jueves, 5 de diciembre de 2019

Infamia


Costas, Ledicia (2019)
Infamia
Ediciones Destino, Barcelona, 288 pp
ISBN: 9788423356409

Emma Cruz es abogada y profesora de derecho penal. Se traslada al pequeño pueblo gallego de Merlo para impartir clases en la universidad, sin saber que ese lugar está marcado por la desgracia.
Su llegada coincide con el veinticinco aniversario de la desaparición de las hermanas Giraud, a quien parece que se las haya tragado la tierra. Así, Emma descubrirá que los habitantes de Merlo guardan secretos inconfesables. ¿Qué fue de las hermanas Giraud? ¿Están muertas? Y si es así, ¿quién fue el responsable?¿y por qué nunca encontraron sus cuerpos?
Infamia es un thriller psicológico donde nada es lo que parece. Una novela de un ritmo vibrante que agarra el lector y lo conduce a los límites de la condición humana. Una historia de amor, de odio y de locura.

Emma había comprendido que, en Merlo, como en su propia vida, moraba una bestia que se alimentaba de los secretos. Acabaría devorándolos a todos ellos si no la detenían a tiempo.

Infamia es una de esas novelas que te dejan sin respiración y no precisamente porque sea un thriller trepidante, no porque sea una lectura especialmente dinámica, sino por la dureza de los temas que abarca y que disparan directos a nuestra línea de flotación.
Tras el misterio de la desaparición de dos hermanas 25 años atrás, la autora nos enfrenta a lo peor del ser humano, nos enfrenta cara a cara a esas personas que ostentan el poder y que se arrogan el poder de destrozar la vida de otros. Aquellos que deben proteger y que sin embargo destrozan todo lo que tocan.

El concepto de presunción de veracidad lo colocaba en una posición bastante cómoda. Solía comportarse como si fuese impune. Abusaba siempre que podía de su posición de superioridad y lo hacía con plena conciencia. Pero es que el mundo no estaba pensado para los pusilánimes, y él no era responsable de eso. La vida era una selva.

La autora realiza una crítica feroz al silencio culpable y al silencio cómplice, una crítica a la cobardía
de enfrentar nuestros actos y los actos que admitimos en otros, con la excusa del miedo, con el temor de seguir el mismo camino de aquellas victimas a las que nadie protegió. Una crítica al caciquismo moderno que aún persiste en nuestra sociedad, ese caciquismo que dirige los destinos de los demás, que pervive, sobretodo, en ciertos lugares de nuestra geografía, en ciertas comunidades que aún viven aisladas en su propia realidad.
 
Infamia es una historia de secretos, de esos que todos, en mayor o menor medida, cargamos como un lastre, esos secretos que determinan nuestra vida, nuestras acciones y sentimientos y nuestras reacciones, nuestra forma de relacionarnos o no hacerlos con los demás.

Supongo que llega un punto en que no hacer nada ya no sirve. Quedarse quieto también es tomar una decisión, y él hace mucho que está así, inmóvil.

Emma es una mujer atormentada, por su infancia y lo que perdió en ella y por su pasado, el que la persigue a pesar de esa huida hacia adelante que la lleva a Merlo. Emma intenta reinventarse comenzando una nueva vida, intentando enterrar sus problemas centrándose en los problemas ajenos; empeñada en encontrar respuestas a preguntas que nadie excepto ella está interesada en desvelar, unas respuestas que la llevaran a granjearse mas enemistades que amistades y que no le pondrán nada fácil vivir esa nueva vida que ansía.

Refugiarse en el drama ajeno era una manera de huir de ella misma y de una vida que por momentos la superaba.

Junto a Emma, Mario, Sara, Noel, David, Rubén, Salva, Lucas, Cloe…. elementos, personajes necesarios y vitales para construir una novela sólida y coherente, una novela que se ramifica como lo hace la propia vida.
Infamia es una historia que me ha hecho sufrir, que no le ha dado tregua a mi dolor, que me ha rodeado de la misma niebla que cubre Merlo y el corazón de sus gentes. Una novela llena de dudas, llena de preguntas, algunas respuestas las encontramos entre las páginas de la historia, otras quedan al libre albedrío de la mente del lector o tal vez no, tal vez encontremos respuestas en un futuro...
Una novela con una historia que son muchas historias, con muchos hilos que te ahogan poco a poco,
una historia que va cortando todos los flecos hasta llegar al final... un final que tendréis que descubrir por vosotros mismos, así como la compleja trama de esta historia que os recomiendo no dejéis pasar.

Qué difícil resulta a veces comprender las razones que nos empujan a cometer determinados actos. Hay episodios tan demoledores que son capaces de romper una vida para siempre. De nada sirve tratar de fingir que no pasó. La persona suele seguir una pauta de comportamiento lógica: se esfuerza en continuar con sus rutinas como si todo fuese igual que antes, pero eso no es posible porque ya tiene el diablo dentro. El subconsciente empieza a colocar losas para sepultarlo, avanzan los días con esa parte del cerebro centrada en bloquearlo. Y cuando parece que ya está, que pese a todo es posible seguir viviendo con cierta dignidad, el diablo lo revienta todo y vuelve a manifestarse con más fuerza, surgiendo en medio de los escombros. A veces se aparece en sueños y te despiertas gritando de madrugada, con el cuerpo empapado en sudor. El día siguiente suele ser difícil de llevar. Con el ánimo tan tocado, no existe forma de levantar cabeza. Él está dentro de tu cerebro y toca las fibras exactas para que no puedas parar de darle vueltas y más vueltas al problema. Te habla al oído y te recuerda lo sucedido con una precisión insoportable. De ahí los refugios para sobrevivir: el alcohol, las drogas, los antidepresivos... Cada cual busca amparo donde puede, ignorando que está emprendiendo un camino sin retorno hacia la autodestrucción.

martes, 3 de diciembre de 2019

Un certamen con mucha historia


Hace dos años que  #SoyYincanera llegó a mi vida, en un momento en que esta se encontraba patas arriba, en la que estaba empezando a reconstruirla a partir de los pedazos dispersos. #SoyYincanera fue un soplo de aire fresco y una fuente de experiencias impagables, un motivo por el que recuperar la ilusión.

