tópicos que se podrían resumir en: soy un puto ignorante, no he evolucionado nada desde los tiempos de las cavernas, me siento orgulloso de mi estupidez. Luego prosiguió explicando que a sus hijos los educaba en la fe católica, que su mujer era una guarra y que un par de hostias a tiempo calman a la fiera. Aldo pensó que será un excelente proxeneta.

Es esta una novela que ahonda en lo peor del ser humano, la codicia, la envidia, los sobornos,  la droga, el juego, la especulación, el acoso inmobiliario, el cinismo de los que proclaman una verdad y viven en una diametralmente opuesta…. Una novela que hace una crítica veraz y feroz a esta sociedad y sobre todo a este país en el que nos  ha tocado vivir, porque esta novela pisa terreno firme, presente y de una realidad, de una verdad abrumadora.

Dedicó un rato a hojear los archivos  de Levy  sobre España. Muchos llevaban el membrete de la CIA y el FBI . En resumen España pasó de una república a una dictadura y luego se convirtió en monarquía. La gente que echaba de menos al tirano juró amor eterno a un rey que apenas conocían. Era pura magia. Aparte: paro, terrorismo, desigualdad, nacionalismos y un movimiento ciudadano que había desbancado a los sindicatos.
España iba a reventar en cualquier momento.

Una historia oscura en la que a duras penas se vislumbra la esperanza ni la redención que tan fervientemente buscan algunos de sus protagonistas, en la que los sucesos, a menudo te van dejando sin aliento porque son puñetazos directos a la conciencia, a lo que tenemos al lado y no queremos ver, a esa basura literal y metafórica entre la que nos hemos acostumbrados  vivir de tal manera que ya ni siquiera nos afecta el hedor.

- Esta es la realidad. Antes ayudábamos a mendigos, borrachos y drogadictos, pero estos días  alimentamos a gente de clase media que lo ha perdido todo. Son muchos, demasiados, y apenas damos abasto. No me importa si la culpa la tiene el partido rojo o el azul. Solo sé que es inhumano tratar así a un pueblo.

Una novela que queramos o no remueve nuestra conciencia, resquebraja la coraza de indiferencia en la que vivimos permanentemente, en la que las noticias de crímenes y sobornos nos rozan apenas de soslayo, se convierten en noticias que oímos pero no escuchamos, en líneas casi anecdóticas de esos flases que encontramos navegando por la red, eso que para nosotros está años luz, pero que para mucha gente es su día a día.

Camellos, prostitutas, asesinos, mercenarios de la vida y del poder, terroristas, traficantes…. Víctimas y verdugos. Un montón de protagonistas moviéndose entre la sordidez de los barrios más bajos y los pretendidos círculos del poder.

CJ asintió para sus adentros. Había visto los estragos de una economía en recesión donde las diferencias sociales eran cada vez más abruptas. Esto no era de derechas o de izquierdas: era entre los pocos de arriba y los millones de abajo. Y él trabajaba para la élite.

El autor construye una magnifica y original novela negra, en el más amplio sentido de la palabra,  un magnífico edificio con unos sólidos cimientos en los que sostener una trama que no presenta ni una sola grieta, una historia con un inicio que atrapa, una trama que mantiene la tensión y un final a la altura de las más de quinientas páginas que esta novela te hace disfrutar cada una de esas páginas a las que no sobra ni falta absolutamente nada.

Dos viejos fumando ante la puesta de sol. Los ojos fijos en un espejismo de construcciones, zanjas, retroexcavadoras y cimientos. La nada de aquel terreno sin vida. El humo escapando de sus bocas. El gobierno prohibió fumar allí. Ellos lo hacían. Eran los últimos mohicanos.

viernes, 19 de julio de 2019

Despiértame cuando acabe septiembre


Rouanet, Mónica (2019)
Despiértame cuando acabe septiembre
Roca Editorial, Barcelona, 288 pp.
ISBN: 9788417305802

El rastro de un joven español se esfuma por el sur de Inglaterra tras dejar un mensaje de socorro en el teléfono móvil de su madre. Ella, que apenas ha abandonado su pequeño pueblo en contadas ocasiones, decide ir en su busca. Hace un año, su marido desapareció en las tranquilas aguas de la Albufera y no está dispuesta a vivir de nuevo una angustia como aquella.

La Guardia Civil encontró la barca de Antonio abandonada a la deriva, con manchas de sangre sobre sus tablas. Amparo está convencida de que murió, pero las malas lenguas que recorren el pueblo rumorean otras cosas. Una vez en Inglaterra, Amparo descubre que su marido puede continuar con vida, ser el causante de la muerte de una mujer y estar involucrado en una sórdida trama repleta de intrigas.


No hay nada peor que recordar lo que se preferiría olvidar

Esta es la segunda novela que leo de la autora y como en la primera la música no ha dejado de sonar en mi cabeza durante toda la lectura.

Una canción magnífica y triste como “Despiértame cuando acabe Septiembre”.

Mónica nos regala una novela sorprendente, tremendamente dura y tristemente más actual de lo que nos gusta imaginar.