Con esta, y gracias a esta iniciativa de @Ana_ Kayena y @detintaenvena  he vivido momentos inolvidables y este ha sido, sin duda, uno de los mejores.

Acudir al Certamen de Novela Histórica Ciudad de Ubeda era una asignatura pendiente desde hace tiempo y este año, por fin tuvimos la oportunidad de vivirlo desde dentro.

Desgraciadamente los compromisos profesionales y familiares, así como la distancia al lugar del
certamen no nos permitieron vivirlo desde el primer día, el 12 de Noviembre y tuvimos que conformarnos con comenzar nuestra aventura el viernes por la tarde.

Úbeda nos recibió azotada por la ola de frío polar que asolaba media España esos días. Nos recibieron sus calles estrechas y oscuras de noche cerrada a pesar de ser sólo las 7 de la tarde, con el tiempo justo de dejar las maletas en nuestras habitaciones y salir presurosas al encuentro de Pablo Lozano, director del certamen y quien nos trasladó al lugar donde íbamos a disfrutar de nuestra primera actividad literaria.

Este certamen no es un certamen circunscrito a un lugar único y concreto,  como su nombre indica involucra a toda una ciudad y por ello, las presentaciones del viernes se desarrollaron en la Librería Libros Prohibidos.

Llegamos casi al final de la charla que Pedro Uceda estaba teniendo con Claudia Casanova, autora de Historia de una Flor, a la que escuchamos hablar de Alba, la protagonista de su novela y de su día a dia como escritora y como editora. Una vez finalizada su intervención y mientras esperábamos la siguiente tuvimos la oportunidad de charlar con ella en “petit comité” e inmortalizar esta primera experiencia en el certamen.

A las 8 y cuarto teníamos una nueva cita, sin movernos de ese espacio siempre mágico de las librerías y los libreros, en la que nuestra amiga y compañera Eva Martin, administradora del Blog, La historia en mis libros, ejerció de maestra de ceremonias en la presentación de Las cenizas de Hispania de José Zoilo Hernández González.

Eva introdujo al autor y  su obra, porque las cenizas de Hispania no es una novela, sino una trilogía de la que en Junio vió la luz la tercera entrega “El dux del fin del mundo”  y en Mayo la segunda “Niebla y acero”.

José Zoilo se reveló un gran comunicador, capaz de transmitir su entusiasmo, no solo por su novela, sino por lo que la escritura y, sobretodo la historia, significan en su vida.

Con gran generosidad compartió con nosotros sus primeras andanzas en esto de la escritura y de la publicación y nos habló largo y tendido de Atax, el alano, protagonista de esta trilogía que nos ha permitido conocerle.

Fue una presentación amena y enormemente interesante, una presentación que se nos hizo escasa en el tiempo pero extensa en su interés. Por suerte, tuvimos la suerte de compartir mesa y mantel durante la cena con él y con Ester, esa precisa media naranja de sonrisa abierta y perenne.

El sábado amaneció un día luminoso, una mañana limpia que me recordó a las de mi tierra,  días en los que brilla el sol, pero en las que en el momento que este se esconde, aunque sea momentáneamente, arrecia el frío.

Este sería nuestro día central, ese en el que tendríamos 24 horas para disfrutar 100% del certamen, y a eso nos dirigimos.

El Hotel Palacio de Úbeda era la sede del grueso de los actos y allí estábamos a las 10 de la mañana.

En el primer acto, la entrega del VIII Premio de Novela Histórica Ciudad de Úbeda y la posterior  presentacion de La segunda expedición, introducido por David Yagüe pudimos conocer  a Alan Pitronello, el joven escritor de origen Chileno que nos ganó con su visión reconciliadora de la conquista de América, en un momento en que la reconciliación, en general, es tan necesaria.
presentación de la ganadora

Tuve la oportunidad de charlar con calma después de la presentación mientras firmaba mi ejemplar y confieso que me ganó con la humildad y el agradecimiento con que recibía las alabanzas de todos aquellos que se acercaban. Fue un verdadero placer mantener esta conversación con él y estoy segura de que será un  enorme placer leerlo, lo que espero hacer en breve y compartir mi opinión con quien quiera conocerla.

El tiempo de espera hizo que me perdiera parte de la presentación de Ateniense de Pedro Santamaría, y por lo que viví a partir de mi entrada en la sala, fue una lástima. Pedro contagia su entusiasmo en cada una de las palabras que pronuncia y disfruta compartiendo lo que le apasiona.  Es un hombre arrollador, con una simpatía apabullante y una gracia que tuvimos la suerte de disfrutar a última hora del día, o primera hora de la noche, depende de cómo se mire, cuando volvimos al hotel tras un rato de esparcimiento y relación social entre cervezas y alguna copa…

Paseamos con calma por las calles, disfrutando de la belleza del día y de los edificios para dirigirnos a la reconstrucción histórica, uno de los actos que más despertaban mi interés después de haberla vivido a través de los ojos de mis compañeros en otras ediciones.

Llegamos a una plaza ya engalanada para lo que vendría a continuación, las armas preparadas, el campamento británico en un momento de descanso y los espectadores, que cada vez éramos más, esperando ansiosos el inicio de la batalla prometida.

La Recreación de la Batalla de Isandlwana (1879) no solo fue una sorpresa por la profesionalidad con que había sido preparada y el concurso de muchos de los asistentes al certamen,  sino porque Pablo Lozano, ejerciendo de maestro de ceremonias, convirtió a todos los espectadores en un improvisado ejército Zulú. No fue nada fácil liderar a este ejército  amateur a veces duro de oído y mucho más a menudo sobrepasado por los disparos de las armas y cañones del ejército enemigo pero consiguió llevarlo a la victoria ocupando el campamento enemigo.

“La batalla de Isandlwana tuvo lugar el 22 de enero de 1879 en el contexto de la guerra anglo-zulú. Fue la primera gran batalla de la guerra entre el imperio británico y el Reino Zulú. Once días después de que los británicos comenzaran la invasión del territorio zulú en Sudáfrica, un ejército nativo formado por unos 20.000 soldados atacó a una columna del ejército británico compuesto por 1800 hombres.
La batalla fue una victoria decisiva para los zulúes y significó la derrota de la primera invasión británica de su territorio. El Ejército Británico sufrió la mayor derrota contra una fuerza indígena armada con una tecnología militar muy inferior”

Tras la comida en el mismo Hotel Palacio de Úbeda disfrutamos de un agradable café y un nuevo paseo por los rincones de esta preciosa ciudad hasta llegar a la última presentación del día, Constantinopla de Baptiste Touverey, que dirigió con maestría y salvando las dificultades del idioma de manera más que sobresaliente Javier Velasco de Todoliteratura.

Acabada la cena tuvimos la oportunidad de departir en un ambiente más lúdico con algunos de los asistentes y fue una suerte, porque por fin surgió una conversación que podría haber sucedido en Madrid, en cualquiera de los muchos eventos en los que coincidimos, pero que nunca se dió. Hubo intercambio de opiniones, complicidad, intercambio de idiomas, “frangles”, “espanglish” y hasta lenguaje de signos “sheep with horns”. Disfrutamos muchísimo  de estos momentos, de la charla con Oana, con Javier, con Eva, con Sebastián, con Javier y de los que nos brindó  volver al hotel que compartíamos y poder charlar con calma con Pedro Santamaría y con Javier.

Cumpliendo los peores pronósticos el domingo amaneció un día frio, gris, lluvioso… y mi cabeza, tal vez contagiada por el clima, amaneció igual. Una terrible migraña me obligó a volver a descansar tras el desayuno inacabado en el que tuvimos la oportunidad de conocer a Mercedes Santos, autora de Sitiadas, y perderme el acto de entrega del premio Los Cerros de Úbeda y la presentación  de la novela ganadora Valkirias de I. Biggy y os aseguro que lo sentí,  porque tuve la oportunidad de charlar con él antes de la última presentación del certamen y me hubiera encantado escucharle hablar de su novela.

La última presentación fue, sin lugar a dudas el colofón, un broche de oro para cerrar un espectacular fin de semana literario. La presentación de Tiempos de esperanza de Emilio Lara, una charla a tres entre Sebastián Roa, Jesús Úbeda y el propio autor resultó estimulante, entretenida y tremendamente instructiva. La conversación trascendió la propia novela para convertirse en una verdadera “master class” sobre literatura, sobre historia, sobre el futuro editorial, sobre la profesión del escritor y también, un detalle realmente magnifico, sobre la forma en que las compañeras de los escritores viven la profesión de estos.

La lluvia no daba tregua y eso obligó, desgraciadamente, a suspender las recreaciones preparadas para el último día del certamen como colofón del mismo.

Teníamos la intención de compartir aun la comida con la organización y los participantes del
certamen pero el tiempo no mejoraba y cuando salimos a dar el último paseo por estas calles que tan bien nos acogieron fuimos conscientes de que la lluvia arreciaba y de que una densa niebla estaba comenzando a cubrir la ciudad por lo que decidimos, con una tristeza infinita, eso sí, adelantar nuestra partida.
Salimos de Úbeda con lluvia y esta nos acompañó hasta nuestra llegada a
Madrid, nos trajimos el agua, pero nos trajimos sobre todo una experiencia inolvidable y un montón de maravillosas sensaciones, conversaciones, risas y el deseo compartido de poder volver a disfrutar el próximo año de unos días tan magníficos como los vividos.

Gracias a los escritores por su cercanía y generosidad, gracias editores,  compañeros blogueros y periodistas, gracias Ana, Carmina, Angela, Eva, por llenar estos días de momentos inolvidables, gracias por las risas y las conversaciones, gracias por hacerme crecer con vuestra experiencia y vuestras generosas aportaciones y gracias, sobre todo, a la organización del certamen y a Pablo Lozano, por su implicación, por su profesionalidad y porque sin su invitación, sin su entusiasmo y sin su saber hacer nada de toda esta experiencia llena de magia hubiera sido posible.


viernes, 29 de noviembre de 2019

RETO LECTOR 2019.- Marzo.- Un libro de un autor de tu pais


Franco, Lorena (2019)
Quién mueve los hilos
La Esfera de los libros, Madrid, 471 pp
ISBN: 9788491644767

 CUANDO BUSCAS LA VERDAD
CORRES EL RIESGO DE ENCONTRARLA
Una mujer rica y de éxito muere en el mismo momento en el que el hombre al que amaba aparece en la lista de pasajeros del fatídico vuelo de Germanwings estrellado en los Alpes franceses el 24 de marzo de 2015.
Sara Mendieta, propietaria del edificio de la zona alta de Barcelona donde se halla el cadáver, será el objetivo de la investigación y la obsesión de los policías Joel Sanz e Isabel Morgado.
Sexo, violencia, riqueza, asesinatos, en definitiva lo más oscuro del alma humana. Todo ello orquestado por dos mujeres, frágiles y letales a la vez, que descubrirán quién mueve los hilos.