En una novela contada en presente y en el presente la autora nos presenta una historia que, con seguridad, no dejará a nadie indiferente.

La autora bucea por las aguas más inmundas de la naturaleza humana y lo hace descaradamente, pero sin ahondar en el morbo, dejando que con pinceladas certeras seamos capaces de imaginar lo que hay detrás de unos ojos tristes y temerosos que nos miran desde una foto en blanco y negro.

Se adentra y nos adentra sin armadura en lo peor de la sociedad, en las más bajas pasiones, en los actos más crueles, en la denostación de los que creemos diferentes, en las murmuraciones que determinan la vida de aquellos que viven y crecen en pequeños  núcleos rurales y urbanos en los que todos se conocen , en los que aquello que podría y debería representar una prerrogativa para ser protegido y cuidado se convierte en el tormento de ser clasificado, de convertirse en el eje de los rumores que determinan y que pueden arruinar la vida no solo de la persona blanco de ellos sino de todos aquellos que están a su alrededor, que comparten su existencia. 

Me parece bien que no queráis escuchar los bulos, pero vivimos entre ellos, entre quienes los lanzan como dardos y, esta vez, volverán a hacerlo contra nosotros

Amparo, la protagonista de esta historia es una mujer apocada, anodina, una mujer que a priori no se perfila como la candidata del año a protagonista de una novela negra.

Amparo es una mujer acostumbrada a vivir bajo la presión de las palabras murmuradas, de las miradas de soslayo y las risillas mal disimuladas. Una mujer a la que no le importa su aspecto, que ha aprendido a ignorar aquello que no puede cambiar, una mujer cuya vida transcurre todo lo plácidamente que es posible entre la agencia de viajes en la que trabaja, la tranquilidad que encuentra en su barraca, el cariño y la complicidad con su cuñada y el bienestar de sus hijos.

Y es, precisamente, ese  instinto maternal, esa necesidad de proteger a su único hijo varón, ese mensaje que la alerta del peligro que corre su “pequeño”  el que la obliga a emprender una aventura que jamás habría imaginado tener que vivir.

Amparo encontrará en ese viaje respuesta a muchas de sus preguntas, pero se encontrará sobretodo a si misma, descubrirá sus fortalezas y se enfrentará a sus debilidades.

Cierro los ojos para evitar que se me escapen un par de lágrimas mientras suelto un resoplido. Se que me recompondré en pocos segundos, ya me ha pasado antes. No me gusta perder el tiempo en lamentos cuando lo que busco es una solución, por eso no me gusta llorar
Lejos de su zona de confort la protagonista vivirá todo lo que sus ataduras nunca le han dejado vivir,
le permitirá alejarse de prejuicios y ser, tal vez por primera vez, ella misma, hacer por primera vez cosas que nunca se atrevió a hacer, arriesgarse a vivir.

Lo bueno de estar ante un  extraño  es que puedo contarle mi historia de forma más clara, sin rodeos ni antecedentes, porque se supone que él no tiene prejuicios sobre lo que me sucede. Llevo demasiado tiempo callando, ya es hora de arrojar fuera tanta amargura.

En su andadura la acompañará Conrad, un ingles amante de las paellas que lleva a cuestas sus propios demonios, un hombre que también ha tenido que sobrevivir bajo el yugo de las murmuraciones de los que le rodean, un hombre que ha bajado a los infiernos y que comienza a ascender poco a poco de él, un hombre que necesita, como todos, la verdad para liberarse, una paz que busca en la venganza y que le vendrá dada, en gran medida, por las respuestas que va ayudando a desvelar a Amparo.

El azul de los ojos de Conrad me hace daño, es como si me viera reflejada en un espejo y descubriera que no soy como yo creía

Por encima de la trama, magníficamente tejida, Mónica nos regala una imagen perfecta del interior de los protagonistas, un interior que desgrana para nosotros hasta dejarlos totalmente expuestos para bien y para mal.

La autora retrata magistralmente los sentimientos más sublimes y los más ruines, el amor, el miedo, la vergüenza, la humillación, la venganza, el chantaje, la valentía de enfrentarse a esos demonios imaginarios o reales que nos persiguen desde nuestra más tierna infancia…

No es una novela cómoda, no es una historia bonita, pero es una parte de la realidad que a menudo preferiríamos no conocer, una realidad que a muchos nos pilla muy lejos, pero que es mucho más frecuente de lo que podemos llegar a imaginar, una realidad que la autora conoce de primera mano, porque a diario se enfrenta a situaciones que tienen mucho que ver con parte de lo que nos transmite en sus páginas.

Una novela que no sólo conseguirá que disfrutes de una gran lectura, sino que te enfrentara a una realidad que, nos guste o no, debería hacernos reflexionar.

No lo haré, no te preocupes, pero tú mejor que nadie deberías saber que las cosas no dejan de suceder por no mirarlas. Si volvemos a cerrar los ojos y permitimos que pasen de nuevo, nos destrozarán por dentro