No es oro todo lo que reluce y nadie suele ser lo que aparenta o lo que nos deja ver. La vida está llena de mentiras, mentirosos que las cuentan e inocentes que se las creen.

La primera novela de Lorena Franco que leí también fue una de las primeras que reseñé en mi blog  Ella lo sabe.
Ya me sorprendió el estilo de la autora en aquella ocasión y ya me ganó con una trama compleja y sorprendente.

Con esta historia no hago más que confirmar aquella primera impresión, Lorena es una autora a la que tener muy en cuenta en el panorama literario actual.

La trama ha vuelto a sorprenderme por su complejidad y sin embargo la aparente facilidad con que la autora es capaz de desenredar la madeja que ella misma nos presenta completamente enmarañada en los primeros capítulos de la novela.

Uno nunca sabe que es capaz de matar hasta que conoce a alguien que merece morir. Alguien que te amenaza, te hiere y  pone en peligro la estabilidad que tanto te ha costado conseguir. Alguien que estaba destruyendo sin  piedad a quien yo quería y ella no merecía. No todas las almas están hechas para la destrucción; esas, probablemente, nunca se verán en la necesidad de acabar con vidas ajenas. Pero mi alma, desde que vino en este envoltorio, destruyó sin quererlo una vida mientras que otras, inevitablemente, cayeron a su alrededor. Es lo que algunos llaman “daños colaterales”.

Podríamos pensar que la autora ha escrito una novela policiaca si nos ceñimos a la sinopsis y al género, pero la novela trasciende ese género y se convierte en una novela negra, cruda y descarnada en la que no falta la critica a una sociedad hipócrita, a una alta sociedad enfangada en las más sucias pasiones, hundida en los instintos más bajos, en los actos más ruines… tengo la impresión de que la trama policial no es más que una excusa para ponernos delante la vida, y la  lucha por sobrevivir de

sus protagonistas.

El ser humano nace bueno. Es el mundo y las circunstancias vitales lo que le perturban; yo solo me defendí para seguir respirando. Es la gente con la que te encuentras, lo influenciable que eres, la mala o la buena suerte que tengas. Las decisiones. Todo en la vida depende de las decisiones.

Lorena vuelve a lucirse en los personajes femeninos, con dos protagonistas de lujo que son el yin y el yan, con dos mujeres, cada una de ellas a un lado del espejo, cada una de ellas con el lastre de un pasado desgraciado, dos mujeres que viven cada una en un margen de una misma realidad, dos mujeres, a priori diametralmente opuestas pero que tienen en común más de lo que ambas, más de lo que nosotros, seriamos capaces de imaginar antes de leer esta novela.
Me ha enamorado la ingenuidad, y sin embargo la dureza de Sara Mendieta; he llorado con ella, la he odiado a ratos, me ha indignado en muchos momentos y sin embargo, he conseguido empatizar con ella.

No me ha sido tan fácil hacerlo con Isabel, esa mujer a la que se le presupone la entereza, a la que entiendo pero no comprendo, a la que a ratos me han dado ganas de zarandear… una protagonista que, hasta un punto determinado casi consiguió sacarme de mis casillas, aunque en algún punto de la historia consiguió redimirse.

Y es que esta es la grandeza de esta historia, que eres capaz de creerte a los personajes, de sentirlos de carne y hueso aunque su mundo y sus vivencias sean diametralmente opuestos a tu rutinario día a día.

Junto a estas dos protagonistas un elenco de secundarios que completan un puzle perfecto, con buenos que no lo son tanto y malos que son mucho peores de lo que podamos imaginar, y es que si las mujeres son  personajes redondos, los hombres no les van a la zaga; no hay nada que me guste más en una novela negra que un “buen malo” y en esta, de eso estamos servidos.

-Porque los malos suelen ser más interesantes que los buenos y el odio hacia ellos despierta pasiones que los lectores creían escondidas y necesitan poder analizar aunque no tengan el libro delante- responde con seguridad-. Los malos son los que nos ofrecen las grandes lecciones de la vida y los que nos garantizan esos enredos que tanto disfruta el lector.

Lorena consigue personajes en tres dimensiones, personajes con sus luces y sus sombras, con sus virtudes y sus defectos, personajes que te crees, personajes que traspasan el papel y te hacen sentir y vivir sus sentimientos y sus vivencias como si fueran las tuyas.

¿Quién no oculta solo para si mismo un rasgo complejo que asusta incluso a la misma persona que lo posee? Todos tenemos nuestros propios fantasmas y, aunque nos escondamos debajo de las sabanas, no estamos exentos de que nos vengan a visitar, desencadenados por una situación extrema que los permita salir a la superficie bruscamente

Quien mueve los hilos es una aventura sobrecogedora, vertiginosa, triste, descarnada, dura… es una novela oscura y cruel, es una novela sorprendente y entretenida, pero es, sobre todo, una novela a la que os aconsejo que os acerquéis si queréis disfrutar de una buena historia, eso sí, hacedlo cuando tengáis tiempo porque va a ser difícil que podáis soltarla una vez comenzada la lectura.

Cada una de las decisiones que tomamos, por muy pequeñas que sean, nos conducen a  algo- no sabemos a qué- que será decisivo en nuestras vidas. Todo sucede, siempre, por algo.

martes, 5 de noviembre de 2019

Un cadáver con clase


Fellowes, Jessica (2019)
Un cadáver con clase
Serie: Los crímenes de Mitford, 2
Roca Editorial, Barcelona, 384 pp.
ISBN: 9788417541026

Seis hermanas. Toda una vida de misterio. Una familia incomparable. Segunda entrega de Los crímenes de Mitford, la serie con la que su autora Jessica Fellowes, la creadora de Downton Abbey, ha conquistado a prensa y lectores del mundo entero.
Mientras el glamur de la Gente Joven Brillante colisiona con el mundo de las hermanas Mitford, su doncella, Lousia Cannon se encontrará con la escena de un misterioso y atroz asesinato.
Te presentamos a la Gente Joven Brillante, un grupo de agitadores hedonistas de los años 1920s cuyas búsquedas de tesoros fueron la obsesión de los periódicos de aquella época. Uno de sus grandes juegos tiene lugar durante la fiesta del décimo octavo aniversario de Pamela Mitford, fiesta que acabará siendo tan trágica como cruel y en la que el carismático Adrian Curtis es asesinado a las puertas de una iglesia cercana a la casa de la familia Mitford.
La policía rápidamente señala a Dulcie, una de las criadas como la asesina. Pero Louisa Cannon, doncella de las hermanas Mitford y ex criminal, está convencida de que Dulcie es inocente y hará todo lo necesario para limpiar su nombre, todo eso mientras el verdadero asesino se encuentra a unos cuantos pasos.

—Necesito tu ayuda, Lou —dijo. Louisa trató de mostrarse lo más neutral posible antes de comprometerse. Las hermanas Mitford bien podían pedirle que reviviese a un ratón moribundo, como que rescatara a un conejo de la trampa de un guardabosques, con la misma facilidad con la que otros niños pedían que les ataran los zapatos.

Leer  Un cadáver con clase ha sido como reencontrarse como una vieja amiga a la que hace tiempo que  no ves y con la que tienes la necesidad de ponerte al día.
Esta es la segunda novela de las hermanas Mitford, cuya primera entrega tuvimos la suerte de leer en #SoyYincanera hace casi un año y cuya opinión  podéis leer aquí.

Si en la primera entrega conocimos a los Mitford en el periodo de entreguerras ahora nos reencontramos con ellos en los “felices 20”.

En aquella primera aventura conocimos a las dos protagonistas indiscutibles Nancy Mitford y Louisa Cannon, conocimos sus orígenes y el inicio de una complicidad y una amistad relativa, porque la clase, aunque a veces parezca lo contrario, es una barrera infranqueable.

De todos modos, Louisa no podía expresar sus dudas sin confesar que había traicionado la confianza de sus señores. En ese momento se dio cuenta de que envidiaba a Nancy por su libertad, una libertad que ella no conocería nunca. Al fin y al cabo, ¿qué diferencia existía entre  ellas, aparte de la mera suerte de haber nacido en una familia o en otra? El rencor que había ido acumulando, puede que a lo largo de los años, estalló en una furia ciega que palpitó detrás de sus ojos

En un cadáver con clase, a pesar de la irrupción de Pamela Mitford y la celebración de sus 18 años, .
que será el escenario del asesinato que da inicio a la trama, seguirán pesando Nancy y Louisa como protagonistas fundamentales.

Louisa sabía que, aunque fuera el cumpleaños de Pamela, Nancy planeaba convertirlo en su propia fiesta.

La evolución que observamos en ellas, ya desde el inicio de la novela es evidente y desde luego, no en la misma dirección.

Nancy ya tiene 21 años, y está cerca de quedarse para “vestir santos”, pero sigue caracterizada por su rebeldía y por una única razón para vivir, disfrutar cada minuto hasta las últimas consecuencias.
Por su parte Louisa es consciente de ese alejamiento de Nancy, es cada bez mas consciente de esta distancia que la separa de los Mitford y que le acerca a Dulcie, esa pobre mujer arrastrada por las circunstacias y en la que Louisa a su pesar, no puede dejar de verse reflejada.

Louisa volvió a sorprenderse por su increíble parecido, pero en esa ocasión fue como si mirase a través de un espejo la que podía haber sido su vida, un cruel recordatorio del camino que no había tomado

Como en la anterior entrega Jessica nos ofrece un excelente marco, un maravillo paisaje físico y una magnifica reconstrucción psicológica de los personajes en los que, como en la anterior entrega introduce personas reales con aquellos que han nacido de su imaginación.

Nos pasea de la mano por lo mejor y lo peor de la clase alta y de los barrios bajos y nos muestra, como en aquellos “maravillosos años” la línea divisoria se diluía para mezclar ambientes, en principio imposibles de compaginar.

Louisa no había estado nunca, pero, como todo el mundo, había leído los artículos del Daily Sketch sobre prostitutas, proxenetas y embriaguez. Desde la llegada de las flappers, los músicos de jazz y los bailes de negros, por no hablar de las sobredosis de cocaína y el alcohol que se servía después de la hora permitida, todas las historias pintaban un retrato bastante sórdido del lugar.

En esos ambientes se desarrollan las aventuras de Nancy y sus amigos, un ambiente en el que, en
principio Louisa debería sentirse cómoda pero en el que se encuentra, como en casi todos los espacios que comparte con las Mitford, como pez fuera del agua.

Un cadáver con clase es una novela que desvela un misterio, el de la muerte de Adrian Curtis y las sorprendentes razones del mismo, una novela en la que demostrar la inocencia de la culpable más fácil, de Dulcie, de la criada.

«Siempre sospechan primero de los nuestros»

Es esta, además, una novela en la que volvemos a pasear por un trozo de historia, por un escenario que nos es ajeno hasta que las descripciones de la autora nos obligan a transitar por él, en la que conocemos retazos de un pasado que de otra forma yo, al menos, no habría conocido nunca.

Ha sido una delicia ver desde los ojos de Louisa el protagonismo que comenzaban a tener las mujeres, aunque fueran Las cuarenta ladronas, y ha sido una delicia conocerlas a ellas, sus “tejemanejes” y la mano férrea con que las dirigía Alice Diamond, uno  de esos personajes reales que Jessica hace, de forma magistral, ficción en sus historias.

Y pese a que había unos cuantos varones repartidos por la sala, trasegando pintas en silencio o jugando a las cartas, casi todo eran mujeres. Louisa vio fascinada que pedían sus propias bebidas, en ocasiones más de una, y que incluso le mandaban una jarra de cerveza a un bigotudo, quien alzó el vaso e inclinó la cabeza en señal de agradecimiento. Además, eran mujeres jóvenes, de la edad de
Louisa. Y aunque resultaba evidente que no procedían de Mayfair —sus ropas no eran lo bastante elegantes ni suntuosas—, se gobernaban con el aura de confianza de cualquier esposa de millonario. No estaban oprimidas, sino al mando. Louisa no entendía cómo era posible, cuando lo más seguro era que estuvieran sometidas al mismo afanoso tráfago que todas las mujeres que había conocido durante su infancia y adolescencia.

Había sido un buen día para Alice Diamond, de modo que estaba de buen humor y todos eran libres de participar en el festejo.

viernes, 11 de octubre de 2019

La sospecha de Sofía


Sánchez-Garnica, Paloma (2019)
La sospecha de Sofía
Editorial Planeta, Barcelona,  656 pp
ISBN: 9788408205623

En una Europa dividida por un muro insalvable, dos hombres y una mujer buscan desesperadamente su destino.
La anodina vida de Sofía y Daniel cambia radicalmente cuando él recibe una carta anónima en la que se le dice que Sagrario, a la que venera, no es su verdadera madre y que si quiere conocer la verdad de su origen debe ir a París esa
misma noche. Intrigado, pregunta a su padre por esta cuestión y él le recomienda que lo deje pasar, que no remueva el pasado. Sin embargo, hay preguntas que necesitan una respuesta y esta búsqueda desencadenará una sucesión de terribles acontecimientos y encuentros inesperados de infortunado desenlace que trastocará su vida y la de su mujer, Sofía, para siempre. Madrid, París y su mayo del 68, el muro de Berlín, la Stasi y la KGB, los servicios de contraespionaje en la España tardofranquista y tres personajes en busca de su identidad son las claves de esta fantástica novela con el inconfundible sello de Paloma Sánchez-Garnica.

Y de repente la franja, el Muro, la frontera bien definida entre una ciudad y otra que las separaba como una peligrosa serpiente en reposo, latente, conminatoria a cualquiera que osara encararla, por algo se la conocía como la «franja de la muerte"

Sofía es el prototipo de la mujer bien española de finales de los años 60.

Una mujer de su casa, esposa y madre perfecta, encerrada con las niñas y con la nana, encerrada entre las cuatro paredes de una buena casa del barrio alto de Madrid, una mujer hecha a su tiempo, una mujer común. Mas o menos, porque Sofía tiene estudios y sueños, sueños que ha ido aparcando en pos de la familia y de la opinión de su marido.

Menos mal que tiene un padre y una amiga que la obligan a enfrentarse a la realidad, que la obligan a no dejar demasiado atrás el futuro que aun podría tener.

… todo estaba listo cuando Sofía llegó a la vida de Daniel, todo hecho cuando entró por primera vez al piso. Ella tan solo tuvo que colocar su ropa en los armarios y las cosas de aseo en el baño, lo demás había sido decidido de antemano. Por eso, cuando entró la primera vez en aquella casa, se sintió en un lugar ajeno; incluso ahora que irremediablemente se había convertido en su hogar, seguía sintiendo que aquello no era suyo del todo, que estaba allí como de prestado

Pero nada es eterno, ni inamovible y Sofía acaba saliendo de su espacio, de su zona de confort, no porque quiera sino porque la sacan a bofetadas. Primero su suegra, esa mujer débil en apariencia, luego su marido, que se empeña en no aparecer y por último Monique, una mujer alejada de su mentalidad patriarcal, de su clásica moral, de su vida burguesa.

—La gente que lee puede ser muy peligrosa para aquellos que pretenden el pensamiento único. La lectura es el germen de toda revolución —dijo Monique satisfecha.

Daniel es hijo del franquismo, hijo del bando ganador y por tanto con las ventajas que esa situación incluye. Daniel es un buen hijo, uno de esos que admiran y odian a su padre a partes iguales y que vive la vida con miedo a defraudarle, a no estar a su altura. Uno de esos que adoran a su madre por encima de todas las cosas, que la sobreprotege y la antepone a todo y a todos, incluida su propia familia, su mujer y su hija.

Daniel vive una vida cómoda, regalada, la vida que le toca por ser quien es en el lugar y el espacio en que le toca vivir.

Todo el mundo tiene su prurito de vanidad en esto de anunciarse al mundo, pero aquello era una guerra perdida con su padre; había perdido ya unas cuantas, entre otras el hecho precisamente de ser letrado.

Pero nada es eterno, ni inamovible y Daniel acaba saliendo de su espacio, de su zona de confort, no
porque quiera sino porque lo sacan a trompicones. Primero una carta sin remite y luego una verdad incomoda que nunca habría tenido que ser descubierta ni confirmada.

Y en  este viaje fuera de un entorno conocido, Sofía nos lleva de la mano por las calles del Paris del Mayo del 68.Y en este periplo, la autora, ayudada de Sofía y de unos secundarios de lujo, aprovecha para hacer una radiografía de la Francia de los 60 y de esa distancia moral e ideológica de España, que estando tan cerca, estaba tan lejos en aquellos años.

Los estudiantes están empezando a despertar de la modorra que proporciona el excesivo bienestar, de esta sociedad que nos acomoda hasta el hastío. La gente joven es la que debe y puede cambiar el mundo. Si no lo hacemos nosotros nadie lo hará en nuestro lugar.

Y en  este viaje fuera de un entorno conocido, Daniel nos lleva de la mano a un lugar inhóspito, a un lugar lejano en la distancia  pero cercano en la ideología, por más que hablemos de dos ideologías contrapuestas, la dictadura de Franco y el comunismo de la Europa del este.

De la mano de Daniel conoceremos Berlín y ese muro de la vergüenza que tardo demasiado en caer. Y en este periplo, la autora, ayudada de Daniel y de unos secundarios de lujo, y  cuanto menos peculiares, Klaus, Gloria, Bettina, Hanna… nos lleva a conocer las cloacas de la Stasi y lo que un estado es capaz de hacer “por el bien” de sus ciudadanos.

El jefe le dejó hablar, regocijándose con el miedo que Klaus exudaba por cada poro de la piel. Aquellos momentos eran los que más disfrutaba, ese olor a miedo que desprendía el detenido, el acusado, el sospechoso. El poder sobre la vida y el destino ajenos engordaba su vacua vanidad.

Paloma nos ofrece una magnifica recreación histórica y política de la convulsa Europa de los 60, pero nos regala, sobretodo un magnifico catalogo de personaje, creíbles, fuertes, incluso en su debilidad, unos personajes imborrables por sus ideas y por lo que por ellas son capaces de perder y de ganar, por lo que por sus ideas son capaces de luchar. Por lo que son  capaces de hacer por mantenerse con vida o por conseguir que lo sigan aquellos a los que aman.

La autora nos habla del pasado, pero vuelve a un tiempo mas cercano para cerrar un círculo que consigue reconciliarnos, al menos en cierta medida de las injusticias vividas por algunos de sus personajes, que nos reconcilie, al menos en parte, con las injusticias que tuvieron que vivir los vencidos de una guerra injustificable, que nos haga sentirnos orgullosos, un  poco, al menos, de lo que las mujeres hemos avanzado desde los 60 hasta hoy.

Solo se gana su libertad quien la conquista de nuevo cada día.
GOETHE, Fausto

La sospecha de Sofía es una novela para leer con calma, para paladear., para disfrutar. De los personajes, de la historia y de la prosa elegante y ligera que consigue que la más de 600 páginas  que conforman esta historia se deslicen entre los dedos y ante nuestros ojos a la velocidad de la luz.

Y de repente la franja, el Muro, la frontera bien definida entre una ciudad y otra que las separaba como una peligrosa serpiente en reposo, latente, conminatoria a cualquiera que osara encararla, por algo se la conocía como la «franja de la muerte"

jueves, 3 de octubre de 2019

La paloma de Ravensbrük


Martí, Carme  (Fecha de publicación 3/10/2019)
La paloma de Ravensbrück
Roca Editorial, Barcelona, 352 pp.
ISBN: 9788417805357

Su infancia en un pequeño pueblo rural; la juventud interrumpida por la Guerra Civil española y la rápida toma de conciencia social; Barcelona, Premià de Mar y, finalmente, la retirada a pie por la frontera hasta llegar al sur de Francia; la resistencia, los maquis y el primer gran amor.
Pasión y rebelión hasta el día que las SS llaman a la puerta.
Prisión. Un largo viaje en tren hasta Ravensbrück, Hollschein y el comienzo del infierno.

Debía llegar al infierno para poder volver y recordar juntos aquella dramática despedida.

Normalmente no tengo miedo de destripar las novelas en mis reseñas, pero en esta ocasión esa temor es inexistente.

El que más y el que menos conoce la vida de Neus Cátala, que en 2015 y con cien años, se convirtió la última persona de España que había sobrevivido al campo de concentración de Ravensbrück. Una mujer cuya larga vida acabó hace apenas 6 meses.

Todos sabemos que estuvo allí, pero en esta novela se nos cuenta lo que allí ocurrió. 

Todas nos prometimos lo mismo: que no olvidaríamos, que contaríamos o que habíamos visto, que se lo debíamos a las compañeras muertas y nos lo debíamos a nosotras mismas. ¡Nunca más tenía que pasar una cosa como aquella.

Reconozco que me acerque a esta historia con ciertos reparos, convencida de que no iba a poder llegar al final, de que su lectura iba a ser un baño de realidad, de una de las realidades más crueles de la historia.

Siempre me ha sorprendido la capacidad del ser humano por sobrevivir, por recoger los pedazos de una vida rota y recomponerse; resiliencia lo llaman, hacer de las malas experiencias una buena enseñanza, pero aún hoy sigue sorprendiéndome que haya personas con esa capacidad, en ciertas circunstancias.

Ocho días después de haber entrado en el campo, decido que lucharé con todas mis fuerzas para sobrevivir, y que haré lo posible para conservar bien en la memoria todo lo que veo, y veo mujeres valientes y generosas.

La que hoy os traigo no es, por desgracia, una novela de ficción, ni una novela histórica,   ni siquiera una novela; lo que hoy nos ocupa es la vida de una de las tantas o de las tan pocas, en realidad, que sobrevivieron al mayor horror de la humanidad, ese que algunos locos, más locos  aún que quienes provocaron aquella locura aún se empeñan en negar.  Una parte de nuestra historia que por desgracia está documentada en cientos de fotografías, imágenes y relatos y por suerte, por aquellos que lo sobrevivieron para contarla.

Lo que hoy nos ocupa no es una novela, es una vida, esa que Neus Catalá no se dejó arrebatar por aquellos monstruos.

Quedan algunos claros en nuestro interior adonde los malnacidos de los nazis no pueden llegar.

Os decía más arriba que me admiran los supervivientes y debo puntualizar, lo que me admira es que alguien sea capaz de seguir viviendo después de haber vivido la muerte en vida, que alguien sea capaz de superar el horror más inimaginable y volver a encontrarle un sentido a su existencia. Eso sí es admirable y contarlo, el antes, el durante y el después un acto de generosidad y de valor, con los que no lo vivimos y con los que no sobrevivieron para poder contarlo.

No se puede empezar de nuevo después de todo eso, hay que comenzar de viejo
Era libre pero tenía el corazón tan oprimido que n o me sentía libre, sino prisionera de las propias emociones, de la vida que tenía delante y no sabía cómo encarar
Oír hablar a alguien tan cerca, tener a un hombre que me miraba como a una mujer, me hizo estremecer. Yo creía que tenía las emociones muertas, pero descubrí que en mi interior todavía había amor, que la deportación no me lo había arrebatado todo.

Reconozco que me costó enfrentarme a las primeras líneas,  porque esta lectura no era una incógnita,
sabía a qué me enfrentaba y es un tema del que huyo por el dolor que me produce, por la impotencia y la ira que llega a generarme tanta maldad.

Un no mundo, un lugar que no está en el mundo y que se pude parecer al infierno, aunque tampoco es el infierno.

Tenía pavor a no poder avanzar por ese infierno que Neus nos narra a través de las palabras de Carme Marti, pero era necesario, esta es una de esas lecturas vitales y necesarias, imprescindibles para no olvidar, para no repetir lo ocurrido.

Es una historia que desgarra el alma en cada línea, en cada letra, pero que nos cuenta el infierno sin regodearse en él, que nos pone delante los hechos y la fuerza de esas mujeres para vivir entre los muertos, para moverse y sobrevivir entre sus propios fantasmas. Esos recursos que ayudan a superar lo insuperable, esos recuerdos a los que anclas tu supervivencia, esos detalles a los que Neus se aferraba en los momentos en que creía morir.

La fuerza moral es la que nos da a todas la fuerza física necesaria para aguantar lo inaguantable.

Esta novela nos habla de la capacidad de sufrimiento del ser humano y del daño q el ser humano es capaz de infligir a otros seres humanos a los que deshumaniza, pero habla sobretodo de la solidaridad, de la fuerza que llevamos dentro y que somos capaces de multiplicar, para bien y para mal.

Estoy al lado de Tití y nos miramos las dos ilusionadas, y su sonrisa lleva a mi sonrisa y me da aliento de vida.

Neus nos da una lección de vida, una lección que todos deberíamos conocer.

Sobrevivir es huir de este mundo, y nos esforzamos. Continuamos con el coro y las charlas. Estamos unas cuantas sentadas en el suelo, juntas, y yo con mis constantes preguntas animo a charlar a las camaradas. Ahora una, ahora otra, las convenzo para que hablen de cualquier cosa, ideas no me faltan, hasta que dicen “que hable Neige, que hable Neige”

He llorado, he sufrido, he rozado la locura y he sonreído y he respirado y vuelto a sufrir la incomprensión, a veces, de  esa vida que Neus fue capaz de vivir después de volver  de la muerte.

Si algún día contaba algo notaba más incomprensión que otra cosa. Cuando añadía que en el campo me había reído más que en toda mi vida, a veces se burlaban, o se echaban a reír o hacían bromas que no aceptaba, así que dejé de hablar del tema. La gente no estaba preparada ni dispuesta a escuchar tantos horrores.

Me he horrorizado y me ha conmovido a partes iguales y me ha hecho admirar aún más a esas mujeres y esos hombres que vivieron un infierno y volvieron para contarlo, para vivir otra vida, para vivir la vida que les quedó suspendida entre el frío, el hambre, la sed y la inimaginable desesperación de no saber cuál sería su futuro y ni siquiera si ese futuro sería posible.

Es un libro abrumador, devastador y a la vez es un libro esperanzador una historia, que contra todo pronóstico en ciertos momentos  del relato te hace sonreír. Es un libro que nos muestra lo peor del género humano, ese lugar donde se pierde el significado de la palabra humanidad, pero es también un libro capaz de mostrarnos también lo más sublime de nuestro género, eso que hace noble al ser humano y lo que ser humano significa.

Si me he salvado ha sido gracias a las mujeres que tenía a mi lado, fueran del partido que fuesen. Nos sostenía la fuerza moral, y con ellas viví una gran lección de humanidad, así que desde este podio no puedo más que hacer un llamamiento a la solidaridad y la amistad.

No dejéis de leer esta novela porque es una realidad, la realidad de Neus Cátala que Carme Martí ha sido capaz de plasmar con enorme maestría y con una dificilísima sensibilidad.

Y no escribo más porque será girar y girar sobre la misma idea, sobre el mismo dolor y la misma 
esperanza, leedla, no puedo decir más.

No sé que había de la joven Neus Catala bajo aquellos andrajos que se revolcaban por el suelo, y qué de victima de los nazis. La mezcla de ambas cosas era lo que tendría que aceptar el resto de mi vida, que acababa de empezar.